De la incertidumbre política a la desaceleración económica

El año 2019 ha sido un año marcado en lo económico por una intensa incertidumbre. Sobre todo, por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Pero también han tenido un peso relevante en la inseguridad económica en la que se ha desenvuelto el mundo, el Brexit, el aumento de la morosidad interempresas, la elevada deuda pública, el envejecimiento demográfico y, en el caso específico español, la crisis catalana.

Con estos antecedentes, la tasa de crecimiento de la economía todavía ha sido robusta, con un nivel en el entorno del 3% a nivel mundial, 1,2% en la eurozona y del 2% en el caso español.

Las previsiones para España para el año que viene son más modestas, tanto por lo que afecta al crecimiento, como a la creación de empleo. Según el FMI, nuestro crecimiento caerá hasta el 1,8%, sobre todo debido a las incertidumbres políticas. También se prevé un crecimiento más modesto para EEUU del 2,1% desde el 2,4% de este año 2019.

En el mundo el crecimiento subirá 4 décimas a nivel global, hasta el 3,4%, la Eurozona también mejorará su crecimiento hasta el 1,4 %.
En cuanto al 2020, es un año que va a estar muy influido por las elecciones en Estados Unidos y por el proceso de ‘impeachment’ de su presidente Donald Trump, cuyas condiciones ha aprobado la Cámara de Representantes.

Pero también lo estará por China ya que el año 2020 será un año de transición hacia el gran aniversario, el centenario de la fundación del Partido Comunista Chino en 2021. Será también el año de finalización de proyectos clave como el del sistema de crédito social chino y otros enmarcados en el programa espacial, o en lucha de Pekín contra la contaminación medioambiental y la pobreza. Cerca del 66% de los chinos vivían con menos de dos dólares al día en 1990; en 2015, la cifra rozaba el 0,7%.

No habrá que olvidar las negociaciones para el Brexit que le tocan más de cerca a la UE y que Boris Johnson considera deben culminar antes del 31 de diciembre de 2020, por las Olimpiadas de Japón y por la Exposición Universal de Dubai.

Mientras comienza este año para el que el consenso de los organismos públicos y privados prevén una ralentización, este es un resumen de los aspectos más relevantes de lo sucedido en el ámbito económico en 2019 y sus posibles interferencias para el 2020.

1.- Desaceleración moderada de la economía española. Según los datos anticipados por el Banco de España, la economía española crecerá en torno al 2 % en 2019, cuatro décimas por debajo del 2,4 % de 2018.

Este proceso de desaceleración, que continuará el próximo año, cuya previsión de crecimiento es del 1,8 %, se debe principalmente y por el efecto de la globalización, a la mencionada guerra comercial que han mantenido durante 18 meses China y EEUU y a la inestabilidad que ha provocado el Brexit, especialmente en la UE.

2.- Optimismo en el sector inmobiliario. Pese a la ralentización económica prevista, un sector tan relevante en la economía española como inmobiliario, encara el 2020 como un año de estabilización y normalización. Tras el periodo de crecimiento que siguió a la crisis, con el aumento de la oferta de vivienda de alquiler y la construcción industrializada entre sus principales retos, el sector podría mantenerse pero no se espera una crisis como la ya sufrida hace 10 años.

Pendientes de cómo evolucione la inestabilidad política, los expertos prevén que el ladrillo español siga siendo refugio de inversores extranjeros, entre ellos los venezolanos y mexicanos. El precio del alquiler se prevé que crezca en el entorno del 4 % en todas las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes, según TINSA.

3.- ‘Annus horribilis’ para la agricultura y ganadería familiar en España. La falta de precios justos generalizada, la parálisis política, la meteorología muy adversa, el incremento de las barreras comerciales, que ha tirado por los suelos el precio del aceite, ha llevado a las organizaciones agrarias - como la UPA - a calificar el ejercicio de un año “horrible” para la agricultura y la ganadería.

En cuanto al empleo en el sector, 2019 acabará el año con menos agricultores y ganaderos de los que lo empezaron. En concreto, un 2,5% menos de perceptores de ayudas PAC que en 2018. Menos productores de alimentos y además más pobres terminan un año para olvidar, a juicio de la mencionada organización agraria.

A falta de confirmación de los datos definitivos de la renta agraria, las organizaciones agrarias estiman que agricultores y ganaderos son más pobres en este 2019, debido a los bajos precios, los altos costes y las nefastas condiciones meteorológicas. Junto a la sequía, se han producido temporales que han arrasado cosechas de varios productos.

