El Senado de EEUU abre el juicio político a Trump con nuevas pruebas en su contra

Un informe oficial acusa al presidente de EEUU de violar la ley por congelar la ayuda militar a Ucrania “por razones políticas“

Los siete legisladores que harán de fiscales en el juicio político al presidente de EEUU, Donald Trump, han leído este jueves los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso ante el Senado, con lo que legalmente comenzó el proceso en esta cámara, aunque el conocido en inglés como 'impeachment' no se iniciará de facto hasta el martes.

El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, el demócrata Adam Schiff, que será el "fiscal" jefe en este proceso, fue el encargado de leer los cargos políticos ante los senadores.

El primer cargo, de abuso de poder, contempla que "en su conducta como presidente de EE.UU. (...) Donald J. Trump ha abusado de los poderes de la Presidencia". "Usando los poderes de su alto cargo, el presidente Trump solicitó la injerencia de un Gobierno extranjero, Ucrania, en las elecciones presidenciales de 2020", dice el texto.

La segunda acusación, de obstrucción al Congreso, contempla que "sin motivo o excusa legal, el presidente Trump ha ordenado a agencias, oficinas y funcionarios del brazo Ejecutivo no cumplir con las citaciones del Congreso" a posibles testigos para que declararan.

"De este modo, ha interpuesto los poderes de la Presidencia frente a citaciones legales de la Cámara de Representantes, y ha asumido para sí mismo funciones y juicios necesarios para el ejercicio del 'exclusivo poder de enjuiciamiento' otorgado por la Constitución a la Cámara de Representantes", reza el texto.

Nuevas pruebas en su contra

El juicio político a Trump en el Senado ha comenzado con nuevas pruebas contra el presidente de EEUU. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO) de Estados Unidos, un observatorio oficial independiente, ha acusado a la Casa Blanca de “violar la ley” por retener ayuda militar para Ucrania “por razones políticas“, en alusión a la petición del presidente, Donald Trump, para que se investigaran las actividades de Joe Biden y su hijo.

La GAO ha recordado que “el presidente tiene un margen estrecho y limitado para congelar fondos” del Departamento de Defensa y ha rechazado los argumentos dados por la Oficina de Gestión y Presupuestos (OMB) de la Casa Blanca, que justificó la paralización de una ayuda de 214 millones de dólares para que “no entrasen en conflicto con la política exterior” del mandatario.

“La ley no permite a la OMB congelar fondos por razones políticas“, ha advertido el responsable del observatorio, Thomas H. Armstrong, cuya oficina ha examinado el alcance de la decisión que adoptó la Casa Blanca en el verano de 2019 y que forma parte del juicio político abierto contra Trump en el Congreso norteamericano.

En concreto, Trump será juzgado por abuso de poder y obstrucción al Congreso después de que se pusiese en duda la legalidad de sus relaciones políticas con Ucrania, después de que se publicasen los detalles de una conversación telefónica con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, en los que abiertamente pedía que se investigase a Biden.

La Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, ha concluido que Trump abusó de su poder al retener la ayuda militar a Ucrania con fines políticos. El proceso está ahora en manos del Senado, donde los republicanos son mayoría y previsiblemente evitarán la destitución del actual inquilino de la Casa Blanca.