Las UCI recurren a medicamentos en desuso ante el desabastecimiento de sedantes

Los hospitales están sufriendo una escasez de fármacos que les "obliga a considerar otras pautas de sedación no tan habituales"

La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha alertado del desabastecimiento nacional e internacional de los fármacos que se usan para la sedación de los enfermos graves ante la pandemia de coronavirus.

El Grupo de Trabajo de Sedación, Analgesia y Delirium de la Semicyuc ha publicado un protocolo de analgosedación en pacientes con infección por COVID-19 en caso de desabastecimiento y reconoce que, debido a la pandemia, los hospitales están sufriendo un desabastecimiento que «nos obliga a considerar otras pautas de sedación no tan habituales» en función de la disposición de fármacos que haya en cada hospital.

Advierte, además, de que las pautas que se recomiendan en el protocolo «no siempre son las más deseables», pero están realizadas pensando en la disponibilidad de fármacos y deben individualizarse según el paciente.

La Semicyuc se refiere a los dos productos de los que menos disponibilidad hay en este momento (Midazolam y Propofol) y recomienda a los médicos la asociación de varios fármacos y la adición de otros «no indicados en sedación profunda» para conseguir ahorrar en los que haya menos disponibilidad.

Los intensivistas recuerdan que la infección grave por COVID-19 cursa en la mayoría de los casos con un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) grave que obliga a maniobras de reclutamiento agresivas y al empleo de sedación profunda en fases iniciales.

Este nivel profundo de sedación debe mantenerse durante el menor tiempo posible -indican- para evitar complicaciones derivadas de la sobresedación, reduciéndose las dosis de fármacos sedantes cuando mejore la situación respiratoria del paciente.