La crisis del coronavirus

Los líderes de la UE tratarán este jueves de resolver sus diferencias sobre la respuesta al coronavirus

Los jefes de Estado y de Gobierno mantendrán este jueves una cumbre por videoconferencia en la que tratarán de resolver las diferencias que mantienen al bloque dividido en cuanto a la respuesta económica que debe darse para mitigar el impacto del coronavirus, con los países del norte bloqueando las medidas más ambiciosas que plantean las capitales del sur.

La reunión de los líderes europeos abordará la crisis del Covid-19 desde múltiples ángulos, pero es el plano económico el que sigue generando profundas discrepancias entre las capitales. Las “dos escuelas de pensamiento” enfrentadas, como las describen fuentes diplomáticas, difieren en el enfoque básico: actuar ya con todo el arsenal posible o esperar a conocer en detalle cuáles son las consecuencias económicas para diseñar la recuperación posterior.

En dos reuniones extraordinarias del Eurogrupo, compuesto por los ministros de Finanzas de la zona euro, se han saldado sin avances significativos. España, Francia, Italia y otro grupo de países apuestan por la emisión de deuda europea, los llamados eurobonos, para financiar la lucha contra el Covid-19, pero la oposición de Países Bajos y Alemania, secundados por Austria y Finlandia, entre otros, deja cerrada esa puerta.

“No es la solución, no es el momento de discutirlo”, han afirmado fuentes diplomáticas de estos países, el mismo día en el que Madrid, París, Roma y otras seis capitales han reclamado en una carta dirigida al presidente del Consejo europeo, Charles Michel, la emisión de deuda europea mutualizada.

El Eurogrupo sí que ha progresado, por contra, en involucrar al fondo europeo de rescates (el Mecanismo Europeo de Estabilidad, MEDE) en la estrategia. El presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, dijo este martes que existe un “amplio apoyo” a la posibilidad de que esta institución pueda dar líneas de crédito a las capitales que lo soliciten por un valor de hasta el dos por ciento de su PIB.

Pero también en este marco surge la división: mientras que los países del sur quieren que la condicionalidad para acceder a los fondos del MEDE sea mínima y se abra de manera colectiva, para no estigmatizar a los países que lo soliciten; el norte de la UE defiende que estas líneas de crédito deben estar vinculadas al cumplimiento de una serie de reformas posteriores para volver pronto a la estabilidad financiera.

Además, el club del norte del bloque considera que el fondo europeo de rescates es un instrumento de último recurso, una solución de emergencia que no debería ser activada por el momento porque ningún socio comunitario tiene problemas para financiarse en los mercados.

A pesar de que la respuesta económica es el principal punto de desencuentro, fuentes comunitarias no esperan que los jefes de Estado y de Gobierno entren en “cuestiones técnicas”, si no que darán más tiempo a sus ministros de Economía para que sigan avanzando.

Más allá del plano económico, los estados miembro también se han comprometido a coordinar su respuesta ante la pandemia en otras áreas clave para la Unión como son sus fronteras, el tráfico de mercancías clave para evitar el desabastecimiento o la gestión sanitaria.

Hace una semana los líderes acordaron el cierre de la frontera exterior de la UE de manera temporal, durante un periodo de 30 días, en un intento por proteger al bloque del avance del Covid-19, y Bruselas coordina también los esfuerzos para repatriar a los europeos atrapados en países terceros por las medidas de confinamiento.

Sin embargo este consenso no ha evitado que una docena de socios, incluido España, cierren sus fronteras interiores a pesar de la insistencia de la Comisión en pedir a los 27 que no optaran por esta vía. El refuerzo del control fronterizo también ha complicado el tránsito de mercancías y con ello, que productos y dispositivos médicos indispensables para combatir la enfermedad lleguen rápido a su destino.

Von der Leyen pide actuar “con un gran corazón”

Ante la falta de acuerdo de los socios europeos, la presidenta de la Comisión europea, Ursula von der Leyen, ha pedido este jueves solidaridad a los líderes de la UE para que Europa haga “lo correcto” y actúe “con un gran corazón y no con 27 pequeños”, ante la “encrucijada” que representa la crisis del coronavirus.

“La historia nos está mirando en este momento así que vamos a actuar juntos y a hacer lo correcto, con un gran corazón y no con 27 pequeños”, ha subrayado en una intervención en el Parlamento europeo, que debate y vota las medidas para responder a la emergencia sanitaria por la enfermedad.

Según la conservadora alemana, en este momento los valores de la unión están en entredicho, por lo que hay que garantizar una Europa que “esté para los europeos” y que ponga la “empatía” por encima de todo.

La Eurocámara celebra un pleno extraordinario de dos horas necesario para aprobar las propuestas legislativas de urgencia para ayudar a los estados miembro a afrontar las consecuencias de la pandemia en su economía y servicios sanitarios.

Von der Leyen ha asegurado que estas medidas quedarán grabadas en la memoria de los ciudadanos europeos y van a marcar los cimientos de la UE. Según ha explicado, hay que sacar un “aprendizaje” de esta situación para definir qué UE se quiere en el futuro y, a su juicio, el debate no debe ser sobre más o menos Europa, sino si se aprovecha esta “tormenta para asegurar que Europa puede resistir mejor a la siguiente” crisis.

“Solo si nos ayudamos los unos a los otros, podremos ayudarnos a nosotros mismos”, ha subrayado, en un mensaje cargado de referencias europeístas, en el que ha insistido en la importancia de coordinar la respuesta al virus, afeando que al inicio de la crisis muchos buscaron solo “ayudarse a sí mismos”.

Aunque no ha citado directamente a Alemania y Francia, sí ha tenido duras palabras contra su decisión “unilateral” de restringir las exportaciones de material sanitario, afirmando que una crisis sin fronteras no se puede resolver poniendo “barreras”. “Esto simplemente no tiene sentido, no hay un solo Estado miembro que pueda atender a la demanda de equipamiento médico”, ha señalado enérgica la líder del Ejecutivo comunitario, para añadir que la libre circulación de bienes y servicios en Europa es, de hecho, “la mejor baza” para garantizar que los equipamientos médicos lleguen a donde más se necesita.

Von der Leyen ha tenido palabras para los enfermos que libran la batalla contra el virus y ha agradecido a las personas que “enfrentan sin cuestionamiento” la pandemia y “ponen en peligro su vida” combatiendo desde la primera línea. Así ha recordado a personal sanitario, pero también a quienes recogen las basuras, al personal de funerarias, transportistas, obreros, personal del limpieza o panaderos. “Europa tiene una enorme deuda con todos ustedes”, ha destacado.

La sesión del Parlamento se está desarrollando de forma excepcional, ya que se ha pedido a los eurodiputados que no acudan al Hemiciclo y voten a distancia, por lo que solo pueden estar presentes en el debate el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, y los designados para intervenir estarán presentes en el pleno, respetando las reglas de distancia física para reducir el riesgo de contagio.

A este respecto, Sassoli ha valorado que este pleno “atípico” sirve para garantizar que la vida democrática continúa, lo que, a su juicio, es el mejor servicio de los eurodiputados a sus países. “No se ha parado todo, la democracia no se puede interrumpir y en este momento dramático, nuestro deber es estar al servicio de los ciudadanos y dar orientación y esperanza para enfrentar este momento de oscuridad”, ha señalado.