Gran lío con los respiradores retenidos en Turquía que las autoridades no quieren enviar a España

La ministra de Exteriores puntualiza que Turquía no ha "requisado material de procedencia de países terceros", porque son productos de fabricación turca

El lío que se trae el ministerio de Exteriores con los respiradores y el material sanitario para España que está retenido en Turquía es monumental. Esta mañana la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, decía que las autoridades turcas habían asegurado que Turquía se ha comprometido a que los 114 respiradores comprados por Castilla-La Mancha y Navarra llegarán a España “a la mayor brevedad”.

Sin embargo esta tarde, desde el ministerio advertían de que si la transacción para la llegada de al menos 150 respiradores a España no se produce, “la empresa turca deberá devolver la cantidad pagada”. Lo que induce a pensar que Turquía quiere quedarse con los respiradores.

“En el caso en que la transacción no tenga lugar, la empresa turca deberá devolver la cantidad pagada por imposibilidad de entregar la mercancía”, ha manifestado el Departamento que dirige Arancha González Laya en un comunicado.

Comunicado en el que ha precisado que las autoridades turcas, no obstante, se han comprometido a expedir la licencia de los respiradores retenidos en Ankara “a la mayor brevedad”, y así, puedan transportarse a España cuanto antes.  Porque, como explica, “la única licencia no autorizada hasta la fecha es la relativa a respiradores comprados a una empresa turca por los gobiernos de Castilla-La Mancha y Navarra”.

Ha sido así por “el riesgo de desabastecimiento de respiradores en Turquía”.

Recalca el Ministerio de Asuntos Exteriores que las gestiones con los homólogos turcos, así como con otros países, no han cesado durante las últimas semanas con la finalidad de proveerse de material sanitario que permita “hacer frente a la crisis provocada por COVID-19”.

Turquía, de hecho, “envió esta semana una importante donación de material sanitario a España”.

Pero, reconoce Exteriores, se están produciendo “restricciones” a la salida de material sanitario debido a “la preocupante evolución de la pandemia” en el país, lo que ha conducido a la denegación de “todas las licencias de exportación” a países de la Unión Europea.

Dada la situación, la UE, de modo conjunto, ha pedido a Turquía que “se concedan las licencias de exportación para el material ya comprado”.

González Laya ha explicado que en estos momentos son muchos los países los que están introduciendo restricciones a la exportación –“de eso se trata, no de robar material”, ha apuntado– para garantizar su propio abastecimiento en plena epidemia de coronavirus.

“No es muy común, no es muy bien visto por las reglas de comercio internacional, pero ellos lo explican por la urgencia de la situación”, ha señalado. Esto, dice, lo está haciendo Turquía, lo está haciendo Rusia con productos alimentarios como el trigo y lo ha hecho Estados Unidos, en este caso no restringiendo la exportación sino decretando la “nacionalización de determinadas empresas que consideran de interés estratégico en este momento”.

Con todo, de Estados Unidos sí que se ha logrado “que se cumpliese la entrega de un producto que había sido comprado y pagado con anterioridad a la introducción de la medida”.