Bruselas crea un gabinete de crisis para controlar el impacto del coronavirus en la UE

El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades eleva de moderado a alto el riesgo por la propagación del brote

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este lunes la creación de un gabinete de crisis en respuesta al coronavirus en la Unión Europea (UE) que coordinará las acciones en materia económica, sanitaria y de movilidad que se llevan a cabo desde la llegada del brote a Europa, donde se espera que la epidemia siga avanzando. Y es que en Bruselas, más allá del tema de controlar la epidemia a nivel médico, preocupa mucho el asunto económico. No en vano la OCDE ha avisado este lunes que epidemia restará medio punto porcentual al crecimiento de la economía mundial en 2020, que frenará así su expansión al 2,4% este año, frente al crecimiento del PIB del 2,9% previsto el pasado mes de noviembre. Para la eurozona, ha recortado tres décimas su previsión de crecimiento de 2020, hasta el 0,8%. Sin embargo, lo peor podría estar por llegar, en el caso de que el virus se extienda a través de la región Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica. De llegarse a ese extremo, la OCDE alerta de que el crecimiento de la economía global podría verse reducido al 1,5% en 2020, la mitad de lo anticipado el pasado mes de noviembre, con varias economías entrando en recesión, incluyendo Japón y la zona euro.

Así, con la preocupación por el coronavirus en aumento, el equipo de respuesta de la Comisión Europea abordará tres pilares que agrupan a los sectores más afectados por el brote en territorio europeo: la respuesta médica, la movilidad y la economía y estará formado por los departamentos de cinco comisarios europeos competentes en la materia y tratará de centralizar la coordinación con las autoridades de los Estados miembros y agencias europeas como el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Precisamente, el ECDC ha anunciado este lunes que el nivel de riesgo ha subido de moderado a alto para los ciudadanos de la UE, lo que significa, en palabras de Von der Leyen que "el virus sigue extendiéndose".

En este sentido, la reacción al reto médico se centrará en la prevención, la licitación de compras de material sanitario, las medidas de alivio, la información al público y las previsiones, así como la cooperación con el ECDC y la Agencia Europea del Medicamento, explicó Von der Leyen en rueda de prensa, en la que indicó que por ahora hay 2.100 casos confirmados en 18 países de la UE y 38 fallecidos.

En el ámbito del transporte se coordinarán todos los consejos de viaje y de transporte y el espacio Schengen de libre circulación, que ningún país se ha planteado restringir por el momento, mientras que en el pilar económico se abordará en profundidad el impacto en el turismo, el comercio, las cadenas de valor y la situación macroeconómica en general.

"Todo país necesita prepararse. La globalización ha dejado su marca en todas partes. Aunque no debemos de caer en el pánico, la situación probablemente empeorará", señaló el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic.

La presidenta de la Comisión insistió: "estamos ante una situación muy compleja que requiere actuaciones rápidas y una fuerte coordinación a todos los niveles y sectores".

El equipo de respuesta al coronavirus concentrará toda la información disponible sobre la respuesta europea al virus y la expansión del brote, así como información general, estadísticas y enlaces a las agencias involucradas en la gestión de la crisis y estará formado por los comisarios de Salud, Stella Kyriakides; Gestión de Crisis, Janez Lenarcic; Transporte, Adina Valean; Interior, Ylva Johansson, y Economía, Paolo Gentiloni.

Este último señaló que "el impacto a corto plazo en la economía china probablemente será significativo", especialmente en turismo, viajes, transporte, moción y moda y las cadenas de suministros "en general", con caídas de las exportaciones de materias primas de China con impacto bursátil.

Es "demasiado pronto para medir el impacto" pero "no debemos miniminzarlo", dijo Gentiloni, quien no descartó "una respuesta fiscal coordinada" pero avisó de que "no se puede tomar ni muy pronto ni muy tarde" sino "en el momento adecuado y con un amplio consenso".

La comisaria de Salud subrayó en que, aunque la situación es "preocupante", "no es un momento para el pánico o la desinformación, que da gasolina a la ansiedad".

"Necesitamos mantener la calma y la concentración para poner en marcha el trabajo necesario para luchar contra esta enfermedad", añadió la comisaria, que también explicó que ha enviado una carta a todos los ministros europeos de Sanidad para pedir "coordinación".

La Comisión Europea, por ahora, no ha cancelado la cumbre China-UE programada el próximo 9 de abril en Pekín.

La OCDE advierte

La epidemia, según los datos de la OCDE, restará medio punto porcentual al crecimiento de la economía mundial en 2020, que frenará así su expansión al 2,4% este año, frente al crecimiento del PIB del 2,9% previsto el pasado mes de noviembre. Pese a ello, la organización confía en que la actividad rebotará en 2021 hasta el 3,3%, tres décimas más de lo estimado previamente, si la enfermedad logra contenerse y se adoptan las medidas necesarias.

En este sentido, la OCDE subraya que sus nuevas proyecciones asumen que la epidemia de coronavirus alcanza su apogeo en China en el primer trimestre, tras lo que seguirá una recuperación gradual, mientras que los casos en otros países tendrán un carácter esporádico y lograrán contenerse, ya que en caso contrario las previsiones de crecimiento serían sustancialmente más débiles.

Sin embargo, en el caso de que la epidemia se extienda a través de la región Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica, la OCDE alerta de que el crecimiento de la economía global podría verse reducido al 1,5% en 2020, la mitad de lo anticipado el pasado mes de noviembre, con varias economías entrando en recesión, incluyendo Japón y la zona euro.

Bajo su escenario base, la OCDE ha revisado drásticamente a la baja su previsión de crecimiento para China, que en 2020 crecerá un 4,9%, ocho décimas por debajo de la proyección del pasado mes de noviembre, aunque la organización confía en que el gigante asiático se recuperará en 2021, con una expansión del 6,4%, nueve décimas más de lo previsto anteriormente.

De su lado, Estados Unidos apenas registrará un impacto negativo de una décima en su pronóstico de crecimiento para 2020, hasta el 1,9%, que recuperará un año después, cuando el PIB de la mayor economía mundial crecerá un 2,1%, una décima por encima de lo estimado el pasado mes de noviembre.

Por su parte, la eurozona ha visto recortada en tres décimas su previsión de crecimiento de 2020, hasta el 0,8%, que no logrará recuperar en 2021, para cuando la OCDE mantiene sin cambios su pronóstico de expansión a un ritmo del 1,2%.

Entre las mayores economías de la eurozona analizadas por la OCDE, Alemania crecerá en 2020 un 0,3%, una décima menos de lo previsto, y un 0,9% en 2021, mientras que Francia perderá tres décimas de crecimiento este año por la epidemia, hasta el 0,9%, aunque en 2021 recuperará dos adicionales y se expandirá a un ritmo del 1,4%.

En el caso de Italia, uno de los países más afectados por el coronavirus fuera de China, la OCDE ha recortado en cuatro décimas su pronóstico de crecimiento del pasado mes de noviembre y ahora anticipa que la economía italiana se estancará en 2020 sin que en 2021 haya perspectiva de rebote alguno, por lo que mantiene su proyección de crecimiento en el 0,5%.

Fuera de la Unión Europea, la OCDE ha recortado en dos décimas su anterior previsión de crecimiento para el Reino Unido, hasta el 0,8%, y ha revisado también a la baja en cuatro décimas su pronóstico para 2021, cuando la economía británica crecerá un 0,8% a la espera de formalizar su nueva relación comercial con la UE.

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