Los diputados confían en que tras la bronca investidura llegue la calma

Estos tres días de investidura han servido de experiencia para ver cómo podría ser el resto de la legislatura. Bronca con insultos y sin respeto ni tolerancia en el hemiciclo. Sin embargo, algunos antiguos diputados confían en que todo se calme y que en las comisiones se pueda volver a negociar sin aspavientos ni interrupciones. Esperan que se empiece a hablar de lo que importa, como las pensiones o los autónomos, y que se deje de hablar solo de política y más en concreto de Cataluña.

La euforia en el PSOE era palpable cuando por solo dos votos de diferencia, (167 síes, 165 noes y 18 abstenciones) ha sido elegido Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Entre abrazos y enhorabuenas a ministros y entre diputados y senadores, las palabras más oídas eran “por fin” o “menos mal”.

Un gran alivio para los socialistas que a partir de ahora deberán enfrentarse a una legislatura cogida con pinzas en la que el diálogo será fundamental, tal y como reconocen fuentes socialistas. Y es que ERC no se lo va a poner nada fácil.

Desde las filas de ERC, un diputado ha comentado a republica.com que la abstención de su partido es una abstención “critica. No estamos alborozados”. Además, temen que tal y como se ha demostrado hasta ahora, sea “una legislatura con frágil equilibrio”. Por eso tienen la esperanza de en que en el día a día se pueda empezar a trabajar.

En cualquier caso, todo se verá, dicen, a partir de que en 15 días comience la reunión bilateral entre Gobierno y ERC para tratar “el conflicto catalán”.

Un gesto por parte de Rufián ha sido permitir que saliera en su lugar Montse Bassa en la tribuna “para dar voz a los presos”. Entre ellos, su hermana Dolors Bassa. Dirigiéndose directamente a Sánchez le ha dicho: “Está en sus manos hacer y cambiar las leyes” tras achacarle que “prefieren golpear y encarcelar antes de reconocer un derecho democrático como la autodeterminación” unas frases que han recibido los abucheos en el hemiciclo y gritos de “golpista” por parte de Cs y PP.

El PP ha vuelto a estar muy activo en aplausos, abucheos e insultos desde su bancada. Un tono que, algunas fuentes populares, aseguran que no van a abandonar porque “España está más amordazada que nunca”. La tristeza y la indicación era palpable en muchas de sus caras porque consideran que están “embarrando la política”.

Casado intenta dar un tono contundente, pero evitando la crispación para erigirse como el claro líder de la oposición y tratar de frenar el avance de Vox.

Y mientras, en el PSOE ya con la tranquilidad de la investidura, consideran hay que “empezar a trabajar” y con el tiempo se verá que “no pasa nada”. Lo que si creen es que el PP seguirá montando sus broncas porque “están compitiendo con Vox”. A ver quién es “más fuerte”, dicen.

Hoy los 52 diputados de Vox se ha ido del Hemiciclo cuando ha tomado la palabra Óskar Matute de EH Bildu. Y una vez más, el diputado del PP Adolfo Suárez ha dado la espalda al portavoz de Bildu mientras hablaba. Algo que ni ellos mismos saben si seguirán haciendo cada vez que hablen en la tribuna.

El portavoz de la formación en el Congreso, Javier Espinosa de los Monteros, ha justificado el abandono de la Cámara de los diputados de Vox, que se han refugiado en el salón de los pasos perdidos, por el hecho de que la presidenta Batet “tolera” todo tipo de atropello. “No queremos oír las infames declaraciones de Bildu” y que se le permita por parte de la presidenta “atacar al Rey y a la Constitución”, ha afirmado.

Hoy en las tribunas de invitados estaban entre otros, la mujer, la madre y el hermano de Pedro Sánchez que no se han levantado ni un minuto durante la celebración del pleno y se han mostrado muy interesados en todas las intervenciones.

También arropaban a Sánchez presidentes autonómicos, alcaldes y barones territoriales, a excepción de los socialistas Emiliano García-Page, Javier Lambán y Guillermo Fernández- Vara, quienes no han acudido.

Uno de los momentos más emotivos ha sido cuando la diputada de Unidas Podemos (En Común Podem) Ana Vidal ha recibido un gran aplauso y un ramo de flores tras no haber podido acudir el sábado a la sesión de investidura debido a un cáncer que padece y que ella misma desveló en redes sociales.

Ha sido el único momento de una legislatura que se promete bronca, con la incógnita de cuanto podrá durar.