Actores, directores y académicos piden a Pedro Sánchez más apoyo para el cine

Actores, directores y académicos han hecho este sábado sus peticiones para mejorar el mundo de la cultura a Pedro Sánchez, segundo presidente del Gobierno que acepta la invitación de la Academia de Cine para asistir a la gala de los Premios Goya.

El presidente de la Academia, Mariano Barroso, ha expresado su deseo de que se le reconozca al cine el estatus que tiene y que no está reconocido, como industria estratégica, y que eso se traduzca en “las medidas que corresponda”.

“Que nos cuiden más, que no tarden tanto en decidir las cosas, que nos impulse, que nos ayude y que nos cuide”.

Por su parte, el actor Jesús Vidal, primer actor discapacitado visual que ha ganado un Goya por su papel en “Campeones”, ha pedido al presidente “más compromiso con el cine español, más compromiso con la cultura y más mujeres productoras y directoras de cine”.

También actrices como Itzíar Castro han hecho sus peticiones al presidente Sánchez: “Que se ponga las pilas en educación, diversidad, libertad y amor”, ha señalado una de las protagonistas de “Pieles”.

Y Marta Nieto, nominada al Goya a la mejor actriz protagonista por “Madre”, ha pedido, como Carlos Bardem, “dinero y medidas concretas y sólidas para sostener una cultura digna, porque tenemos peliculones y talento en este país para que se apoye desde las instituciones”.

El actor madrileño cree importante “que dejemos de estar a la cola de inversión en cultura respecto a los países de nuestro entorno” y que se ayude más a la cultura con más fondos, porque “no es un gasto -ha dicho- sino una inversión”.

Además, ha asegurado que “la cultura es antifascista por definición”, y que no conoce “la cultura fascista”, porque “la cultura crea personas críticas que cuestionan y se hacen preguntas, no personas que aceptan consignas”.

El actor Juan Diego Botto pediría a Pedro Sánchez “una sola cosa, parecernos en cuidado, cariño y mimo al cine francés y que “se entienda la industria del cine español como entiende el cine francés su industria”.

“Hemos demostrado a lo largo de los años que talento nos sobra”, y muestra de ello son “las nominaciones en los Oscar y los premios en festivales internacionales”, ha resaltado Botto, que ha añadido que es necesario “que se entienda que la cultura es un valor a consolidar socialmente” y que tenemos “una cultura muy potente que deberíamos reforzar y exportar”.

José Mari Goenaga, codirector de “La trinchera infinita”, ha resaltado que cuando se ve “la comparativa con otros países, el dinero que se destina al cine parece insuficiente”, por lo que considera que las reivindicaciones son “un reclamo bastante lógico”.

“Creo que ha habido momentos en los que se ha tendido a desprestigiar un poco el cine que se hace aquí, y es una irresponsabilidad por parte de los políticos”, ha lamentado Goenaga, que cree que para que “el ciudadano de a pie lo respete, el mensaje debe empezar desde arriba”.

Aitor Arregi ha apuntado por su parte que “educativa y culturalmente el cine tiene mucho que decir”, y los políticos “se tienen que dar cuenta de que es una herramienta muy importante”.

Alejandro Amenábar ha asegurado que “lo último que haría sería pedirle nada ahora” a Pedro Sánchez, “solo darle las gracias por estar aquí, y que gobierne y le dejen gobernar”.

“Hay muchos síntomas que nos hacen pensar que se reproduce una situación parecida a la de los años 30 en Europa, y hay que ser lúcidos y ser capaces de verlo, porque aquello ya sabemos en qué acabó. El fascismo está muy bien hasta que acaba en una guerra mundial”, ha añadido Amenábar.

Pedro Almodóvar ha confesado que está “muy contento con el Gobierno que tenemos” y le desea lo mejor, “pero no hemos oído hablar, no ya de cine, sino que la palabra cultura no ha aparecido en ninguna de las campañas y hemos tenido muchas, demasiadas”, lo que indica que “la cultura no ha estado en la agenda de los políticos, tampoco en las de la izquierda”.

“El cine forma parte de nuestra memoria”, un arte que, sobre todo en la ficción, representa a un país más que los documentales, ha dicho Almodovar, quien ha apuntado que “las películas, incluso las malas películas, reflejan a un país. Las malas hablan de nosotros, de cómo vestíamos (…), de todo. Aquí no hay una conciencia política de que el cine sea algo tan importante, pero no para los cineastas, para la gente”.