El ministro de Seguridad Social prevé la aprobación de un ingreso mínimo vital en 2021

El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, ha asegurado este jueves en el Congreso que hay "espacio fiscal" para que se materialice en 2021 la prestación de ingreso mínimo vital, que ya prepara el Gobierno.

Escrivá ha comparecido ante la comisión de turno en la Cámara baja para explicar las principales líneas de trabajo de su departamento, entre las que se encuentra la prestación de ingreso mínimo vital. Una medida que ya anunció que se pondría en marcha el vicepresidente segundo de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, y que ambos ministerios sacarán adelante en colaboración.

El ministro ha abogado por un ingreso mínimo vital “flexible, eficaz, suficiente y evaluable” que rebaje los “considerables” niveles de desigualdad que persisten en España y ante los que las políticas públicas han sido “poco eficaces”. En este sentido, ha defendido que hay “espacio fiscal” para, con un diseño eficaz, contar con esta herramienta con una dotación asumible en el marco de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Ha reiterado que se hará por fases, empezando por la prestación por hijo a cargo, y en coordinación con las ayudas existentes en las diferentes Comunidades Autónomas

En su intervención, ha explicado que España está en “déficit” en cuanto a políticas redistributivas y que, además, debe enfrentarse a un problema a la hora de activarlas: el complejo sistema que se genera entre las diferentes administraciones. Esta “fotografía” es, según ha indicado, la que muestra ante la UE un mapa de España con gran desigualdad entre territorios.

Tal y como ha señalado, la Administración General cuenta con prestaciones tanto a través de Trabajo, como a través de Seguridad Social; las comunidades autónomas desarrollan las suyas propias; y las entidades locales, por su proximidad con los sectores más vulnerables, crean también sus propias ayudas, “aunque no sean las competencias propias de ellos”.

“En este contexto complejo, hay que integrar este ingreso mínimo vital“, ha declarado, antes de indicar que para que esta iniciativa salga adelante debe seguir unos “principios básicos”. En concreto, ha apuntado que esta herramienta de ayudas debe ser “flexible”, debe diseñarse para llegar “a los más vulnerables” y debe contar con presupuesto “suficiente”.

Explica Escrivá que esta medida debe ser “flexible” porque hay mucha “heterogeneidad” en las formas de exclusión y “hay que llegar a todas ellas”, es decir, diseñar diferentes itinerarios para lograr que todo el mundo salga beneficiado.

En este sentido, puntualiza que la prestación debe estar diseñada para llegar hasta los más vulnerables. En ocasiones, ha indicado, este grupo de personas “no termina de acceder a la prestación, porque no se entera o porque no es capaz de entrar en el sistema por los canales de entrada”.

Del mismo modo, señala la necesidad de un presupuesto suficiente para ponerla en marcha. Este punto deberá ir materializándose en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), ha señalado el ministro, para defender que, en este caso, “con menos dotación de la que se supone” se puede llegar a conseguir mejores resultados “si el diseño es fino y preciso”.

Pero, aunque indica que “el envolvente presupuestario será el que marque” el camino, sí cree que hay “espacio fiscal” para que esta cuantía sea suficiente. Escrivá ha explicado en este punto que los presupuestos se van a “desplegar gradualmente” en varios ejercicios, para “ir evaluando” el funcionamiento del sistema”.

El responsable de Seguridad Social ha reconocido que España se encuentra en la actualidad en “situación media-baja” en materia de desigualdad, en relación con el resto de países de su entorno, en parte, por su mala movilidad social. Es ese punto el que ha destacado como otra medida para mejorar la desigualdad en el país.