La rebeldía de Torra y Torrent, el indulto de Junqueras y los Presupuestos son los retos del nuevo Gobierno

El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez celebrará su primer Consejo de Ministros el martes en medio de la tensión judicial catalana

Los últimos acontecimientos políticos judiciales en los que se incluyen la expulsión de Oriol Junqueras del Parlamento Europeo y la inhabilitación de Quim Torra como diputado catalán, lo que le impide seguir en el cargo de presidente de la Generalitat, marcan el arranque del Gobierno de coalición de  Pedro Sánchez y ponen en entredicho el pacto de investidura del PSOE con ERC y, en consecuencia, los Presupuestos Generales de 2020. 

Los que son imprescindibles para garantizar la estabilidad de la legislatura y el programa de Gobierno pactado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. De lo que se deduce que Sánchez tendrá que hacer frente en el corto plazo a la cuestión política y judicial catalana, ahora enrarecida por la decisión de Torra y del presidente del Parlament, Roger Torrent, de actuar en rebeldía frente a las decisiones de la Junta Electoral Central y del Tribunal Supremo sobre la inhabilitación de Torra. 

Lo que impedirá el programado encuentro entre Sánchez y Torra porque el presidente del Gobierno de España no puede entrevistarse con un Torra en rebeldía,  obliga la actuación en esta crisis del Tribunal Constitucional. Y lo que va a enrarecer más si cabe la situación catalana. 

Sin perder de vista en todo esto que Oriol Junqueras, tras ser expulsado de la Cámara europea, deberá permanecer en prisión y no podrá ser candidato a la presidencia de la Generalitat en las elecciones catalanas de próximos meses, tal y como pretendía. 

Salvo que Pedro Sánchez, y ello probablemente está en la agenda oculta del pacto del PSOE con ERC, conceda el indulto a Junqueras y al resto de los condenados en el Tribunal Supremo por el golpe de Estado catalán. Lo que abriría un tiempo de alta tensión política en España y puede que una seria crisis en el interior del PSOE donde la inquietud no cesa de crecer. 

Indultos para los que hacen falta los informes preceptivos y previos de la fiscalía, de la autoridad penitenciaria y del Tribunal Supremo y que además deben ser ‘motivados’ en un escrito del Gobierno. E incluso podrían ser recurridos ante el Tribunal Supremo por parte de la fiscalía y la acusación particular de Vox que está presente en el proceso siendo, en caso de recurso, el Tribunal Supremo quien tenga la última palabra y decisión. 

Quienes en todo caso se quedarían sin indultos serán Puigdemont y el resto de los prófugos de la Justicia española, los Comín, Ponsatí y Rovira. Lo que aumentaría la tensión entre Junqueras y Puigdemont y entre ERC y JxCAT. Y es por ello por lo que desde ERC se habla de ‘amnistía’ y no de ‘indultos’, a sabiendas que la amnistía es inconstitucional e inviable. 

Y así están las cosas en el patio político español que deberá abordar ahora el nuevo Gobierno de coalición de Pedro Sánchez a sabiendas que están en juego los Presupuestos y su estabilidad. 

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