Pedro Almodóvar alcanza la gloria en los Goya 2020 con su película más personal

'Dolor y gloria' derrota a Amenábar y arrasa con siete premios, entre ellos película, director y actor para Antonio Banderas, el primero de toda su carrera

El duelo entre los dos colosos del cine español se decantó finalmente del lado de Pedro Almódovar, que convirtió su ‘dolor’ en ‘gloria’ al coronar su película más íntima y personal como la gran triunfadora de los Goya 2020 con siete premios, entre ellos película, dirección y actor principal (Antonio Banderas). Por su parte, Alejandro Amenábar y Mientras dure la guerra se han tenido que conformar con cinco premios de los llamados ‘técnicos’ y La trinchera infinita se ha alzado con dos, uno de los cuales ha ido a parar a Belén Cuesta como mejor actriz protagonista.

La 34 edición de los Premios Goya, celebrada por primera vez en Málaga y con la incesante lluvia como invitada inesperada, ha encumbrado a un Almodóvar que llevaba años de sequía en estos premios tras su último triunfo en 2006 con Volver. De esta forma, el cineasta ha puesto fin a sus desencuentros con la Academia de Cine y se ha reconciliado con ésta con su película más autobiográfica acerca de la crisis vital y creativa de un director de cine. “No concibo la vida sin seguir rodando“, ha declarado el director manchego al recoger uno de los premios.

Dolor y gloria, que también aspira al Oscar a mejor película de habla no inglesa, ha ganado siete estatuillas, igualando así las logradas en el año 2000 con Todo sobre mi madre. Almodóvar se ha llevado tres galardones (película, dirección y guion original), que se suman a otros cuatro cosechados por la cinta en las categorías de actor protagonista (Antonio Banderas), actriz de reparto (Julieta Serrano), montaje y música original (Alberto Iglesias).

Por su parte, Mientras dure la guerra, que también partía como favorita, se ha tenido que conformar con cinco de los 17 galardones a los que aspiraba: dirección artística, actor de reparto, dirección de producción, maquillaje y mejor vestuario. Intemperie ha recibido los Goya a mejor canción original y guion adaptado y La trinchera infinita ha ganado el Goya a mejor sonido y mejor actriz protagonista.

Antonio Banderas, profeta en su tierra

Antonio Banderas hizo valer su condición de favorito y por fin se alzó con el primer Goya como actor principal, que se suma al Goya de Honor que recibió en 2014. El actor malagueño ha sido profeta en su tierra y se ha impuesto a otros pesos pesados de la interpretación con los que competía, el también malagueño Antonio de la Torre por La trinchera infinita, Karra Elejalde por Mientras dure la guerra y Luis Tosar por Quien a hierro mata.

El actor, que también es candidato al Oscar al mejor actor por dar vida a Salvador Mallo en Dolor y gloria, se ha mostrado “muy contento” al recoger el galardón, recordando que hace justo tres años sufrió un ataque al corazón, “un regalo para celebrar el cumpleaños“.

“No solo estoy vivo, sino que me siento vivo”, ha manifestado un Banderas que ha calificado su trabajo junto a Almodóvar como “un viaje muy especial, único y distinto a todo lo que había hecho”.

“Hace cuarenta años desde que nos conocemos, hemos pasado la movida y hemos trabajado juntos en ocho películas. Nunca he tenido la oportunidad de conocer a un cineasta o artista en general con la lealtad que tú le tienes a tu cine, porque nunca te has traicionado”, ha dicho sobre un Almodóvar visiblemente emocionado tras escuchar sus palabras.

Por su parte, Belén Cuesta ha conquistado el Goya a la mejor actriz por su papel en La trinchera infinita. La malagueña, aunque nacida en Sevilla, era la aspirante mejor posicionada en todas las quinielas, aunque no lo tenía fácil ante Marta Nieto por Madre, Greta Fernández por La hija de un ladrón y Penélope Cruz por Dolor y gloria.

Era su tercera vez nominada a los Goya, pero hasta ahora lo había sido por papeles en comedias como Kiki, el amor se hace y La llamada. La actriz es un valor seguro de la comedia española, pero este Goya es un justo reconocimiento a un papel que le ha abierto las puertas de par en par para mostrar sus dotes para el drama.

El Goya al mejor actor de reparto ha recaído en Eduard Fernández por meterse en la piel de Millán Astray en Mientras dure la guerra. Julieta Serrano, ‘chica Almodóvar’ por excelencia en los inicios del director de Calzada de Calatrava con Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón o Entre tinieblas, ha ganado a sus 87 años de edad su primer Goya como actriz de reparto por dar vida a la ‘madre’ de Almodóvar en Dolor y gloria.

El entrañable discurso de Benedicta Sánchez

Uno de los momentos más entreñables de la gala estuvo protagonizado por Benedicta Sánchez, que a sus 84 años se alzó con el premio a la mejor actriz revelación por Lo que arde. La gallega se metió a toda la platea en el bolsillo con su desbordante sencillez e inocencia y, pese a recibir la noticia con cara casi de resignación, ya en el escenario abrazó su Goya proclamando que “la vida te da sorpresas y esta es una muy grande en mi larga existencia”.

