El CIS da otra subida al PSOE y amplía su ventaja sobre el PP antes del estado de alarma

El Barómetro de Opinión realizado en marzo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), con entrevistas hechas antes de que se decretara el estado de alarma por el coronavirus, otorga al PSOE una nueva subida en estimación de voto y le sitúa en el 31,9%, un punto más que en febrero y ya cuatro puntos por encima de su resultado de las generales del 10 de noviembre. El barómetro se elaboró entre el 1 y el 13 de marzo.

Con esa subida, el PSOE amplía a 12,9 puntos su ventaja sobre el PP, aunque los ‘populares’ con un 19,6 suben siete décimas respecto a febrero. En tercer lugar estaría Vox, con un 14,8 por ciento, frente al 13,4 del mes anterior. Unidas Podemos y sus confluencias perdería algo de fuelle, del 13,6 por ciento de febrero, al 12,9 de marzo, al igual que Ciudadanos, que continúa con su caída y se queda con el 7,2 por ciento en estimación de voto.

El trabajo de campo para el barómetro finalizó un día antes de que el Consejo de Ministros decretara el estado de alarma, cosa que ocurrió el 14 de marzo. No obstante, ya entonces más de la mitad de los españoles creía que el Gobierno debería informar más a la población sobre las medidas para prevenir el contagio con coronavirus. Es lo que afirmaba el 57,9 por ciento de los encuestados frente a un 35,2 por ciento que no lo consideraba necesario.

En ese periodo previo al estado de alarma, el 64,9 por ciento ya consideraba que se trataba de un tema tan serio como para que el Gobierno adoptase medidas urgentes aunque fuesen impopulares y el 67,3 que debería anticiparse y tomar medidas sanitarias estrictas. También la mayoría de los encuestados, el 75,8 por ciento, respaldaba las cuarentenas a la población de algunos países asiáticos como imprescindibles para evitar la propagación del COVID-19 y el 76,8 por ciento consideraba muy peligroso viajar. Más de la mitad, el 51,4 por ciento, creía conveniente suspender eventos públicos con grandes aglomeraciones de personas.

La sanidad, que en el barómetro del CIS del mes de febrero era percibida como el séptimo mayor problema para los ciudadanos, se disparó hasta el tercer puesto al comienzo del brote del coronavirus, por detrás del paro y de los problemas económicos. Así, en marzo el desempleo continúa como el problema que más preocupa a los españoles, con un 59,8 por ciento de menciones, seguido de los problemas de índole económica, citados por el 28,7 por ciento y en tercer lugar la sanidad, que inquieta al 19,8 por ciento, cuando un mes antes lo citaba el 15,4 por ciento. En el muestreo, ya aparece el coronavirus mencionado como preocupación específica de los ciudadanos, aunque todavía con un porcentaje bajo, del 3,5.

La sanidad también escala hasta el tercer lugar cuando los encuestados contestan a la pregunta de cuál es el problema que personalmente más les afecta (18,4 por ciento), tras el paro (26,7) y los problemas económicos (24,8), si bien la pandemia era en este sentido muy poco citada porque solo el 0,8 por ciento la reseñó como un problema de alcance personal.

Por lo demás, la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) apunta a una ligera bajada del paro en la tabla de principales preocupaciones, al pasar del 60,2 por ciento en enero al 59,8, al igual que con los problemas económicos, que se reducen del 30,1 por ciento de febrero al 28,7 en marzo.

La irrupción de la sanidad en el tercer puesto de la lista deja por debajo las diversas respuestas consignadas por el CIS sobre la percepción negativa que los españoles tienen de la política y que desde enero se reflejan de forma separada. En cuarto lugar se sitúa la “corrupción y el fraude”, que pese a bajar de un 17,3 por ciento al 16,9 escala un puesto por efecto estadístico.

