El Parlament encara un pleno que mete más presión a ERC y abre otra brecha en el independentismo

El Parlament catalán retomará su actividad plenaria este lunes a las tres de la tarde, después de haber pospuesto la sesión por el temporal, y lo hará con la incógnita de si el presidente del Govern, Quim Torra, participará o no en las votaciones, después de que el Tribunal Supremo (TS) haya avalado el acuerdo de la Junta Electoral Central (JEC) de inhabilitarlo como diputado. Torra no está dispuesto a acatar una decisión judicial ante la que ya ha emitido un par de declaraciones dando cuenta de su voluntad de no acatar lo que se le ordena. Pero el nuevo desafío no solo le compete a él. Además, involucra al presidente del Parlament, Roger Torrent, que se expone a incurrir en un delito de desobediencia si hace caso omiso del requerimiento que le ha enviado personalmente la Junta Electoral.

La Junta ha pedido al presidente del Parlament que le informe de cómo ha dado cumplimiento a su mandato. Este paso supone un mandato personal y concreto a Torrent, y por lo tanto ya existen los elementos para que el presidente de la Cámara autonómica entre en riesgo de cometer un delito de desobediencia si no hace caso a la orden del organismo electoral. Por lo que respecta a Torra, el president de la Generalitat podría ser acusado de un delito de usurpación de funciones públicas si este lunes vota en el Parlament. El líder de JxCat sí puede ocupar un escaño en el hemiciclo, en la medida en que mantiene su condición de president de la Generalitat, pero en el caso de actuar como miembro de la cámara podría cometer el delito descrito en el 402 del Código Penal castigado con hasta tres años de prisión, que es el delito al que apunta el PP, que ya se ha mostrado dispuesto a llevar a Torra a los tribunales. Adicionalmente, el president podría estar cometiendo también un delito de desobediencia.

Desde que la JEC acordara inhabilitarlo, la Cámara solo ha celebrado un pleno -el extraordinario que pidió el mismo Torra tras la resolución de la Junta Electoral- en el que el Parlament lo ratificó como diputado y presidente, pero no ha celebrado más sesiones plenarias después de que la Junta Electoral Provincial (JEP) de Barcelona declarara vacante su escaño. La Mesa del Parlament ya rechazó la semana pasada retirarle el escaño y lo mantuvo como diputado, con el apoyo de JxCat, ERC y el PSC, y el aval de los letrados, que emitieron un informe que concluye que la JEC no es competente para suspenderlo como diputado.

La situación no ha cambiado desde que el jueves el Supremo rechazara las cautelares y ratificara su inhabilitación, de manera que Torra sigue ejerciendo como diputado y en principio participará en el pleno previsto para el lunes, que sigue convocado. Tras la decisión del TS, Torra defendió que esta resolución no supone ningún cambio e insistió en que sigue siendo diputado y presidente de la Generalitat: “No nos vamos a echar atrás”, proclamó.

Además, el viernes advirtió de que emprenderá posibles “acciones legales, también de carácter penal”, si la JEC le obliga a dejar el acta -cree que no es competente y que podría estar incurriendo en un delito de coacciones-, y si persisten presiones para que deje el cargo, y aseguró que acusarle de un delito de usurpación si participa en el pleno puede implicar un delito de calumnias o injurias.

Sin embargo, llama la atención que el presidente del Parlament todavía no se haya pronunciado públicamente sobre la decisión del Supremo. Fuentes de la Presidencia de la Cámara han explicado que no se solicitará un nuevo informe a los letrados. Precisamente esto es lo que pidieron el PSC-Units y Cs el jueves -los socialistas registraron una petición dirigida a Torrent para que se lo encargara-, ya que consideran que la nueva decisión del Supremo puede haber modificado la opinión de los letrados de la Cámara sobre la continuidad de Torra en su cargo.

Antes del pleno, a las 12.30 horas la Mesa del Parlament se reunirá con un orden del día que incluye dos propuestas de Cs y el PP “sobre el cumplimiento de las resoluciones de la administración electoral”. Otro de los puntos que debe abordar la Cámara en los próximos días es comunicar a la JEP quien debe sustituir a Torra: el jueves pidió al secretario general del Parlament, Xavier Muro, concretar en un plazo de dos días quién debe sustituir al presidente en el escaño –se emitió credencial para Ferran Mascarell, pero finalmente ocupará el puesto del expresidente Carles Puigdemont–.

Las advertencias de Cs y PP

Tanto el partido naranja como el PP han avisado en reiteradas ocasiones de que Torrent y los miembros de la Mesa pueden estar incurriendo en un presunto delito de desobediencia si Torra acaba votando en el pleno, y han anunciado que emprenderán medidas legales si esto ocurre. Por su parte, la CUP alertó el jueves de que el proceso judicial contra Torra acabará provocando el final de la legislatura, y apostó por consensuar una culminación digna de ésta: “Esperemos que termine con dignidad y con una respuesta a la altura de las intromisiones”.

El orden del día del pleno incluye la votación de los Presupuestos del Parlament, que han generado polémica en los últimos días: la Mesa aprobó la semana pasada un proyecto de cuentas que eleva el salario de los diputados un 1,75% con el apoyo de JxCat, Cs y PP, las abstenciones de ERC, PSC y la CUP, y el rechazo de los comuns.

La discrepancia y el voto diferenciado entre JxCat -grupo del vicepresidente primero, Josep Costa, encargado de elaborar los Presupuestos- y ERC -grupo del presidente de la Cámara, Roger Torrent- evidenció de nuevo las desavenencias entre los socios del Govern, y en los últimos días se han reabierto negociaciones para buscar un acuerdo para las cuentas, pero todavía no lo han alcanzado. En el pleno también se celebrará un debate monográfico sobre corrupción que había pedido Cs, aunque las votaciones de las propuestas de resolución sobre esta cuestión no se llevará a cabo hasta el 5 de febrero en otra sesión.

El pleno del lunes será el pistoletazo de salida a una semana que tendrá otro de sus días fuertes el martes, en el que se interrumpirá el pleno y no se celebrará el Consell Executiu en previsión de la comparecencia de los exconsellers encarcelados en la comisión de investigación parlamentaria sobre los efectos del 155.

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