El Gobierno miente, podemos llegar a los 200.000 contagios y 10.000 muertos con la Sanidad agotada

El caos sanitario se apodera del país mientras el Gobierno, busca tiempo desesperadamente para reforzar la Sanidad y lanza sus mensajes optimistas mientras oculta la existencia de varios miles de contagiados en sus casas, a los que no quiere ni puede hacer los test, entre otras cosas por falta de ese material

Vamos de mal en peor por la falta de previsión y el caos y imperante en el seno del Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que busca tiempo para que no se le acumulen los enfermos y el colapso sanitario, y que se ha refugiado en la mentira y en la ocultación de los datos mientras hemos visto escenas dantescas en varios hospitales, como el de Leganés.

Y mientras los médicos y demás personal sanitario trabajan en muchos casos sin protección (ya no dan cifras de los sanitarios infectados), y se ha descubierto con estupor que 850 ancianos han muerto en residencias de Madrid.

Como también se ha sabido que varios miles de ‘test rápidos’, que han sido comprados por el Gobierno, no sirven, y que la embajada de China en Madrid asegura que esos tests se habían comprado en China a empresas sin licencia. Lo que da una idea del caos y desgobierno sanitario.

España, pues, se aproxima al gran colapso sanitario, mientras que el virus se extiende por casi todo el país, y no solo por Madrid, y ahora con más de 650 muertos diarios camino de los 5.000 fallecidos que se superarán fácilmente hoy por encima de los 60.000 contagiados. Los que habrá que multiplicar por dos o por tres cuando afloren los infectados que están en sus casas.

Y lo que hace que varios analistas y expertos calculen que el número real de personas contagiadas pueda llegar a los 200.000 en las próximas semanas, lo que podría suponer cerca de 10.000 fallecidos en el plazo de dos o tres semanas. Una analista especializada de La Sexta TV dijo ayer que el número de contagios reales en España puede llegar a 300.000.

Lo que se irá confirmando cuando el ministro de Sanidad, Salvador Illa, se decida si es que quiere y puede hacer los test a los presuntos miles de infectados y confinados en casas (que pueden contagiar a sus familias) y si, en un plazo breve de tiempo, el Gobierno consigue aplicar un alto porcentaje de ‘tests rápidos’, superando los miles que han comprado en vano y que no sirven de nada.

Y todo ello mientras el ministro de Sanidad y sus portavoces se empeñan en mentir a los españoles con discursos filosóficos y falsos sobre ‘la curva y el pico’ del contagio y de las muertes en España. Naturalmente excluyendo a los infectados en sus casas que son una legión de alcance insospechado y en un intento desesperado de ganar tiempo para que llegue el material sanitario que se ha comprado en China antes de que estalle la bolsa de los contagiados en sus casas.

Con el objetivo de partir en dos, o en tres, el avance de la epidemia a ver si aplazando los test a los confinados en sus casas se van atendiendo a los enfermos que afloran de manera espontánea y desesperada, para evitar el colapso de todo el sistema sanitario, y ganar tiempo para empezar a recibir el material sanitario que se ha comprado y que esperan para próximos días o semanas.

El Rey visita Ifema e Iglesias escondido

Mientras tanto el Rey Felipe VI ha visitado ayer -con guantes y mascarilla- el hospital de campaña instalado en el complejo ferial Ifema de Madrid en un tiempo récord.

Y el monarca felicitado a sus autores dado ánimo al personal que ya trabaja en ese hospital a donde se están trasladando a muchos enfermos que han desbordado otros centros madrileños como los hospitales de Getafe y de Leganés donde ayer se vivieron tremendas escenas de aglomeraciones de enfermos en los pasillos de urgencias.

Mientras tanto el vicepresidente de asuntos Sociales del Gobierno Pablo Iglesias está desaparecido y no se le ve en el frente de la batalla ni en los hospitales y menos aún en las residencias de ancianos que deberían de ser su prioridad.

A su vez su compañera y ministra de Igualdad, Irene Montero ha reaparecido y en vez de reconocer su error lo ha hecho  para justificar las temerarias e infectados  manifestaciones feministas del 8 de marzo, que ella impulsó y donde resultó infectada, a pesar de que el Gobierno tenía información del despliegue de Coronavirus en España desde la última semana de febrero.

Pero esta abrumadora verdad es para Montero propaganda de la extrema derecha, lo es el colmo de su desfachatez, cuando sobre sus espaldas pesa la grave responsabilidad de la expansión en cadena del coronavirus durante las manifestaciones feministas y especialmente en Madrid.

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