4.- El caso Villarejo amenaza la reputación del BBVA, de la banca y otros sectores.  El "caso Villarejo", que debe su nombre a José Manuel Villarejo Pérez, empresario y excomisario del Cuerpo Nacional de Policía, actualmente retirado y en prisión provisional, ha ampliado su ámbito de influencia este año al mundo de los negocios tras publicarse las labores de espionaje encargadas por varias grandes empresas al excomisario. Entre ellas están los de Iberdrola y BBVA, con su presidente de honor, Francisco González, imputado en la actualidad, pero sin medidas precautorias, y entre las espiadas, ACS y Sacyr y varios de sus ejecutivos o exejecutivos.

Además, la banca sigue pendiente de dos casos judiciales: la quiebra del Banco Popular, que aún está en proceso de instrucción y pendiente de las comparecencias del exministro de Economía y vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos. Juzgado también el caso Bankia, en la actualidad está pendiente de sentencia en la Audiencia Nacional que dejó visto para sentencia el caso el 1 de octubre pasado.

Fuentes jurídicas consultadas por Republica.com calculan que la sentencia podría darse a conocer en el primer semestre del año, pero no se atreven a mayores precisiones dada la complejidad y contradicción de los argumentos expuestos por los expertos durante la vista.

5.- EEUU y China alcanzan una tregua en su guerra comercial por la que queda en suspenso la entrada en vigor de los nuevos aranceles. El 14 de diciembre ambos países alcanzaron un principio de acuerdo para frenar la entrada de nuevos aranceles y sentaron las bases para acabar con la guerra que mantenían desde hacía meses.

Si bien en este ámbito solo falta que se concrete ahora la denominada segunda fase del acuerdo arancelario, la batalla entre EEUU y China no ha terminado, pues ahora queda pendiente el control de la tecnología, acordar si las empresas norteamericanas pueden o no utilizar la tecnología 5G china, principalmente de Huawei.

6.- La incertidumbre del Brexit continúa. La decisión del Reino Unido de salirse de la UE ha paralizado las inversiones en Gran Bretaña en los últimos meses y ha conseguido que algunas instituciones comunitarias abandonen el país, como ha sido el caso de la Autoridad Bancaria Europea.

Los sectores turístico, agrícola, automovilístico, farmacéutico y la City son los que más directamente han sufrido las consecuencias de esa incertidumbre reduciendo el crecimiento económico al 1 %, el menor en una década.

Pese a ello, su nivel de desempleo es de los menores de Europa, el 3,8 % de la población activa con una tasa de actividad 17 puntos superior a la española.

En cuanto al peso del sector financiero, la City tiene garantizada una presencia solida en la economía británica y mundial. La financiación empresarial en Reino Unido a través de los mercados supera el 80 %, justo el doble de lo que sucede en el mercado español.

7.- Cambio en los bancos centrales. Los bancos centrales de la Unión Europea y del Reino Unido han visto cambiar a sus máximos representantes en el espacio de unos meses. En Fráncfort tomaba posesión en diciembre su nueva presidenta Christine Lagarde que entraba anunciando cambios y un nuevo estilo, el suyo.

En marzo será el turno del historiador Andrew Bailey, quien se hará cargo de la presidencia del banco central de Inglaterra. Junto a estos, también la Reserva Federal (FED) está en el punto de mira de expertos y líderes políticos sobre cuál será su actuación futura en esta época de cambio.

La FED, pese a rebajar tres veces los tipos de interés en la última mitad de año, no ha logrado complacer a Donald Trump, que vía tweet ha criticado descarnadamente a su presidente, Jerome Powell.

Con el PIB creciendo por encima del 2% tanto este año como el próximo, con un mercado laboral en pleno empleo y la inflación en el entorno del 2%, cuesta entender las críticas de Trump que querría unos tipos y un dólar más bajo para poder estimular las exportaciones.

8.- Se acelera el proceso de fusiones y la reducción de empleo. Durante el año 2019 han seguido adelante estos dos movimientos paralelos: los procesos de fusión para hacer más competitivas las empresas y los recortes de personal, impulsados por la incorporación de nuevas tecnologías.

Las grandes empresas necesitan cada vez menos empleados y durante 2019 se han anunciado por todo el mundo recortes en todos los ámbitos de la economía tradicional, banca, energía, telecomunicaciones y automóvil.

Deutsche Bank, Daimler, HP, Volkswagen, Santander, Telefónica, o CaixaBank son algunos ejemplos de los recortes de personal. En el ámbito de las fusiones la última entre los gigantes del automóvil Fiat y Peugeot son solo un ejemplo de lo que está por venir.

9.- Concentración en el sector automovilístico. En un momento de gran incertidumbre para el futuro del sector del automóvil, con grandes caídas en las ventas, debido, entre otras razones, al cambio de costumbre de utilización del vehículo por las nuevas generaciones el primer movimiento que se está produciendo es el de las fusiones.

