Arrimadas le garantiza a Sánchez la prórroga del  ‘estado de alarma’ y deja descolocado a Casado

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez sacará hoy adelante su cuarta prórroga del ‘estado alarma’ tras llegar a un acuerdo con Inés Arrimadas lo que le garantiza la mayoría simple o absoluta (depende de lo que haga el PNV) del Congreso de los Diputados. Y dejando fuera de juego al PP de Pablo Casado, donde se empieza a ver con preocupación el acercamiento de Cs al PSOE por lo que pudiera ocurrir en los gobiernos de Madrid y Andalucía.

Con esta cuarta prórroga, que le llega a Sánchez cuando parecía acorralado por los nacionalistas y el PP, el Gobierno pretende controlar la desescalada en el confinamiento y el desbloqueo de la actividad económica evitando, de paso, el riesgo de un rebrote de la epidemia.

Ahora Sánchez ya tiene asegurados 171 escaños a su favor: 120 PSOE, 35 Podemos; 10 Cs, 2 MP, 1 CP, 1 TE, 1 NC y 1 PRC. Y están a la espera de lo que haga el PNV (7), a sabiendas que Bildu (5), CC (1) y BNG (1) se van a abstener. Lo que impedirá al PP (88) hacer fracasar la votación si se uniera en el ‘no’ con Vox (52); ERC (13), JxCAT (8), NA (2) y la CUP (2) que sumarían 165 escaños en total.

El ‘sí’ de la mayoría simple del Congreso para la aprobación del decreto del ‘estado de alarma’ será considerado una victoria política por parte de Pedro Sánchez y de su aparato de propaganda. Pero las dificultades que esta vez ha encontrado el Gobierno para superar la barrera parlamentaria le anuncian que una ‘quinta prórroga’ de la alarma les será casi imposible de superar.

En la aritmética de la cuarta prórroga faltaban por confirmar las decisiones del PNV (que nunca será ‘no’) y las Cs, además del PP que se debate entre el ‘no’ y la abstención. Sin embargo Cs anunció ayer su apoyo al gobierno al concederle Sánchez un encuentro semanal con su Ejecutivo y la garantía de que los ERTEs y las ayudas sociales seguirán incluso después del ‘estado de alarma’.

Sin duda un primer pacto político de Arrimadas con Sánchez después de las continuas desavenencias de Sánchez y Rivera. Y un acercamiento de Cs al PSOE que a buen seguro preocupará al PP por el riesgo de poner en peligro los Gobiernos autonómicos que Cs tiene con el PP en Andalucía y Madrid, donde ya se han detectado -sobre todo en Madrid- extraños movimientos.

En cuanto al PP veremos que pasa pero tampoco se debe descartar que finalmente apoye al Gobierno de Sánchez a nada que el Ejecutivo les haga unas concesiones similares a las que pide Cs y les ofrezca garantías de una colaboración con los Gobiernos autonómicos en los planes territoriales de la desescalada.

Si esto fuera así Casado habría anunciado en balde una batalla política que ya ha perdido. Pero lo que no tiene sentido es ‘la abstención’ del PP, dado que en definitiva sería como un ‘sí’ vergonzante y un simple y simbólico castigo político. Además la abstención le acarreará a Casado duras críticas desde distintos frentes. Las mismas críticas que le llegarían al PP en caso de votar ‘no’ a la prórroga de la ‘alarma’.

Por lo que no tiene sentido la abstención que Casado ha insinuado desde el PP. Una posición que, además, no entendería bien la ciudadanía y que al PP le sería muy difícil de explicar. Máxime después de que sus presidentes de Andalucía, Galicia y Madrid, le hayan pedido a Casado que apoye la alarma, aunque sea por última vez.

Sánchez, el resistente, ha vuelto a ganar una batalla política. Ha perdido los favores de ERC pero, en este caso, los ha sustituido por Cs, siguiendo la teoría de los pactos de geometría variable que se van a poner muy de moda por lo que se ve.

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