La Economía gana peso en el Gobierno de Sánchez con González Laya en Exteriores y Escrivá en Seguridad Social

El nuevo Gobierno tendrá un ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, después que Podemos se haya quedado con una parte de las competencias del ministerio de Trabajo. Su titular será José Luis Escrivá, actual presidente de la Autoridad Independiente de Reponsabilidad Fiscal (AIReF). Según ha informado el Gobierno, Pedro Sánchez pretende constituir en su gabinete "el mejor equipo económico de la democracia española". En este sentido explica que "este ámbito se verá reforzado desde dos ministerios adicionales, que tendrán además de sus respectivas competencias habituales, un enfoque con clara vocación económica". Uno es el de Seguridad Social y el otro Exteriores, que el presidente ha encomendado a la jurista Arancha González Laya.

Con el nombramiento de González Laya, que actualmente es directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (la agencia de desarrollo conjunta de Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio con sede en Suiza) se pone de manifiesto la intención del Gobierno de dar a la cartera de Exteriores un perfil que dé prioridad a la diplomacia económica, en un contexto de guerra comercial entre EEUU y China, de tensiones también entre EEUU y la UE y de incertidumbre ante las consecuencias del Brexit que será una realidad el 31 de este mes. La nueva jefa de la diplomacia española es licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra y posee un postgrado en Derecho Europeo por la Universidad Carlos III de Madrid. Habla euskera, inglés, francés, alemán e italiano. Actualmente también preside el Consejo Global de Campeones por la Igualdad de Género (International Gender Champions) y copreside el Consejo sobre el Futuro del Comercio y de la Inversion del Foro Económico Mundial (WEF).

El nuevo ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá , será uno de los miembros independientes del nuevo Gabinete y tendrá entre sus retos al frente del Ministerio la derogación de la reforma de pensiones de 2013, el aumento de los ingresos del sistema de Seguridad Social, y la coordinación de una fórmula que garantice la sostenibilidad de las pensiones a futuro. Con el Fondo de Reserva en unos 2.150 millones de euros (cantidad inferior a lo que le cuesta al sistema pagar una nómina mensual de pensiones) y un déficit de los fondos de la Seguridad Social que se prevé que supere los 17.000 millones de euros en 2019, el nuevo Gobierno tendrá que conseguir traducir a acuerdos los consensos que alcance el Pacto de Toledo, si es que finalmente los hay.

La Airef es un organismo fiscalizador de las cuentas públicas y Escrivá dijo en octubre que el problema de sostenibilidad de las pensiones es "manejable", pero "hay que abordarlo ya" para logar mantenerlo con "un poder adquisitivo suficiente". La propuesta de la Autoridad Fiscal para la reforma de las pensiones pasa por sacar del ámbito de la Seguridad Social y trasladar al Estado la financiacion de las prestaciones no contributivas, las bonificaciones sociales por creación de empleo y los gastos de funcionamiento del sistema de pensiones. También se aboga por aproximar la edad efectiva de jubilación (62,7 años en la actualidad) a la edad legal, de 67 años y ampliar de 25 años a toda la vida laboral el periodo de cálculo de las prestaciones.

Se cae Delgado, ministra polémica y sometida a gran presión

Una de las grandes novedades de este Gobierno no tiene relación con las incorporaciones sino con las bajas respecto al anterior gabinete. Dolores Delgado no repetirá como ministra de Justicia. Delgado, una reputada fiscal de la Audiencia Nacional, ha quedado marcada por la sombra del excomisario Villarejo, el "procés" y el fiasco en la renovación del Poder Judicial. La todavía ministra aparecía en unos polémicos audios de una comida compartida en 2009 con el excomisario. Algunos de sus comentarios en aquél encuentro, celebrado en un ambiente privado y totalmente distendido, diero lugar a esta declaración del líder de Podemos y futuro vicepresidente de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias: “Cualquiera que haya sido tocado por Villarejo está manchado y cuando más lejos esté lo que ha tocado Villarejo de la vida política, mejor".