Antes de la transición al vehículo eléctrico, 2019 ha asistido al anuncio de dos grandes fusiones. La primera fracasó. Fue el intento de Fiat Chrysler (FCA) de unirse con Renault. No se pudo llevar a cabo por las exigencias del Gobierno y las reticencias de Nissan y Mitsubishi, socios del grupo galo, que quieren tener algo que decir en el futuro del sector. Ahora está en marcha la de FCA y PSA (Peugeot, Citroën y Opel) que parece llegará a buen puerto, pendientes de los permisos de la competencia comunitaria.

10.- Iberia compra Air Europa. Iberia, integrada en el grupo IAG, sorprendió a principios de noviembre al anunciar la compra de su principal competidor nacional, Air Europa, por 1.000 millones de euros, pese a que el grupo presidido por Juan José Hidalgo había firmado unos acuerdos previos con Air France-KLM que hubiera situado al grupo español en el ámbito del conglomerado franco holandés.

En una jugada estratégica del grupo IAG, la operación debe servir para consolidar al grupo aéreo como referente en los vuelos con Latinoamérica. Además permitirá abrirse a nuevos mercados y, si la Comisión Europea lo permite, dificultará la competencia a otros grupos como Air France-KLM que veía en Air Europa el camino para consolidar su presencia en el hemisferio sur de América.

La operación, a falta de que las autoridades españolas y europeas den su visto bueno, supone un espaldarazo para Madrid, cuyo Aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, estaba perdiendo peso en la escena internacional respecto de otros competidores. La fusión puede consolidar al grupo IAG como un competidor en igualdad de condiciones al resto de poderosos conglomerados aeronáuticos de Europa.

Falta por conocer la influencia que tendrá el hecho de que Air Europa hubiera optado por la empresa Boeing para la renovación de una parte relevante de su flota.

11.- Boeing suspende, temporalmente la producción del 737MAX. Ha sido la gran noticia del sector de la construcción aeronáutica de los últimos años. La decisión de Boeing, a mediados de diciembre, de suspender temporalmente la fabricación de su polémico modelo 737 MAX, supone el mayor contratiempo para una empresa del sector en los últimos 50 años según los expertos aeronáuticos.
El 737 tiene prohibido el vuelo en todo el mundo desde hace nueve meses a raíz de dos graves accidentes aéreos provocados por fallos en su software que provocaron la muerte a más de 350 personas.

La aerolínea, en una crisis sin precedentes, sigue sin encontrar una solución a estos defectos para las nuevas condiciones de vuelo de la aeronave modificada. Sus resultados han caído un 95 % entre enero y septiembre, mientras que su principal competidor, el europeo Airbus asume su liderazgo en la industria aeronáutica.

12.- Aramco consigue la mayor colocación en bolsa de la historia. En el ámbito de los mercados, la principal novedad ha sido la colocación del gigante petrolero saudí, Aramco, la compañía con mayores beneficios del mundo.

Su colocación en el mercado bursátil en diciembre, pese a las dudas que generó y a realizar una colocación de acciones limitada, no ha defraudado colocándose a los pocos días como la compañía de mayor capitalización bursátil del mundo, con un valor en el entorno de los dos billones de dólares.

Sus títulos se revalorizaron el primer día un 10 %, el máximo permitido en la bolsa saudí, y su capitalización subió en apenas dos jornadas por encima de los dos billones de dólares.

13. El malestar social sacude la sociedad iberoamericana. Durante la segunda parte del año se ha hecho evidente y con enorme crudeza el malestar de la población en Iberoamérica, inmersa en una situación económica, social y política que consideran injusta y en la que no encuentra respuesta a sus demandas básicas.

Para agravar más la situación, la evolución económica no ha acompañado. Según el consenso de los principales organismos internacionales, las previsiones apuntan a que Latinoamérica tendrá un crecimiento cercano a cero en 2019, lastrada por el mal comportamiento de las grandes economías de la región, el impacto de la guerra comercial y elementos internos propios de cada país.
Las consecuencias aún son difíciles de prever, pero a su vez, están causando que los pronósticos económicos se revisen a la baja como un pez que se muerde la cola.

Uno de los ejemplos más llamativo procede de Chile, donde las protestas contra el Gobierno han tenido un gran impacto en la economía del país. Pero estas mismas protestas se han dado en más países y han puesto en alerta a muchos otros Gobierno, como el de Brasil, que está dispuesto a aparcar reformas para no enfrentarse a una situación similar.

En el panorama económico vuelve a plantearse la urgencia de recobrar la confianza ciudadana en la clase política, las instituciones y el Estado de derecho. Consiguiendo una estabilidad que promueva el crecimiento económico y la igualdad social gracias al desarrollo regional.

Además, en España se mantiene la incertidumbre de que haya o no Gobierno y por la dificultades que habría, aunque lo hubiera, para conseguir que se aprueben los Presupuestos para 2021, tras varios años de prórrogas de las cuentas proyectadas por el PP.