El PP ataca a Sánchez con Venezuela y Cataluña y Calvo avisa: ‘Ya no es un partido de Estado’

Ni cinco segundos ha tardado Pablo Casado en sacar a relucir Venezuela y el ‘caso Delcy’, aunque la pregunta que ha formulado al presidente del Gobierno en la sesión de control del Congreso era, teóricamente, sobre el paro. Un poco más adelante se ha referido también al independentismo catalán para justificar su bloqueo a medidas del Gobierno para las que se necesita el apoyo de su partido y a otras para las que no es imprescindible pero que, de contar con el respaldo popular, podrían salir adelante sin el concurso de ese independentismo al que tanto denuesta. Casado ha aludido al paro aunque casi de pasada. Su portavoz, Cayetana Álvarez de Toledo, ha cambiado su pregunta de arriba abajo y se ha ganado una reprimenda de la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

“¿Cuáles son los próximos pasos que piensa dar el Gobierno para dar cumplimiento a los compromisos adquiridos durante el debate de investidura?”, rezaba la pregunta de Álvarez de Toledo. Pero lo que ha hecho la portavoz es arremeter contra el Ejecutivo por, según ha dicho, pretender cambiar el Código Penal no ya para beneficiar al líder independentista Oriol Junqueras, sino para favorecer al propio presidente, Pedro Sánchez, porque “son capaces de todo” por estar a su “servicio”. A su juicio, “toda la nación” está “abochornada” por la pretendida reforma del delito de sedición. “Lo que buscan es borrar el delito de lesa democracia que han cometido pactando con un condenado por sedición”, ha dicho.

En su respuesta, la vicepresidenta ha preguntado a los populares “qué sería” de ellos sin el discurso “contra Cataluña” que hacen habitualmente, y ha recordado que por posiciones como ésa el partido de Pablo Casado no tiene “ningún” respaldo en esa comunidad. Ha sido su manera de aludir a los insignificantes dos escaños que el PP obtuvo en esa comunidad en las últimas elecciones del 10-N.

Se ha dirigido después a Álvarez de Toledo para reprocharle que presuma de ser la “única constitucionalista”, cuando en democracia aunque el Gobierno tiene “mayor cuota” a la hora de tomar decisiones, el segundo grupo de la Cámara también tiene la responsabilidad de “decidir”. “Decidan cumplir la Constitución”, les ha dicho Calvo a los populares, y a la portavoz de ese partido le ha exigido: “Deje de ser constitucionalista y hágase constitucional”. La vicepresidenta ha reclamado así su apoyo para renovar el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, a lo que el PP se sigue negando tras el encuentro de Sánchez y Casado del pasado lunes y no los tengan de “rehenes” de la confrontación. La conclusión de esa postura, ha concluido la número dos del Gobierno, es que “el PP ya no es un partido de Estado.

Antes de este rifirrafe ha tenido lugar otro entre el presidente y el líder de la oposición. Pese a que Casado también ha desviado su pregunta hacia temas que nada tenían que ver con su formulación inicial -“¿Ha renunciado el Gobierno a reducir el desempleo que sufren más de 3 millones de españoles?”- Sánchez sí le ha contestado con datos sobre creación de empleo.

“La economía crece y usted lo sabe señor Casado, pero usted está instalado en la bronca. Señor Casado, abandone el bloqueo, céntrese”, le ha pedido Sánchez al líder del PP. La pregunta que tenía previsto hacer el líder del PP al presidente era si ha renunciado a bajar el paro a la vista de medidas, como la subida del salario mínimo, que según los populares y los empresarios producen el efecto contrario. Pero hasta llegar a formularla ha expuesto la habitual retahíla de críticas por la política del Gobierno hacia Venezuela y por el pacto del PSOE con la independentista ERC.

Casado ha reclamado al presidente que “se deje de mentiras” y cuente la verdad sobre la reunión mantenida en Barajas entre el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. En este punto, ha aprovechado para recordar que un juzgado de guardia de Madrid ha requerido a AENA para que conserve los vídeos de vigilancia del aeropuerto de Barajas de la noche de ese encuentro entre Ábalos y Rodríguez.”Parece que el juez ha encontrado indicios de delito”, ha destacado Casado, elevando a la categoría de conclusión lo que, como su propio nombre indica, solo es un “indicio”. Además, ha acusado a Sánchez de “bloquear la verdad” sobre este episodio, lo que habría obligado a su partido a recurrir a un juzgado de guardia para evitar que “se destruyan pruebas”.

