Torra reta a Torrent a mantener su acta de diputado y amenaza a ERC con convocar elecciones

La Mesa del Parlament ha avalado las instrucciones dadas por el secretario general de la cámara, Xavier Muro, para hacer efectiva la pérdida de la condición de diputado del presidente de la Generalitat, Quim Torra, en aplicación de una orden de la Junta Electoral Central. La Mesa ha desestimado una propuesta de JxCat para dejar sin efecto esas instrucciones que Muro argumenta señalando que la situación de Torra ha cambiado después de que el Tribunal Supremo no suspendiera la decisión de la JEC de quitarle el escaño. La Junta Electoral Provincial de Barcelona ha emitido el acta de Maria Senserrich como diputada de JxCat en sustitución de la del 'president'. Y este, que ya no podrá votar pero que sí puede participar en los plenos, ha retado a Roger Torrent a mantener su acta pese a todo.

Tras la reunión de la Mesa, el presidente del Parlament ha abierto el pleno por la tarde avisando a Torra de que su voto no podrá ser contabilizado para no comprometer la validez de las decisiones de la cámara catalana. Inmediatamente después, el ‘president’ ha tomado la palabra para pedirle al republicano que “garantice” sus derechos como diputado “como ha hecho siempre”, porque, de no ser así, “se pondrá en riesgo la continuidad de las instituciones”. “La voluntad popular pasa por delante de todo: respetémosla, cueste lo que cueste”, ha afirmado y ha añadido: “Ya está bien de no hacer caso de la palabra de los ciudadanos. Soy diputado y presidente de Cataluña, y solo el pleno de este Parlamento puede cambiar esta situación”. El ‘president’ se ha preguntado si el Parlament piensa “permitir” que “un órgano administrativo, sin competencias y politizado (en alusión a la Junta Electoral), quite y ponga diputados a su conveniencia”. Al hilo de este razonamiento, ha planteado más preguntas: “¿Lo que vota el Parlament es resolutivo o simbólico? ¿Aceptaremos que un órgano administrativo nos lo pueda cuestionar?”.

En una intervención muy dura, Torra ha proclamado que “es imposible conseguir la independencia si no nos ponemos como línea roja el respeto a la voluntad popular”. A su juicio, “hoy se abre la puerta a desmantelar las instituciones. A que la JEC destituya a todos aquellos que molesten, diputados y ‘consellers’. No podemos permitirlo cuando el fondo de la cuestión es la libertad de expresión, los derechos y libertades de este país”. El presidente de la Generalitat ha insistido en que su postura no se debe a su deseo de aferrarse al cargo: “He dicho que no tengo afán de poder pero toda mi ambición por mi país libre donde se respeten los derechos y libertades. (…) Soy diputado y presidente de Cataluña y solo el pleno puede cambiar estas dos realidades. Lo votamos el 4 de enero, ¿qué valor tiene esa votación? Ningún secretario general (en alusión a Xavier Muro) tiene las competencias para hacerlo”.

Al finalizar la intervención de Torra, todos los diputados de Junts per Catalunya le han dedicado una ovación puestos en pie mientras los de ERC permanecían sentados y sin aplaudir. Es lo que ha hecho también el vicepresidente Pere Aragonés, que ocupa un escaño justo al lado del presidente. La diputada de Cs Marina Bravo ha pedido la palabra para “rechazar” la intervención “de una persona que ya no es diputado” y que, por tanto, “no le correspondía intervenir” ante el Parlament.

Torrent ha interrumpido el pleno unos minutos y lo ha reanudado con las intervenciones de los distintos portavoces. La primera ha sido la de Cs, Lorena Roldán, que ha provocado una especie de tumulto cuando ha llamado “delincuente” a Torra. Torrent ha advertido dos veces a la portavoz de la formación naranja de que estaba calumniando al presidente de la Generalitat. “Señor Torrent, alguien que es juzgado y declarado culpable de un delito tipificado en el Código Penal es un delincuente”, se ha defendido Roldán. Sus compañeros de la formación naranja, el grupo más numeroso en el Parlament, se han puesto entonces en pie para gritar igualmente “delincuente, delincuente”, tras lo que Torrent ha decidido finalmente volver a suspender el pleno por unos instantes.

