Iglesias abre la puerta a una moratoria en los alquileres pero Calviño alerta sobre su ‘efecto adverso’

El vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España, Pablo Iglesias, ha dejado abierta la puerta a implantar una moratoria en los alquileres. En una comparecencia que ha tenido más tintes de mitin que de información puntual sobre las medidas del Gobierno para atajar la crisis del coronavirus, el vicepresidente segundo no ha precisado cómo llevaría a cabo una medida que él siempre ha colocado en la agenda de sus pactos con Pedro Sánchez desde que le apoyó para derrotar a Mariano Rajoy con la moción de censura, pero que tropieza con no pocas dificultades. Este jueves se lo ha recordado otra vicepresidenta, la de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.

Calviño ha sido muy clara al establecer las diferencias entre suspender el pago de los alquileres y hacer lo mismo con el pago de la hipotecas, medida que el Gobierno ya ha acordado en Consejo de Ministros. Y es que, como ha recordado la vicepresidenta, “al otro lado de un alquiler hay un particular, no un banco”, como ocurre en el caso de las hipotecas. “Es una situación distinta”, ha subrayado en una entrevista en Antena 3. “Hay que reflexionar. Hay varias medidas que se habían propuesto, que pueden tener un efecto beneficioso desde una perspectiva, pero negativo desde otra”, ha explicado. En cualquier caso, la vicepresidenta ha asegurado que el Gobierno está “absolutamente abierto” a escuchar las propuestas de los agentes sociales y de los grupos políticos para afrontar la crisis sanitaria y su impacto económico y social y que se puedan tomar otras medidas en el futuro si se considera necesario.

En cambio Iglesias, que ha comparecido en Moncloa en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, no parece ver tantas dificultades y tras hacer un alegato a favor de las personas en situación de mayor vulnerabilidad ha dicho: “Somos conscientes de que mucha gente puede verse en la situación de no poder pagar el alquiler”. Ha recordado que la Constitución española garantiza el derecho a la vivienda y, sin entrar en más detalles sobre la fórmula para llevar a cabo ese propósito, ha proclamado que “este Gobierno buscará las medidas necesarias para no dejar a ningún ciudadano atrás y proteger ese derecho”.

La declaración del vicepresidente viene a recalcar la que el miércoles hizo la ministra de Trabajo, la también ‘podemita’ Yolanda Díaz, cuando refiriéndose a las medidas aprobadas en el Consejo de Ministros del martes dijo que ella también hubiera aprobado ya “la moratoria de los alquileres”. No obstante, apuntó que “esto no es un punto y final” e indicó que en próximas fechas se abordarán todas las necesidades que puedan ir surgiendo.

Días, como ha hecho Iglesias este jueves, trató de quitar importancia a las noticias que han trascendido estos días sobre fuertes debates entre las dos almas del Gobierno: la del PSOE y la de Unidas Podemos. “El presidente del Gobierno es un hombre muy sensible y está muy atento a todas las necesidades de los ciudadanos”, dijo y añadió que “todas las necesidades que veamos estos días se abordarán. Las cosas que nos han quedado fuera (del decreto del martes) las podemos ir mejorando a lo largo de los días”. Dicho esto, negó diferencias en el seno del Consejo de Ministros y aseguró que todos “reman en la misma dirección”.

El último Consejo de Ministros anunció que pondrá en marcha una moratoria en el pago de las hipotecas que afectará a colectivos vulnerables. La letra pequeña mostraba las condiciones que deben cumplir los hipotecados para acceder a esta iniciativa. La moratoria puede solicitarse desde la entrada en vigor del real decreto ley y hasta un poco después de que termine el estado de alarma para “dar margen” a las personas que no se vean afectadas en un primer momento pero sí más adelante.

Esta medida deja fuera a millones de españoles que viven en régimen de alquiler. Mientras el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana trabaja en la posible limitación de los precios en las zonas más tensionadas, Pablo Iglesias ha querido lanzar un mensaje para todos los inquilinos que se encuentran en situación de vulnerabilidad. “El primer paquete de medidas adoptado es un primer paso, pero existe el compromiso del Gobierno para que ningún ciudadano se quede atrás”, ha afirmado el vicepresidente segundo. “Voy a conversar con otros ministros europeos para escuchar lo que están haciendo en países de nuestro entorno y así empezar a trabajar ya en las siguientes medidas en clave de protección social que este gobierno debe llevar acabo”, ha concluido.

“No se puede dejar a nadie desatendido en lo sanitario, pero tampoco en lo económico y en lo social”, ha insistido Iglesias, que pide aprender de los errores de la crisis de 2008. En referencia al debate interno que supusieron las medidas económicas adoptadas en el Consejo de Ministros de este martes, que incluían la moratoria en el pago de las hipotecas, ha dicho: “No hemos terminado, hemos comenzado y habrá que hacer más cosas. ¿Eso implicará debatir? Por supuesto, pero un Gobierno que no debate no es un Gobierno”.

Lo cierto es que ante la situación en la que se ven los inquilinos que viven de alquiler y a expensas de que el Gobierno pueda marcar una hoja de ruta al respecto, algunas compañías especializadas en dicho mercado ya están pidiendo a los arrendadores “flexibilidad” en el pago o directamente están aplicando moratorias para los más afectados por la crisis del coronavirus. Lazora, sociedad especializada en vivienda en alquiler a largo plazo con más de 7.000 inquilinos, ha explicado en un comunicado que aplicará una moratoria en el pago del alquiler para aquellas familias cuya situación se vea deteriorada por esta crisis sanitaria. Esta sociedad especializada indica que la mitad de las viviendas que gestiona son protegidas, ofrecerá a los afectados aplazar el pago de sus rentas durante el periodo de estado de alarma y, posteriormente, fraccionar durante un año el abono de las rentas no pagadas.

Por su parte, Arrenta, la asociación para el fomento del alquiler y acceso a la vivienda, ha acordado la creación de una Bolsa de Ayuda del Alquiler, que cuenta con cuantía inicial de 10.000 euros desde fondos propios de la empresa con el objetivo de pagar el alquiler de las familias que han visto reducido sus ingresos a consecuencia del coronavirus. La iniciativa, que tiene el objetivo de poder multiplicar esa cifra inicial hasta los 250.000 euros antes del 5 de abril, destinará 200 euros al mes, por un total de dos mensualidades para el colectivo más vulnerable.

Pero la aplicación de estas medidas abren, a su vez, un nueva disyuntiva, y es que el 95 % de los arrendadores en España son familias y pequeños ahorradores y el 5 % restante son los llamados “grandes tenedores” (inmobiliarias, entidades financieras, de gestión de activos y fondos de inversión). Este es precisamente el problema al que se refería Nadia Calviño en sus declaraciones. ¿Qué hacer con los particulares cuya renta depende precisamente del cobro de los alquileres a sus inquilinos? ¿Cómo compensarles? Esa es la gran pregunta a la que hasta ahora no han sabido responder los miembros del Gobierno que con más empeño defienden una moratoria similar a la de las hipotecas.