En otro giro de guion, el líder del PP ha vinculado Venezuela con la economía y ha dicho que la “paradoja” que ocurre en España es que “mientras los jerifaltes chavistas traen maletas y dinero a España”, en referencia a la maletas que habría traído Rodríguez en su paso por Barajas, la inversión extranjera ha caído “un 80 por ciento” desde que Sánchez llegó al Palacio de la Moncloa.

En cuanto a Cataluña, Casado ha avisado a Sánchez de que caerá al vacío si pacta los Presupuestos Generales del Estado de 2020 con los independentistas y no acepta acordarlos con el PP. “Siéntese con la mayoría moderada que es la única mano que puede evitar que usted caiga al vacío”, una invitación con muy poco recorrido después de que el lunes pasado el propio líder del PP se reuniera en Moncloa con el jefe del Ejecutivo y le exigiera renunciar a todo su programa para llegar a algún tipo de acuerdo sobre las cuentas del Estado. Llegados a ese punto, parece que la única opción que le queda a Sánchez es tratar de conseguir el apoyo de Esquerra lo que, según el líder de la oposición, significa que España “le importa un comino” como dijo en su día la hermana de la condenada por sedición Dolors Bassa, que es diputada por el grupo republicano. Y es que, según ha subrayado también, ni a Torra le importan los parados ni a Otegi los agricultores.

Sánchez le ha recriminado que el PP esté instalado en el bloqueo y en la bronca continua y le ha pedido que abandone el “catastrofismo” porque “tenemos cuatro años de Gobierno por delante”. “¿No se le hará largo estar entre la bronca y el bloqueo en estos cuatro años?”, le ha preguntado, al tiempo que le ha urgido a hacer una oposición “real” y “razonable” desde la discrepancia. Yendo al terreno de las cifras, que supuestamente era el núcleo de la pregunta, el presidente ha recordado que el total de ocupados en España en 2019 fue de 19,96 millones, el mayor nivel en once años, y que la tasa de paro del cuarto trimestre ha sido la menor desde 2008.

También la portavoz de Ciudadanos y aspirante a líder del partido, Inés Arrimadas, ha preguntado al presidente. Y en este caso, como ocurrió la semana pasada con Voz, la respuesta de Sánchez ha sido más dura que la dirigida a Casado. De hecho, el presidente le ha reprochado que haya pactado con el PP y la “ultraderecha” en varias comunidades y ha emplazado a los naranjas a ser “un partido de centro”.

El jefe del Ejecutivo ha contestado así a la portavoz, que le ha acusado de no velar porque las instituciones del Estado estén al servicio de los españoles y de poner al frente de ellas a “enchufados”. Se ha referido en concreto a los nombramientos en el CIS, RTVE y la Fiscalía, por la designación de Dolores Delegado como fiscal general. Incluso ha mencionado el relevo en EFE y la declaración  del director saliente, Fernando Garea, avisando de que la agencia no  puede estar al servicio del Gobierno. Todos estos nombramientos, según ella, no responden al interés general. “España no es un botín a repartirse, ya es hora de que dejen de hacerlo”, le ha reprochado Arrimadas.

La portavoz ha insistido en sus acusaciones, ha reprochado a Sánchez que lo más grave de todo es que la justicia “no escapa a sus ansias de poder y control” y le ha afeado que estos días esté “rogando al PP” para repartirse los jueces, en alusión a la renovación del Poder Judicial que el principal partido de la oposición se niega a pactar. En este contexto, ha dicho que el líder socialista “ha batido el récord de enchufados” con un incremento en un 40 por ciento del número de altos cargos y casi el mismo porcentaje en asesores: “Con usted de presidente la mejor manera de salir del paro es tener un buen carné del PSOE”.

La respuesta el presidente ha ido directa a la línea de flotación de Cs: “¿Habla de meritocracia, qué mérito han acumulado ustedes para pasar de 57 a 10 diputados en cuestión de meses? Hágaselo mirar señora Arrimadas”. Sánchez ha defendido que poner las instituciones al servicio de los españoles es ponerlas “al servicio de la ejemplaridad de sus cargos políticos” y no pactar con aquellos involucrados en causas como la Púnica o la Gürtel. Es ponerlas al servicio de la tolerancia y el respeto a la diversidad y no con los que cuestionan la homosexualidad, como hace la “ultraderecha”, ha añadido, o con los que “banalizan” la violencia contra las mujeres “como hacen los partidos con los que están pactando”.

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