Sánchez propone a Torra el 24-F para formar la mesa de diálogo en Moncloa y el ‘president’ se enfada

La mesa de diálogo que el PSOE pactó con ERC para resolver el conflicto catalán y que debía constituirse entre el Gobierno central y el catalán está teniendo, de momento, el efecto contrario al previsto. En lugar de acercar posturas, parece que las aleja. Moncloa ha comunicado este miércoles que el presidente, Pedro Sánchez, ha propuesto la fecha del próximo lunes, 24 de febrero, para constituir ese foro e inmediatamente después la oficina del presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha emitido un comunicado expresando su malestar por la filtración. El reproche que se hace en el texto es que la propuesta se haya anunciado “unilateralmente” aunque no se descarta que haya reunión en la fecha prevista.

La llamada de Moncloa a presidencia de la Generalitat sí se habría producido, pero solo diez minutos antes de hacer pública la noticia, sin esperar a un anuncio conjunto como supuestamente habían acordado ambas partes. “Lamentamos que Moncloa haya anunciado una fecha sin ningún acuerdo ni teniendo en cuenta la agenda del presidente Torra. El gabinete del presidente Torra ya ha trasladado al gabinete del presidente Sánchez la voluntad de acordar una fecha siguiendo el compromiso de los dos presidentes”, dice el comunicado de la oficina del ‘president’ y añade: “Para favorecer el diálogo, se les ha pedido explícitamente comunicar la fecha conjuntamente cuando estuviese acordada y no hacerlo unilateralmente”.

Lo cierto es que Torra y el partido de Carles Puigdemont, JxCat, no han dejado de poner palos en las ruedas desde que ERC  llegó a un acuerdo con el PSOE de cara a la investidura de Sánchez. La mesa de diálogo era la propuesta estrella de ese pacto, una ‘mesa entre gobiernos’ que le ha acarreado no pocas críticas a los socialistas por la bilateralidad que supone sentar a las dos partes en un plano de igualdad. Y, en plena precampaña electoral en Cataluña -está previsto que las elecciones autonómicas se celebren como muy tarde en otoño aunque Torra aún no las ha convocado- los posconvergentes han rescatado la figura del mediador para obstaculizar que Esquerra se apunte el tanto del diálogo.

El día que Sánchez viajó a Barcelona para reunirse con el ‘president’ no se hizo ninguna mención a ese asunto, que el presidente rechaza de plano, en las declaraciones posteriores al encuentro. Pero esa misma tarde, en el Parlament, Junts forzó la votación de una moción en la que se dice que “se deben promover las iniciativas y los compromisos para alcanzar una solución al conflicto político entre Catalunya y el Estado español siguiendo el acuerdo nacional para el ejercicio del derecho de autodeterminación y la amnistía en el plazo más breve posible”. Además, el texto considera que “a raíz de los antecedentes y con la misión de dar garantías al diálogo y velar por el cumplimiento de los acuerdos, se requiere mediación internacional” en la mesa de diálogo entre la Generalitat y la Moncloa. La moción contó con el apoyo de los posconvergentes, ERC y la CUP, la abstención de los comunes y el voto en contra de Cs, PSC y PP. A esto es a lo que se aferra Junts para decir ahora que sin mediador no puede haber mesa.

Este martes, JxCat expuso claramente su postura sobre el mediador como requisito ‘sine qua non’ para constituir la mesa. Laura Borràs, portavoz de Junts en el Congreso, consideró que es una “obligación” después de que lo haya votado el Parlament. Pero, además, recordó que el ‘relator’ ya se había aceptado en la anterior legislatura y planteó que hay que retomar el diálogo en el punto en el que estaba antes de que saltara por los aires, cuando el Gobierno de Sánchez lo dio por roto. Al portavoz republicano le preguntaron por esta postura de los posconvergentes y Gabriel Rufián no quiso entrar en polémicas. Ante la insistencia de los periodistas, replicó: “Se lo puedo decir 155 veces”.

Este miércoles, Rufián tampoco ha querido pronunciarse sobre los socios de gobierno de su partido pero sí ha considerado que “es una buena noticia que (esa mesa) se reúna cuanto antes”, cumpliendo así el compromiso al que llegaron Sánchez y Torra de constituirla antes de que finalizara el mes. Sobre si la fecha se ha consensuado o no, ha dicho: “Sería irresponsable meterme mucho en eso. Entiendo que Moncloa pone una fecha y ahora hace falta que los gabinetes la concreten, sin más. Pero lo importante es que la mesa se reúna”. El presidente del Parlament, el también republicano Roger Torrent, ha pedido en Antena 3 “no poner pretextos ni excusas a los que se pueda agarrar el PSOE” para no hacer funcionar la mesa de negociación entre gobiernos y, al tiempo, ha reivindicado el papel jugado por ERC: “No vamos a aceptar lecciones de independentismo de nadie”.

JxCat avisa a ERC: Moncloa ‘legitima’ la exigencia del mediador

Que Esquerra no quiere que el diálogo se frustre incluso antes de haber comenzado parece evidente. Todo lo contrario de lo que pretende JxCat cuyo portavoz en el Parlament, Eduard Pujol, se ha apresurado a interpretar que el “paso en falso” de la Moncloa, al anunciar públicamente su propuesta de fecha sin consensuarla previamente, demuestra la “necesidad” de que haya un mediador que certifique lo que pacten ambos gobiernos. En lo que puede considerarse un aviso a ERC, que no ve indispensable la intervención de la famosa figura, el portavoz ha opinado que la filtración de la fecha “legitima” la exigencia del mediador.

Pujol ha remarcado que, en su reunión del pasado 6 de febrero, Torra y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidieron que “dos equipos técnicos designados por ellos mismos acordarían” el lugar y fecha de la constitución de la mesa de diálogo. A su juicio, lo que ha hecho Moncloa es una “ocurrencia irresponsable” y demuestra “ganas de complicarlo”. “Seriedad es justo lo contrario de cómo ha actuado hoy la Moncloa”, ha denunciado aunque ha reafirmado el “compromiso” del Govern y de Torra de “sacar adelante la mesa de negociación”.

Pese a todo, Pujol ha evitado rechazar la fecha del 24-F. “La fecha saldrá del mecanismo acordado por los dos presidentes, que es lo pactado y lo que se debe respetar”, se ha limitado a señalar además de avisar al Gobierno central de que “las cosas deben hacerse bien, respetando la figura del presidente de la Generalitat”, con “mucha mano izquierda, mucho tacto” y sin “imposición del ordeno y mando”. “El president Torra es fiel sus compromisos y siempre ha dicho que está preparado”, ha argumentado coincidiendo con lo que en paralelo declaraba Borrás en los pasillos del Congreso. La portavoz ha exigido “un mínimo principio de cortesía” entre presidentes, para acordar una fecha para la mesa de la negociación, pese a lo cual ha garantizado que “se hará todo lo posible por encajar” porque, según sus palabras, “estamos por el diálogo”. No obstante, Borrás también ha criticado la falta de respeto y que se haya impuesto una fecha sin preguntarle al ‘president’ si le va bien y con tan pocos días de margen.

Por lo demás, la elección del 24 de febrero se debe a que Sánchez y Torra acordaron reunir la mesa antes de que finalizara el mes y apenas queda tiempo para que se cumpla el compromiso. Además, la próxima semana está previsto otro evento que el Gobierno central prefiere mantener lo más lejos posible del suyo: el acto de Carles Puigdemont en Perpiñán. Será el día 29 y la entidad organizadora, la Delegació del Consell per la República,  espera una afluencia de entre 80.000 y 100.000 personas.

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