Urkullu, Feijóo y Page cuestionan la paralización de la actividad económica

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cada comunidad autónoma pueda decidir qué actividades económicas son esenciales y pueden continuar y cuáles deben parar su actividad a partir de mañana. Una postura muy similar ha sido la del presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page. También el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido a Sánchez conocer el decreto de cese de actividades con anterioridad a su publicación y poder hacer aportaciones.

El Gobierno ha aprobado este domingo en reunión extraordinaria la paralización de todas las actividades no esenciales desde el lunes como una “medida excepcional” para frenar la pandemia del COVID-19.

Urkullu, partidario de mantener la máxima actividad posible para evitar que la economía entre en “coma”, ha criticado que Sánchez anunciara este medida sin haberla comunicado antes a los presidentes de las comunidades autónomas, con los que el jefe del Ejecutivo se reúne este mediodía por videoconferencia.

El sábado por la noche, el lehendakari envió una carta a Sánchez en la que le pide que tenga en cuenta “la especificidad de la economía productiva” de cada autonomía y permita que cada región pueda “concretar actividades y empresas que son auxiliares y necesarias para la actividad crítica previo conocimiento del Gobierno español”.

En la videoconferencia que los presidentes autonómicos han mantenido este domingo con el jefe del Ejecutivo antes de la reunión del Consejo de Ministros, Feijóo ha abogado por un “cierre ordenado” en determinados ámbitos, dados los problemas que puede generar un cierre abrupto en determinados sectores. Entre los sectores citados por el presidente gallego están las industrias de envases de conserva; la venta por internet; la industria siderúrgica y la metalúrgica, así como las obras en ejecución.

Adicionalmente a estos temas, el presidente gallego ha reiterado su preocupación por el suministro de material y ha pedido un mayor esfuerzo en las residencias.

Emiliano García-Page, por su parte, ha planteado al presidente la posibilidad de “flexibilizar” o “adaptar” la medida aprobada para que los trabajadores de actividades no esenciales se queden en casa las próximas dos semanas a “las peculiaridades” de cada territorio del país, conscientes de que “nada tiene que ver la realidad industrial o económica” de esta región con la de otras zonas de España.

Así lo ha indicado en rueda de prensa el vicepresidente del Gobierno, José Luis Martínez Guijarro, que ha destacado que la Comunidad Autónoma ve “necesario adaptar esa normativa, a la espera de poder conocerla de primera mano”, para coordinarse con las autoridades económicas del Gobierno de España.

En este ámbito, García-Page ha trasladado al presidente del Gobierno su “preocupación” por la situación de las empresas exportadoras de la región, habida cuenta de que “la paralización de la producción puede provocar pérdida de competitividad a nivel internacional y la pérdida de clientes y mercados, ya que sus competidores no van parar sus producciones”, según las noticias que llegan actualmente del resto de países, “y pueden perder sus ventajas competitivas”.

También en materia económica, el Ejecutivo castellanomanchego, según Martínez Guijarro, ha defendido la necesidad de relajar los objetivos de estabilidad, el déficit y la regla de gasto, tanto de las comunidades autónomas como de las corporaciones locales, destacando cómo estas últimas “tienen superávit acumulado de varios ejercicios, que se tiene que poner a disposición de la solución económica a la crisis que vamos a sufrir”.

El vicepresidente de Castilla-La Mancha ha informado que durante el encuentro telemático se ha mostrado el apoyo del Gobierno regional a las negociaciones que España está llevando con la UE, instando a “una respuesta urgente y contundente” por parte de las autoridades europeas para dar una solución a la crisis sanitaria y a la económica “que se producirá una vez superada esta situación”.