Una vez reanudado, el presidente del grupo PSC-Units, Miquel Iceta, y la presidenta de Catalunya en Comú Podem, Jéssica Albiach, han reclamado a Torra que convoque elecciones porque “esto ya no aguanta más”, mientras que el líder del PPC, Alejando Fernández, ha dicho que el ‘procés’ no ha sido más que “una lucha a navajazos” entre JxCat y ERC.

Otra decisión incómoda para Torrent que divide a la Mesa

La decisión que ha tomado por la mañana la Mesa del Parlament, con Roger Torrent a la cabeza, abre en canal la alianza de los dos socios del Gobierno catalán: JxCat, al que pertenece Torra, y ERC, formación en  la que milita Torrent. Este último se arriesgaba a incurrir él también en un delito de desobediencia. Este delito exige que previamente haya un requerimiento expreso por parte de una autoridad obligando a realizar una determinada conducta y esa condición se daba en este caso desde que la Junta Electoral Provincial de Barcelona emitió la orden de retirar el acta a Torra, una vez que el Supremo confirmó la decisión de la Junta Electoral Central.

La cuestión es que Torra se ha negado desde el principio a acatar la orden por considerar que emanaba de un órgano administrativo sin competencias para dar ese paso y ni siquiera se mostró dispuesto a salir de su trinchera cuando el Supremo respaldó a la JEC. Antes de que la Mesa se pronunciara, fuentes de Presidencia de la Generalitat han considerado que el secretario general del Parlament “no tiene competencias para dictar la resolución que ha dictado”.

Además, en un nuevo intento de presionar a ERC, han avisado de que “se pone en riesgo la legislatura y el Govern”, es decir, han aireado el fantasma de un adelanto electoral que los republicanos no desean cuando acaban de lograr un acuerdo con los Comunes para aprobar los Presupuestos y cuando no hay novedades que alivien el futuro procesal de su líder, Oriol Junqueras. El Gobierno prepara una reforma del Código Penal para rebajar las penas por el delito de sedición pero, de momento, es solo una propuesta. En esta situación, el propio Torra ha compartido un tuit de Gonzalo Boye, abogado de Carles Puigdemont, en el que cuestiona la orden de Muro de retirarle la condición de diputado.

Esquerra, por su parte, ha apelado a JxCat y también a la CUP para intentar consensuar una solución que permitiera “defender” al presidente de la Generalitat pero que, al mismo tiempo, “protegiera” al Parlament y “preservara la validez y eficacia de las decisiones que se aprueben” en la cámara catalana, en alusión a los Presupuestos y a la eventualidad de que queden invalidados si los vota alguien a quien el Tribunal Supremo no reconoce la condición para hacerlo. La reunión entre los tres partidos independentistas ha terminado sin acuerdo y con el visible enfado de todos los participantes. Preocupados por la situación delicada en la que se encuentra Torrent, los republicanos ha alertado a JxCat y la CUP: “Nos quieren divididos y hemos de ser conscientes de ello”.

Después, en rueda de prensa, el presidente del grupo parlamentario republicano, Sergi Sabrià, ha justificado la apuerta por “dejar en suspenso” el voto de Torra con la defensa de la “soberanía” de la cámara catalana y la necesidad de evitar una “desobediencia estéril” y meramente simbólica. “La JEC y el Supremo vuelven a atacar los derechos de los catalanes. No caigamos en la trampa del Estado”, ha dicho y ha añadido: “Si hoy se apuesta por la desobediencia estéril, daremos todo el poder al Estado, le haremos el juego, porque todas las votaciones serán impugnadas”. El líder parlamentario de los republicanos ha cargado contra los “relatos mágicos” y los “simbolismos de corto vuelo”.

