El chiste homófobo que Heath Ledger no quiso hacer en los Premios Oscar 2005

Jack Gyllenhaal desvela que el malogrado actor se negó a hacer una broma sobre 'Brokeback Mountain', la historia de amor entre dos vaqueros que ambos protagonizaron en 2005

La película Brokeback Mountain (2005) marcó un antes y un después en la representación de la homosexualidad en Hollywood, tanto es así que Heath Ledger, su malogrado protagonista, se negó a hacer un chiste homófobo en los Oscar sobre esta historia de amor entre dos vaqueros.

Así lo reveló Jake Gyllenhaal, la estrella de Brokeback Mountain junto a Ledger, en una entrevista reciente con la revista Another Man.

Gyllenhaal contó que en los Oscar querían contar con ellos para abrir la gala haciendo un chiste sobre el romance gay de Brokeback Mountain. "Y Heath se negó. Yo estaba en plan: 'Oh, vale, lo que sea, es solo un chiste'. Y Heath dijo: 'No es un chiste para mí: no quiero hacer ningún chiste sobre eso'", recordó Gyllenhaal, quien mostró su admiración por lo inteligente que era el actor.

Ledger murió en 2008 por una sobredosis a los 28 años.

En 2009 recibió de manera póstuma el Oscar al mejor actor de reparto por su memorable interpretación del Joker en El caballero oscuro (2008), la segunda película de la trilogía sobre Batman que dirigió Christopher Nolan.

Por su parte, Brokeback Mountain se llevó tres Oscar: mejor dirección para Ang Lee, mejor guion adaptado para Larry McMurtry y Diana Ossana, y mejor banda sonora para el argentino Gustavo Santaolalla.

Pese a las muy buenas críticas que cosechó y el éxito que logró en taquilla (recaudó cerca de 164 millones de euros con casi 13 millones de presupuesto), Brokeback Mountain no pudo llevarse la estatuilla a la mejor película, un galardón que fue a parar, en una controvertida decisión, a la cinta Crash de Paul Haggis.

Las otras tres películas nominadas en la categoría reina de los Oscar de 2006 eran Munich de Steven Spielberg, Buenas noches, y buena suerte de George Clooney y Capote de Bennett Miller.

Ledger fue nominado al Oscar a mejor actor, que finalmente consiguió Philip Seymour Hoffman por Capote; y Gyllenhaal perdió en el apartado de mejor actor de reparto ante George Clooney por Syryana.