Usan moléculas magnetizadas para controlar el cáncer de mama

Un nuevo tipo de exploración con moléculas magnetizantes permite a los médicos ver en tiempo real qué regiones de un tumor de mama están activas, según una investigación financiada por el Instituto de Investigación del Cáncer del Reino Unido y publicada en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

Esta es la primera vez que los investigadores demuestran que esta técnica de escáner, llamada imagen hiperpolarizada de carbono 13, se puede usar para controlar el cáncer de mama.

El equipo del Instituto de Investigación del Cáncer del Reino Unido de Cambridge y el Departamento de Radiología de la Universidad de Cambridge probaron la técnica en siete pacientes del Hospital de Addenbrooke con varios tipos y grados de cáncer de mama antes de recibir tratamiento.

Utilizaron la exploración para medir lo rápido que los tumores de las pacientes estaban metabolizando una molécula natural llamada piruvato, y pudieron detectar diferencias en el tamaño, tipo y grado de los tumores, una medida de qué tan rápido o agresivo es el cáncer.

La exploración también reveló con más detalle la ‘topografía’ del tumor, detectando variaciones en el metabolismo entre diferentes regiones del mismo tumor.

El profesor Kevin Brindle, investigador principal del Instituto de Investigación del Cáncer del Reino Unido de Cambridge, destaca que “esta es una de las imágenes más detalladas del metabolismo del cáncer de mama de un paciente que hemos podido lograr. Es como si pudiéramos ver el tumor ‘respirando'”.

“Combinando esto con los avances en las pruebas genéticas, esta exploración podría permitir en el futuro a los médicos adaptar mejor los tratamientos a cada individuo y detectar si los pacientes responden a los tratamientos, como la quimioterapia, antes de lo que es posible actualmente”, añade.

El piruvato de carbono 13 hiperpolarizado es una forma de molécula marcada con isótopos que es ligeramente más pesada que el piruvato natural que se forma en nuestros cuerpos a partir de la descomposición de la glucosa y otros azúcares.

En el estudio, los científicos ‘hiperpolarizaron’ o magnetizaron el piruvato de carbono 13 enfriándolo a aproximadamente un grado por encima del cero absoluto (-272°C) y exponiéndolo a campos magnéticos extremadamente fuertes y radiación de microondas. El material congelado se descongeló y se disolvió en una solución inyectable.

Los pacientes fueron inyectados con la solución y luego recibieron una resonancia magnética en el Hospital de Addenbrooke. La magnetización de las moléculas de piruvato de carbono 13 aumenta la intensidad de la señal en 10.000 veces para que sean visibles en el escáner.

Los investigadores utilizaron el escáner para medir lo rápido que se estaba convirtiendo el piruvato en una sustancia llamada lactato.

Nuestras células convierten el piruvato en lactato como parte de los procesos metabólicos que producen energía y los componentes básicos para crear nuevas células. Los tumores tienen un metabolismo diferente a las células sanas y, por lo tanto, producen lactato más rápidamente. Esta tasa también varía entre tumores y entre diferentes regiones del mismo tumor.

Los investigadores mostraron que analizar esta conversión en tiempo real podría usarse para inferir el tipo y la agresividad del cáncer de mama.

El equipo ahora espera probar esta exploración en grupos más grandes de pacientes, para ver si se puede usar de manera segura para informar las decisiones de tratamiento en los hospitales.

El profesor Charles Swanton, jefe clínico del Instituto de Investigación del Cáncer del Reino Unido, destaca: “Este emocionante avance en la tecnología de escáner podría proporcionar nueva información sobre el estado metabólico del tumor de cada paciente al momento del diagnóstico, lo que podría ayudar a los médicos a identificar el mejor curso de tratamiento”.

“Y la exploración simple, no invasiva, podría repetirse periódicamente durante el tratamiento, proporcionando una indicación de si el tratamiento está funcionando –prosigue–. En última instancia, la esperanza es que las exploraciones como esta podrían ayudar a los médicos a decidir cambiar a un tratamiento más intensivo si es necesario, o incluso reducir la dosis de tratamiento, evitando a las personas efectos secundarios innecesarios”.