Torra convocaría elecciones si es inhabilitado en firme y ERC le recrimina que amague con el adelanto

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha sostenido este miércoles que si una sentencia firme del Tribunal Supremo le inhabilita como presidente y el Parlament acata esa sentencia "habría elecciones", aunque él ha defendido que esperará a que la Cámara se pronuncie al respecto. Es decir, el jefe del Ejecutivo autonómico no descarta su desobediencia al alto tribunal escudándose en la obediencia de la Cámara que, como ha recordado, representa el mandato popular. Pero abre la puerta a un adelanto que siempre ha disgustado a su socio de Gobierno cuyo líder, Oriol Junqueras, sigue en prisión. Desde ERC apuestan por acabar la legislatura y así lo han reiterado tras la entrevista a Torra.

“Si el Parlament de Cataluña llegase a ese momento de desautorizarme, seguramente estaríamos unos meses en funciones y habría elecciones”, ha explicado Torra en una entrevista a Ràdio 4. Pese a que la ley de Presidencia de la Generalitat establece que el presidente del Parlament debe proponer a un nuevo presidente del Ejecutivo en el plazo de 10 días en caso de condena penal firme que conlleve la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos, Torra ha subrayado que exigiría el pronunciamiento de la Cámara sobre su cese: “Yo seguiría pidiendo que el Parlament se pronunciase y acataría lo que dijese el Parlament”.

Torra ha recordado que el Parlament ya ha votado en pleno reafirmándole como diputado y presidente de la Generalitat, algo a lo que ha dicho darle “mucha importancia” porque “por encima de las decisiones judiciales están las políticas”. Pero lo que ha votado y rechazado la Mesa de la Cámara es la resolución de la Junta Electoral Provincial de Barcelona de despojarle de su escaño después de que la Junta Electoral Central (JEC) viese incompatible que lo mantuviera tras su condena de inhabilitación por un delito de desobediencia. Falta todavía el pronunciamiento del Tribunal Supremo, al que ha acudido el propio Torra para recurrir su condena por el TSJC y su suspensión por el órgano electoral. También el Parlament quiere recurrir al TS la decisión de la Junta Electoral.

Lo cierto es que el pasado viernes la Sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo ya rechazó suspender de manera cautelarísima, es decir, de urgencia y sin preguntar a las partes, el acuerdo de la Junta Electoral Central que declaraba vacante el escaño de Torra en el Parlament. Pero esa resolución no afecta al fondo de la cuestión y para eso queda un tortuoso recorrido: por una parte, la Sala de lo Contencioso entrará en la dimensión jurídica del acuerdo del máximo órgano electoral escuchando previamente, esta vez sí, a las partes, entre las que figuran PP y Cs que han impulsado su intervención. Por otro lado, la Sala de lo Penal ha de revisar la condena del Tribunal Superior de Catalunya que condena a Torra por desobediencia por no retirar del balcón del Palau de la Generalitat la pancarta a favor de la libertad de los presos independentistas.

Independientemente de cuál sea el futuro procesal de Torra, la convocatoria de elecciones en Cataluña se ha convertido en un nuevo motivo de discordia entre los socios del Govern, JxCat y ERC que se mueven por muy distintos intereses en esta cuestión. Torra tiene pocas opciones de ser cartel electoral en esos comicios por voluntad propia y porque depende de lo que finalmente decida Carles Puigdemont, que es quien realmente pulsará el botón nuclear de la convocatoria electoral, tras haber tomado posesión de su escaño como eurodiputado. Antes, habrá que ver qué decide el Parlamento Europeo respecto al suplicatorio que ha solicitado el Tribunal Supremo para que el expresidente catalán haga frente a sus responsabilidades ante la Justicia.

De momento, a ERC no le gusta la idea de embarcarse en una campaña electoral de forma inminente. Oriol Junqueras está en prisión y sin posibilidades de ser eurodiputado como Puigdemont después de que el Supremo le haya negado la posibilidad de acudir a Estrasburgo para acreditarse y haya considerado innecesario pedir un suplicatorio a la Eurocámara para seguir ejecutando la sentencia del ‘procés’ que el propio tribunal dictó el 14 de octubre.

El portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, ha dicho que le resulta curioso que después de aprobar unos presupuestos y tras “muchas negociaciones”, Torra vaya a convocar elecciones. “Resulta curioso, pero es una potestad del president de la Generalitat. Si al final lo decide, día y hora”, ha asegurado el diputado. Hace unos días, el también republicano vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, se mostró partidario en Catalunya Ràdio de que el Parlament votara a un nuevo presidente de la Generalitat si la inhabilitación de Quim Torra acaba siendo firme y no concurrir a elecciones.

Otro representante de la misma formación, el presidente del Parlament, Roger Torrent, ha considerado este miércoles que Quim Torra “debería poder seguir siendo presidente de la Generalitat” aunque pierda la condición de diputado. En unas declaraciones a TV3, Torrent se ha referido a las consecuencias de la sentencia que condena a un año y medio de inhabilitación para ejercer un cargo público que pesa sobre el presidente Quim Torra, y se ha mostrado convencido de que hasta que dicha sentencia no sea firme, la cámara no debe retirarle la condición de diputado.

Sobre el acuerdo que adoptó el martes la Mesa, el presidente del Parlament ha considerado que la Junta Electoral Central (JEC) “no es un órgano legitimado para retirar la condición de diputado ni tampoco para inhabilitar a un presidente”, puesto que la destitución por este órgano administrativo “no figura entre los supuestos” que prevén el Estatuto de Autonomía, la Ley de Presidencia y el Reglamento de la cámara. En ese contexto, ha valorado positivamente el informe de los letrados del Parlament que avala esta interpretación y ha atribuido el voto del PSC en la Mesa favorable a rechazar las peticiones de destitución que había presentado Cs y el PP “a que hay un argumento jurídico detrás”. Sobre la posibilidad de que Ciudadanos (Cs) emprenda acciones penales contra él por no aplicar la resolución de la JEC sobre Torra, ha afirmado que “hay quien aún intenta solucionar a través de los tribunales lo que políticamente es incapaz de conseguir”.

Su opinión es que “hay una base para que Torra pueda seguir siendo presidente” pese a perder la condición de diputado del Parlament por sentencia firme, y ha avanzado que “hay una mayoría que defiende su continuidad”. “Defenderemos la soberanía del Parlament, pese a que Torra pierda la condición de diputado”, ha afirmado pero, sin embargo, ha admitido que al margen de lo que indica el Reglamento del Parlament, hay diversas leyes que sí que contemplan el cese de un presidente cuando ha sido condenado a inhabilitación por una sentencia firme.

RELACIONADO