De Líbano a Sudán, los países árabes liberan a miles de presos ante el riesgo por coronavirus

Las liberaciones se han producido en medio de llamamientos de organizaciones de derechos humanos para proteger a los reos

Miles de presos han sido liberados definitiva o temporalmente en países árabes en los últimos días como parte de las medidas contra la propagación de la pandemia del coronavirus, en medio de llamamientos de organizaciones de derechos humanos para proteger a los encarcelados.

Este miércoles, Omán fue el último país en anunciar la liberación de presos, un total de 599 convictos, 336 de ellos extranjeros, según informó la agencia oficial ONA, que sin aportar más detalles se hizo eco del «perdón real» emitido por el sultán omaní Haitham bin Tareq al Said.

La decisión de sacar presos para evitar su contagio en prisiones que no pueden dar la respuesta necesaria en caso de infección ha sido seguida por varios países. El pasado día 5 el ministro de Interior libanés, Mohamed Fehmi, anunció la liberación de 559 presos de los 9.200 que hay en el país de los cedros.

«No hay ningún afectado en las cárceles ahora«, aseguró el ministro en Twitter, que añadió que «el objetivo es evacuar al mayor número» de presos en las próximas semanas.

El pasado 26 de marzo, el presidente de la gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Arabia Saudí, Awwad Alawwad, anunció en su cuenta de Twitter la decisión del reino ultraconservador de liberar a 250 presos «no violentos» de centros de detención de inmigrantes para ponerlos a disposición de sus embajadas.

«En la lucha contra la pandemia COVID-19, es una de las últimas de las muchas medidas tomadas por el Gobierno saudí para combatir el coronavirus», apuntó Alawwad.

En esta línea, ayer la agencia oficial saudí SPA informó de que el rey Abdelaziz al Saud emitió un decreto real para «suspender las sentencias y órdenes judiciales» de deudores y ordenó su liberación de manera temporal «a la luz de las circunstancias excepcionales por la pandemia».

El Gobierno de Sudán ha liberado a 4.217 prisioneros como «precaución contra la propagación del coronavirus» en un país en el que se han registrado dos muertes hasta el momento, según informó el pasado 25 de marzo la agencia oficial de noticias SUNA, sin aportar más detalles.

Asimismo, el Consejo Judicial de Jordania ordenó el pasado 18 de marzo la liberación temporal de 3.081 presos por delitos de deudas para «preservar la seguridad y la salud de los presos», una medida que tendrá una duración de un mes, anunció entonces la agencia estatal Petra.

Por su parte, el la pequeña monarquía del golfo Pérsico de Baréin anunció el pasado 17 de marzo que «completó la liberación de 1.486 presos», 901 de los cuales recibieron el perdón real por «motivos humanitarios», informó la agencia oficial BNA.

El lunes la organización Human Rights Watch (HRW) dijo en un comunicado que «a pesar de que es un paso positivo, estas liberaciones han excluido a líderes de la oposición, activistas, periodistas y defensores de los derechos humanos» e instó a las autoridades bareiníes a «priorizar su liberación».

También en Egipto las autoridades liberaron a 15 políticos y activistas críticos con el Gobierno de Abdelfatah al Sisi, algunos de ellos en prisión preventiva desde hace dos años, informó el 12 de marzo la Red Árabe para la Información sobre los Derechos Humanos.

Estas liberaciones se produjeron después de que esa misma semana familiares de activistas presos protestaran en demanda de la libertad de los detenidos por las condiciones de salud en las prisiones para responder en caso de expansión del COVID-19.

Ante la amenaza del coronavirus en los países de Oriente Medio, organizaciones como Amnistía Internacional o HRW han pedido a las autoridades en las últimas semanas que liberen a los presos, especialmente políticos, de las cárceles árabes, que advierten que están «abarrotadas».