Enric Auquer ha cumplido con las previsiones y se ha alzado con el Goya al mejor actor revelación por su papel de narco gallego en Quien a hierro mata. El actor, que lleva diez años actuando en series, cortos y pequeños papeles en el cine, está de ‘dulce’ tras alzarse también con el premio en los Feroz y los Gaudí.

Por su parte, Belén Funes ha recogido el premio a mejor dirección novel con La hija de un ladrón, una cinta que relata la vida de una hija, hermana y madre interpretada por Greta Fernández que lucha ante la adversidad y la soledad.

El récord de Alberto Iglesias

Alberto Iglesias, el compositor español de bandas sonoras más célebre, ha batido su propio récord de Premios Goya al sumar su undécimo ‘cabezón’ por la música original de Dolor y gloria.

Creador de cuidado estilo intimista, Iglesias ha colaborado con Almodóvar en prácticamente todas sus producciones; cinco de sus Goyas lo son por películas del manchego (Todo sobre mi madre, Hable con ella, Volver, La piel que habito, Los abrazos rotos y Dolor y gloria).

Intemperie, de Benito Zambrano, una visión de la cruda España rural de posguerra, se ha llevado el de mejor guion adaptado y mejor canción. Y El hoyo se ha alzado con el ‘cabezón’ a los mejores efectos especiales. Por su parte, Buñuel en el laberinto de las tortugas, la historia de cómo el cineasta turolense rodó su documental sobre Las Hurdes, ha ganado el premio a la mejor película de animación, imponiéndose a la favorita y nominada al Oscar, Klaus.

Pepa Flores, la gran ausente

Era la gran incógnita de la noche, pero finalmente, Pepa Flores, conocida artísticamente como Marisol, no ha asistido a la gala para recoger el Goya de Honor 2020. En su lugar, recogieron el galardón sus hijas María y Celia.

Se había especulado con su asistencia hasta este mismo sábado, pero el hermetismo de la que fuera niña prodigio del cine en la década de los 60 volvió a imponerse una vez más y se ausentó de un acto público.

Los invitados se quedaron decepcionados porque se perdían definitivamente la única oportunidad de ver a Pepa Flores sobre un escenario. Pero, nuevamente, en un alarde de coherencia, discreción y anonimato, la eterna Marisol ha optado por dar la palabra a sus hijas, quienes transmitieron su agradecimiento: “Querida mamá, querida Pepita, disfrútalo desde ese lugar en calma que has querido y tanto te ha costado“, dijo emocionada una de sus hijas.

Reivindicaciones en una gala eterna

Andreu Buenafuente y Silvia Abril condujeron por segundo año consecutivo la gala de los Goya, aunque esta vez no resultó tan dinámica como la del año pasado, en cierta medida por el exceso de actuaciones musicales a lo largo de una ceremonia demasiado larga, una vez más, que se extendió hasta las tres horas y media y por un guion con poca brillantez.

Los presentadores de los premios y los galardonados han vuelto a hacer gala de reivindicaciones feministas y sociales y alguna que otra alusión política. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, primer jefe del Ejecutivo en asistir a unos Goya desde que lo hiciera José Luis Rodríguez Zapatero en 2005, ha recibido uno de los dardos de los presentadores en discurso inaugural al bromear que no sabían cómo referirse a él. “El presidente es Mariano Barroso, Pedro es Almodóvar y el guapo es Banderas“, han bromeado entre las risas de los asistentes y el propio Pedro Sánchez.

La otra alusión de los presentadores ha sido para el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cuando estaban explicando las sinopsis de las cintas favoritas. En Lo que arde, “Almeida tiene que escoger entre salvar al Amazonas o a Notre-Dame”, ha ironizado Buenafuente.

En cuanto a las reivindicaciones, Juan Diego Botto, al entregar el premio a Mejor canción original, ha hecho referencia a “la libertad de amar independientemente del sexo” y ha defendido que ésos son los “valores en los que, a pesar de cualquier censura, merece la pena seguir educando a futuras generaciones”. En esta misma línea, la cineasta Belén Funes al recoger el Goya a mejor dirección Novel ha agradecido a sus padres su educación en “la cultura del esfuerzo y en la libertad”.

La inclusión y la diversidad han hecho acto de presencia en las palabras del pianista James Rhodes al presentar uno de los galardones. “Hoy mis pensamientos están con los niños y las niñas de los centros de menores de Mallorca”, ha proclamado. O en el caso del músico Ara Malikian al recoger un premio. “Hoy nos quieren hacer creer que los refugiados somos causa y miseria de la sociedad“, ha asegurado el violinista libanés de ascendencia armenia.

Las reivindicaciones contra la crisis climática también tan tenido cabida durante la presentación de uno de los premios por parte de los Javis, cuando han sido ‘placados’ por miembros de seguridad para dar paso a una espontánea que lucía un cartel con ‘Salvemos el planeta’ y el cuerpo lleno de pegatinas hablando de la emergencia climática.

No obstante, el discurso más reivindicativo ha tenido a Pedro Almodóvar y Pedro Sánchez como protagonistas, cuando el cineasta ha recogido el premio al mejor guion y le ha deseado al presidente del Gobierno que le vaya “muy bien” como “el coautor del guion de todos los ciudadanos españoles en los próximos cuatro años”. Posteriormente, al recoger el premio Goya a mejor dirección, el manchego ha reclamado “protección de Estado” para el cine de autor, que está en “serias vías de extinción”.

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