Por lo que se refiere al CGPJ, los socialistas lograron fraguar con el PP un pacto para renovar ese órgano, que pasaba por nombrar presidente del Supremo y del CGPJ a Manuel Marchena. Pero el acuerdo saltó por los aires en el último instante por un wasap del entonces portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, en el que hablaba de controlar la Sala de lo Penal del Supremo por "detrás". Ahora, esa renovación, para la que es imprescindible el acuerdo de socialistas y populares que reúna a tres quintas partes del Congreso, parece imposible después de que el PP haya optado por defender que sean los jueces quienes elijan directamente al órgano que los gobierna.

Tampoco el recorrido judicial del ‘procés’ ha contribuido a facilitarle su gestión como ministra. A la acusación de no defender correctamente al juez Pablo Llarena ante la demanda que los independentistas presentaron contra él en Bélgica, se sumaron las críticas por la posición de la Abogacía del Estado que acusó a los exlíderes independentistas de sedición y no de rebelión, como defendió la Fiscalía. Lo cierto es que la sentencia del Supremo finalmente dio la razón a la Abogacía del Estado.

Por cierto que tampoco es probable que continúe en el cargo una de las apuestas de Delgado, la fiscal general del Estado María José Segarra. Contra ella ha ido creciendo el malestar en el Gobierno tanto por la actuación de la Fiscalía en el juicio del ‘procés’ como por la denuncia que Anticorrupción interpuso en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra la instructora, entre otros, del ‘caso de los ERE’ por una falta disciplinaria grave o muy grave por “retraso injustificado” en las instrucciones así como “voluntad de paralizar o ralentizar la marcha de los procedimientos”.

Repetidores, PSC y ministros de Unidas Podemos

Por lo demás, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Industria, Reyes Maroto, continuarán al frente de sus respectivas carteras en el Gobierno de coalición. También seguirá José Luis Ábalos, si bien la cartera de Fomento cambia de nombre y pasa a denominarse Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana. Luis Planas se mantiene al frente de Agricultura y Margarita Robles, una de las diputadas más leales a Sánchez durante la rebelión de los barones y de la Ejecutiva socialista que acabó con la dimisión del secretario general del PSOE, seguirá en Defensa. Son nombres que este viernes se ha confirmado que se sentarán en el futuro Consejo de Ministros, en el lento goteo de confirmaciones que lleva varios días produciéndose y que se ha acelerado en las últimas 48 horas. Tanto Grande-Marlaska como Maroto llegaron al Ejecutivo de Pedro Sánchez tras la moción de censura a Mariano Rajoy en junio de 2018. En ese momento, el titular de Interior era miembro del Consejo General del Poder Judicial y la responsable de Industria era diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid.

La cuota catalana o del PSC en el Gobierno la cubrirá Salvador Illa, que será ministro de Sanidad en sustitución de María Luisa Carcedo que, junto al hasta ahora titular de Cultura, José Guirao, no repetirá en el nuevo Ejecutivo. Illa es actualmente secretario de Organización del partido que lidera Miquel Iceta y ha formado parte del equipo de negociadores socialistas que cerró con ERC el acuerdo para la investidura de Pedro Sánchez.

Los nombres de los ministros comenzaron a confirmarse de manera oficial este jueves. Sánchez contará con cuatro vicepresidencias: Carmen Calvo (Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria); Pablo Iglesias (Derechos Sociales y Agenda 2030); Nadia Calviño (Economía y Transformación Digital) y Teresa Ribera (Transición Ecológica y Reto Demográfico). Además, la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, y el ministro de Ciencia, Pedro Duque, mantendrán sus cargos en el próximo Ejecutivo. La portavoz será María Jesús Montero quien, además, seguirá al frente de Hacienda. Asimismo, Moncloa hizo oficial el resto de nombramientos de los ministros de Unidas Podemos: Irene Montero, en Igualdad; Yolanda Díaz, Trabajo; Manuel Castells, Universidades, y Alberto Garzón, Consumo.

Falta por poner cara a tres departamentos: Justicia, Cultura y Administración Territorial. Será el domingo cuando el presidente, Pedro Sánchez, dé a conocer la lista completa en una rueda de prensa tras habérsela presentado al Rey.

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