Sánchez y Colau acuerdan relanzar la capitalidad cultural y científica de Barcelona

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha ofrecido este viernes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la ciudad como "la principal aliada en la etapa de diálogo" que considera que se ha abierto con el Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos. Colau ha informado sobre el principal resultado del encuentro: recuperar una comisión administrativa para tratar asuntos comunes y con un primer compromiso de recuperar el convenio de capitalidad cultural de Barcelona firmado con Zapatero y que se interrumpió con el PP.

Lo ha anunciado tras la reunión que ha mantenido con Sánchez en el Ayuntamiento en una intervención que han hecho de forma conjunta, a diferencia de las comparecencias que realizaron el jueves el jefe del Ejecutivo y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que tras su reunión se dirigieron a los medios por separado.

Colau ha valorado positivamente, tanto su reunión con Sánchez –donde han firmado dos acuerdos de colaboración con el Gobierno–, como la reunión con Torra, que asegura que supone “un punto de inflexión” para recuperar la normalidad política entre administraciones, algo que asegura que interesa a Barcelona como capital de Cataluña. Sánchez, por su parte, ha subrayado también que se abre una nueva etapa para la política española y la catalana, ha prometido que su “agenda para el reencuentro”, con las propuestas que entregó a Torra no será un mero documento sino que supondrá la acción real del Gobierno, y ha recalcado que, en este contexto, es “vital” la relación con la ciudad de Barcelona.

Antes de rubricar el acuerdo de colaboración entre el Gobierno de España y el consistorio barcelonés y dos acuerdos de colaboración que recogen inversiones para la ciudad y una comisión interadministrativa, el presidente ha afirmado que el Gobierno está “dispuesto a actuar en el mercado de vivienda”, especialmente en lo relativo al alquiler de vivienda, para que no sea una “barrera insorteable” para colectivos en Barcelona y otras ciudades. “Estamos dispuestos a actuar en el mercado de la vivienda”, ha aseverado Sánchez, con el fin de que la política de vivienda y singularmente el alquiler de vivienda “no sea una barrera insorteable para muchísimos colectivos de la ciudad de Barcelona y otras muchas ciudades”.

De esta forma, ha mostrado el “compromiso” del Ejecutivo de cumplir con lo pactado y plasmado en el acuerdo del Gobierno de coalición suscrito entre el PSOE y Unidas Podemos, que establecía la meta de frenar las “subidas abusivas del alquiler”. Para ello, el documento del Gobierno de coalición se comprometía, en las zonas más tensionadas, a habilitar a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos para que, a partir del Sistema Estatal de Índices de Referencia de Precios del Alquiler de Vivienda que está desarrollando el Ministerio de Fomento, puedan poner “techo” a las subidas mediante un índice de precios de acuerdo a una metodología “objetiva y sujeto a revisión periódica”.

El presidente del Gobierno ha recordado que la alcaldesa de Barcelona siempre ha insistido en la importancia de la vivienda, ya que los retos de la política de vivienda son “fundamentales” en materia de inclusión social, emancipación de los jóvenes y la generación de “oportunidades” para el talento que quiera ubicarse en la Ciudad Condal, además de definir el modelo de sociedad “plural, abierto y tolerante” que defienden las formaciones progresistas.

Por su parte, Colau ha comentado que en la reunión se ha abordado el asunto de la vivienda porque se trata de una cuestión importante, insistiendo en la necesidad de la “regulación de alquileres”. Asimismo, Sánchez ha subrayado que España “necesita muchos más motores de crecimiento” si quiere “volar alto”, así como “polos de atracción y progreso”, por lo que ve “vital” que ese papel lo juegue una “gran ciudad” como Barcelona. En ese contexto, ha resaltado la recuperación del convenio de colaboración cultural, científico y en otros ámbitos para reactivar ese espacio desactivado “por una concepción muy distinta a las de los partidos progresistas”, y volver “a compartir” entre las distintas administraciones para abordar los desafíos a escala nacional y autonómica. Entre los retos, ha citado la emergencia climática, la digitalización, el turismo, la política de vivienda, la inclusión social o la movilidad sostenible.