El FMI pide a España que tome medidas extraordinarias para afrontar la crisis del coronavirus

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) vaticinó este miércoles que la economía de España profundizará su prevista ralentización en 2020, con un crecimiento menor al 1,6% pronosticado en enero, por el impacto del COVID-19 y pidió "medidas temporales de carácter extraordinario".

"Ante el brote de coronavirus, se entiende que el Gobierno deba dotar de recursos suficientes al sector sanitario, además de destinar un apoyo específico a los más afectados, y que estas medidas temporales de carácter extraordinario deberían intensificarse según sea necesario, para prevenir y contener el virus y mitigar el impacto económico", indicó el Fondo en su revisión anual de España.

No obstante, matizó que "cualquier retraso temporal en la consolidación fiscal debería ir acompañado de un compromiso creíble de ajuste futuro", dado el alto nivel de endeudamiento de la economía española.

En sus perspectivas de enero, el Fondo situó las previsiones para España en el 1,6% este año, por debajo del 2% de 2019 y del 2,4% de 2018.

"Claramente, ya hay una implicación en la economía, el alcance de este impacto depende de la duración del brote", explicó Andrea Schaechter, la jefa de la misión del Fondo en una conferencia telefónica, aunque evitó dar una cifra ante la "elevada incertidumbre".

"Caer en recesión no es nuestra evaluación en el momento, pero claramente tenemos que vigilar la situación a medida que evoluciona", dijo la funcionaria.

Schaechter subrayó como "más vulnerable" el sector servicios, especialmente el turismo, que supone el 12% de la economía española, al citar "las cancelaciones" que ya se están produciendo.

El Fondo recalcó que espera que la tendencia de ralentización de la economía española se profundizará aún más con la epidemia del coronavirus.

"Además del cierto grado de desaceleración que cabía anticipar con la maduración del ciclo económico, se espera ahora que las perturbaciones temporales ocasionadas por el brote global de coronavirus a las cadenas de suministro, el comercio, el turismo y el consumo interno ralenticen aún más el crecimiento económico en 2020", argumentó,

De cara al futuro, también dibujó un panorama poco optimista, porque está "limitado por un bajo crecimiento de la productividad, ya que el estancamiento de las políticas en los últimos años no le ha proporcionado un nuevo impulso".

También llamó la atención a España sobre "la ratio entre impuestos y el PIB (producto interior bruto) ", al ser "relativamente baja en comparación con sus homólogos regionales, lo que indica que existe margen potencial de mejora estructural".

En concreto, aconsejó que se fortalezca la recaudación del impuesto sobre el valor añadido (IVA), el aumento de los impuestos sobre consumos específicos (impuestos especiales) y las tasas ambientales, así como "la reducción de las ineficiencias del sistema tributario, sin dejar de proteger a los más vulnerables".

Por último, apuntó que la mejora en el mercado laboral parece haber tocado techo.

"El desempleo, reducido a la mitad respecto a su pico posterior a la crisis, casi ha alcanzado ya su tasa estructural estimada y las previsiones indican que solo descenderá marginalmente de aquí en adelante", aseveró.

El paro al cierre de 2019 se situó en el 13,78%, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre del pasado ejercicio.

En este sentido, el Fondo reiteró sus habituales críticas a "la dualidad" y "la segmentación persistente del mercado laboral conlleva importantes costes económicos y sociales" en España.

"A medio plazo, se necesita una transformación estructural que reduzca los incentivos a que los empleadores recurran en exceso a la contratación temporal", indicó.

España superó este miércoles la barrera de los 2.000 contagiados por coronavirus, al alcanzar la cifra de 2.002, con 47 fallecidos, y una presión "muy importante" en la sanidad de la región de Madrid, anunciaron las autoridades nacionales de Salud.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este martes "semanas difíciles" en su primera comparecencia publica tras el avance del coronavirus, pero insistió en que tomarán las medidas que haga falta para combatir lo que calificó como "emergencia sanitaria".