Los “problemas políticos en general”, que en febrero inquietaban al 18 por ciento, ahora son citados por el 16,6 por ciento y bajan al quinto lugar. Dentro del mismo grupo de la política “el mal comportamiento de los políticos” se lleva un 16,1 por ciento y sexta posición; en la séptima, con el 15,6 por ciento, están los problemas relacionados con la calidad del empleo, y en octava posición “lo que hacen los partidos políticos”, que suman un 12,8 por ciento de menciones. Con un porcentaje muy similar quedan los problemas de índole social (12,4) y, ya en décimo puesto, las pensiones (11,3 por ciento). No obstante, si se suman todas las respuestas que de algún modo apuntan a la actividad política como preocupación llegarían al segundo puesto de toda la lista, con un 45,5 por ciento, e incluso al primero si se le sumara la corrupción, con el 62,4 por ciento.

El CIS también pregunta en su barómetro de marzo por la situación política, cuya percepción negativa aumenta, porque en febrero el 57 por ciento la veía como “mala” o “muy mala” y ahora piensa así el 61,6; un 32,3 la califica de “regular” y el 12,1 de “buena” o “muy buena”. De cara al futuro, el 37,7 por ciento apunta que seguirá igual, el 28,8 que empeorará y el 18,9 que irá a mejor.

Para la economía, el 40,3 por ciento dice que atraviesa una situación “mala” o “muy mala”, percepción más positiva que la del anterior muestreo, cuando la consideraba así el 46 por ciento. Solo el 8,5 la percibe como “buena” o “muy buena” y el 50 por ciento de los consultados la considera “regular”; para el futuro, los ciudadanos se reparten entre un 35,3 por ciento que augura que seguirá igual y el 34,9 que dice que empeorará, mientras el 14,5 vaticina una mejoría.

Duque, el ministro mejor valorado

El CIS ha recuperado en su barómetro de marzo las valoraciones de los ministros y la nota más alta la consigue el titular de Ciencia, Pedro Duque. Ningún integrante del primer Ejecutivo de coalición de la democracia, incluido el presidente, Pedro Sánchez, logra el aprobado. Duque alcanza una nota media del 4,6 mientras que Sánchez obtiene un 4,4 en el apartado de líderes políticos, lo que no es muy significativo porque Pablo Iglesias, como líder de Unidas Podemos, recibe un 3,5, y como vicepresidente de Derechos Sociales, un 3,7.

Tras Duque, aparecen las notas de la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que logran un 4,3. La dirigente gallega es la ministra de Unidas Podemos con la valoración más alta. Les siguen Manuel Castells (Universidades) y Salvador Illa (Sanidad) con un 4,2; y después, Carmen Calvo (Vicepresidencia Primera) y Margarita Robles (Defensa), ambas con un 4,1.

Isabel Celáa (Educación), Fernando Grande-Marlaska (Interior), María Jesús Montero (Hacienda y portavoz del Gobierno) y Teresa Ribera (Transición Ecológica y vicepresidenta cuarta) tienen un 4, por delante de Carolina Darias (Política Territorial), José Luis Escrivá (Migraciones y Seguridad Social) y Alberto Garzón (Consumo), todos con un 3,9.

En el 3,8 se encuentra Arancha González Laya (Exteriores), y en el 3,7 Luis Planas (Agricultura), Reyes Maroto (Industria), Iglesias y José Luis Ábalos (Transportes), sumido, cuando se hizo la encuesta, en la polémica por su encuentro en el aeropuerto de Madrid-Barajas con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez. Las valoraciones más bajas de la ciudadanía son para Juan Carlos Campo (Justicia) y para Irene Montero (Igualdad), ambos con un 3,6, y cierra José Manuel Rodríguez Uribes (Cultura) al recibir un 3,5.

En el capítulo de líderes políticos, el factor común es la tendencia a la baja, en comparación con las valoraciones de febrero. Bajan todos, si bien Sánchez se mantiene el primero con un 4,4, seguido de Pablo Casado (PP) e Iglesias, ambos en el 3,5; Garzón (IU), en el 3,4; Inés Arrimadas (Cs) e Íñigo Errejón (Más País), en el 3,3; y Santiago Abascal (Vox), el último con un 2,6.

El nivel de confianza en Sánchez como presidente del Gobierno cae en este barómetro de primeros de marzo, cuando ya comenzaban a conocerse aumentos diarios de contagios por coronavirus y los primeros fallecimientos. El 31 por ciento de los ciudadanos que en el estudio de febrero afirmaron tener mucha o bastante confianza en el presidente cae al 28,3 un mes después.