Ana Botín se sincera sobre la relación con Emilio Botín: “Como padre fue buenísimo, como jefe no tanto”

La Presidenta del Banco Santander ha estrenado la nueva temporada de 'Planeta Calleja'

Ana Botín ha abandonado la seriedad de su despacho y las salas de reuniones, para enfrascarse en una trepidante aventura por Groelandia de la mano de Jesús Calleja, dando el pistoletazo de salida a la nueva temporada de Planeta Calleja. Presidenta del Banco Santader, la mujer más poderosa de España y la octava del mundo según Forbes, muestra ahora su faceta más desconocida y sus preocupaciones.

Pero la ejecutiva no ha acudido sola. Lo ha hecho acompañada de Guillermo Morenés, su marido desde hace 35 años e ingeniero agrónomo, además de su mejor apoyo y padre de sus tres hijos.

La hija de Emilio Botín ha desvelado aspectos de su trabajo al frente del banco, como que tiene su vida agendada hasta los próximos tres años, que se despierta todos los días a las seis de la mañana o que lo que más le gusta de su papel es el impacto que puede causar en los demás y no el poder, uno de los inconvenientes es que vive entre Madrid, Londres, San Francisco o Latinoamérica, aunque su casa considera que está en Santander.

Pero lo que más ha sorprendido a todos los espectadores son los detalles que ha desvelado sobre la relación con su padre, el famoso banquero español. “Como padre fue buenísimo, como jefe no tanto”, apuntaba la ejecutiva antes de desgranar la relación entre ambos.

Tras una larga etapa en Estados Unidos, trabajando en Wall Street, Ana regresó a España tras una terrible perdida que nunca había desvelado pero que cambió su vida. “Mi primer cargo de relevancia aquí en España lo tuve pasados los 30. Perdí una niña, esto nadie lo sabe, y quise cambiar de aires, por eso decidí dejar Estados Unidos y mudarme a España para trabajar en el banco”, confiesa, asegurando que: “Me llamó un señor para trabajar en el banco de mi padre, así que deduzco que le preguntó si le parecía bien, pero mi padre nunca me dijo nada”.

Y es que la relación profesional con su padre siempre tuvo sus más y sus menos, como ella misma reconoce, pero sin duda quedó marcada por su despido del banco antes de la fusión del Santander y el Central Hispano en 1999. “Me llamó y me dijo, lo mejor para el banco y para ti es que te vayas mañana, que recojas tus cosas y te vayas porque sino no hay fusión“, recuerda Ana tras la publicación de un artículo de El País Semanal en que se la coronaba como la nueva directora del banco, algo que sentó muy mal y que afectaba directamente a la fusión.

“Hizo lo que tenía que hacer, pero la manera en que me lo dijo me hizo daño. Las frases de ese momento las recuerdas siempre”, continua confesando Botín, que ha hecho público uno de los momentos en los que su padre más daño le hizo: “Lo más duro fue lo que dijo en una junta de accionistas. Me dejó regular, porque dijo que lo que le importaba era el banco y no la familia. Esa falta de sensibilidad es lo que le hacia falta a veces“, sin embargo Ana entiende lo que tuvo que hacer su padre y asegura que aunque se lo hizo pasar muy mal, aprendió mucho y sentencia: “Visto lo que pasó después, que realmente fue una guerra entre azules y rojos, si no me hubieran matado entonces me hubieran matado a los seis meses porque fue una situación muy dura que se prolongó durante seis años”. Recordando su pasado y cómo se llevaba con su padre, Ana repaso su trayectoria por la identidad: cuando se incorporó para liderar la expansión en Latinoamérica; el periodo como presidenta de Banesto; su incorporación al Santander, primero como responsable del negocio en Reino Unido y después como presidenta del grupo.

Pero la relación como padre y no como jefe fue totalmente diferente. “La relación con mi padre, como padre, era buenísima. Como jefe, teníamos nuestros más y nuestros menos, pero como padre era estupendo. Siempre nos fuimos de vacaciones juntos, cada año hasta que murió”, defiende.

Pero Ana no ha hablado solo de su padre, sino de otro de los hombres más importantes de su vida, su marido Guillermo Morenés, y al que se puedo ver en el programa durante varias ocasiones, demostrando que tienen muy buena relación.

En cuanto a su triunfo profesional, Ana reconocía: “No podía haber hecho ni la mitad sin Guillermo. Llegamos a un acuerdo cuando nos casamos y era el de compartir la responsabilidad de la familia, hijos y casa al 50% y Guillermo lo cumplió“, que tras estas palabras aprovechaba para mandar un mensaje de igualdad tras declararse feminista: “Esto es una de las cosas que hay que cambiar, al hombre le sigue costando ir a casa cuando los hijos están enfermos”, una reivindicación a la que se sumaba el propio Guillermo, que defendía: “Valoro mucho el papel de la mujer hoy, que está obsesivamente vigilada para ver dónde se equivoca”.

El motivo de que el viaje fuese precisamente en Groelandia, es para que la banquera pudiera comprobar por ella misma las consecuencias del cambio climático, que tanto le preocupa.

“Los datos son irrefutables, el cambio climático está ocurriendo y es el hombre quien lo está acelerando”, aseguraba Botín, que no entendía como personas “de ciertos estamentos” cuestionen esta realidad, igual que ella misma se proclamé feminista: “La cuestión es cómo se entiende y qué quiere decir hoy ser feminista, que para mí es apoyar la igualdad de oportunidades. Yo digo: ‘Tú mira lo que he hecho e intenta juzgarme en base a lo que he hecho, no si soy blanca o negra, hombre o mujer”.