En resumen, la posición de ERC, que choca con los llamamientos de JxCat a confirmar a todos los efectos la condición de diputado de Torra, se basa en tres pilares: “blindar” la presidencia de la Generalitat, no tomar “ninguna decisión irreversible” con relación con su condición de diputado y “garantizar las votaciones y la soberanía del Parlament”. “No es momento de unas elecciones sino de aprobar presupuestos tres años después y aprovechar la mesa de negociación entre gobiernos, unos retos que queremos que lidere Quim Torra”, ha asegurado también Sabriá.

Pero lo mejor estaba aún por llegar. JxCat que, como Torra, no se resigna a tener que cumplir la legalidad, ha anunciado la presentación de una propuesta de resolución para que el pleno de este lunes votara que Torra siga siendo diputado e impugnara la decisión de la JEC. Se trataría, pues, de repetir la votación del pasado 4 de enero, que ratificó al presidente de la Generalitat tras la inhabilitación inicial de la Junta Electoral.

El vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa, y el diputado Albert Batet han presentado la iniciativa emplazando a Torrent a “encontrar el margen jurídico y político para defender el derecho a la soberanía de Cataluña”. Batet, incluso, ha aludido a lo que supuso el primer encontronazo serio entre los posconvergentes y el presidente republicano de la Cámara: que Torrent no permitiera en enero de 2019 celebrar un debate para investir presidente a Carles Puigdemont. De haberlo permitido, también entonces habría podido ser acusado de desobediencia al Tribunal Constitucional, que le había avisado sobre la imposibilidad de celebrar el debate sin la presencia del candidato, quien se encontraba huido desde el otoño de 1017.

La propuesta de resolución ha sido admitida a trámite. Pero eso no ha evitado un rifirrafe entre Batet y Torrent. El portavoz de JxCat ha aprovechado su turno para solicitar que se suspendiera de nuevo el pleno para reunir a la Junta de Portavoces y encontrar una solución que permitiera garantizar los derechos como diputado de Quim Torra. Torrent se ha resistido al principio pero ha terminado accediendo a consultar con los portavoces, después de que Batet le espetara que si no defiende el escaño de Torra, “¿Luego qué vendrá? ¿Nos someteremos al orden constitucional?”. El presidente de la cámara ha comunicado que no existía una mayoría favorable a suspender el pleno para celebrar la Junta. Y Batet ha anunciado que su grupo no participaría en las votaciones del pleno de la Cámara en solidaridad con Torra. De hecho, a la hora de votar el presupuesto del Parlament para este año, el grupo de JxCat no ha apretado ningún botón y las cuentas han sido rechazadas.

Antes de que llegara ese momento, a media tarde, nuevo giro del guion: Torrent ha convocado la Junta de Portavoces al unirse la CUP a la petición de JxCat. La decisión final ha sido suspender el pleno hasta el 5 de febrero, el miércoles de la próxima semana, sin que se haya llegado a votar la propuesta de resolución declarando la falta de competencia del secretario para retirar el acta a Torra. ERC no lo ha permitido. Mientras esto ocurría en el Parlament, en el exterior iba aumentando la tensión a raíz de la concentración convocada por la ANC. Su presidenta, Elisenda Paluzie, ha lamentado que “están primando más los cálculos electorales que la unidad estratégica para hacer la independencia”. Y Josep Costa, miembro de Junts per Catalunya y vicepresidente de la Cámara, ha escrito un tuit amenazador: “Os dimos a escoger entre conflicto y deshonor. Escogisteis deshonor y también tendréis conflicto”.

Pero el tuit que sintetiza la postura de Junts es el que ha publicado su portavoz en el Congreso de los Diputados, Laura Borrás: “El @parlamentcat votó el día 4 por mayoría que permitir la injerencia de la JEC respecto de las actas de los diputados sería un COP de ESTADO. Lo dije en la entrevista de @ elDebat_La1 y aporto el texto. Aceptar quitarle el acta al MHP @QuimTorraiPla es aceptar el golpe de Estado!”

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