Una vecina de Biescas, de 101 años, supera la infección tras 15 días ingresada

La centenaria pudo contagiarse al recibir en su casa la visita de un familiar que acudió al funeral de un vecino a primeros de marzo

Una vecina de Biescas, de 101 años, ha superado la infección del coronavirus y después de dos semanas ingresada en el Hospital San Jorge de Huesca, este martes, 31 de marzo, ha recibido el alta.

Esta centenaria pudo contagiarse al recibir en su casa la visita de un familiar, de fuera de la localidad pirenaica, que acudió al funeral de un vecino de Biescas en la primera semana de marzo.

La mujer, que vive en su casa con una hija, comenzó a presentar síntomas y tuvo que ser ingresada en el hospital San Jorge de Huesca al dar positivo en el test del COVID-19.

Ha sido la primera vecina de Biescas hospitalizada por el coronavirus y ha podido superar la enfermedad a diferencia de otro biesquense, de menor edad y usuario de la residencia ‘La Conchada’, que ha fallecido después de varios días ingresado.

Desinfección

La recuperación de esta centenaria «ha dado muchas esperanzas y ánimo para seguir luchando» y su familia está muy agradecida a todo el personal médico, vecinos y amigos por el apoyo recibido», pero también ha trasladado su pesar por «la mala situación de Biescas», ha expresado la alcaldesa, Nuria Pargada, en el muro de Facebook del Ayuntamiento.

La localidad presenta más de 30 casos confirmados, de los que alrededor de una veintena está ingresados en el hospital San Jorge de Huesca y otros tres han fallecido, motivo por que el Ayuntamiento ha decretado desde este lunes, 30 de marzo, el luto oficial.

Por otro lado, la Unidad Militar de Emergencia (UME) ha desinfectado la residencia de personas mayores ‘La Conchada’ de Biescas el pasado 24 de marzo tras la aparición de varios casos de contagio de coronavirus.

La desinfección, con hipoclorito sódico –lejía– rebajada con agua, se ha llevado a cabo tanto en las habitaciones de los residentes, como en las salas comunes y en el exterior, donde las brigadas municipales ya habían rociado con la misma solución desde la primera semana del confinamiento.