Erdogan planea una intervención militar turca en Libia para apoyar al Gobierno de Trípoli

El presidente turco pedirá la autorización al Parlamento en enero para el envío de tropas al país africano

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha anunciado este jueves que responderá favorablemente a una petición del Gobierno libio de asistencia militar y que en enero someterá al Parlamento una moción para enviar tropas al país africano.

"Preguntan: ¿Vais a enviar tropas? Nosotros vamos adonde nos invitan, no iremos adonde no nos inviten. Pero ahora, al haber una invitación, la aceptaremos", dijo Erdogan durante una reunión con su partido, el islamista Justicia y Desarrollo (AKP), transmitida en directo por la cadena turca NTV.

re", agregó el mandatario, en alusión a la reanudación de las sesiones de la Asamblea Nacional el próximo 7 de enero tras el receso de invierno iniciado el pasado sábado.

Turquía es, junto con Catar, uno de los pocos países que respaldan activamente el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), de Trípoli, dirigido por Fayez Sarraj, reconocido por Naciones Unidas y enfrentado al general rebelde Jalifa Haftar, que controla grandes partes de Libia.

Haftar recibe apoyo de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Rusia, y Naciones Unidas considera que tanto el general como el Gobierno de Trípoli reciben envíos de armas que vulneran el embargo en vigor.

El sábado pasado, el Parlamento turco ratificó un acuerdo de cooperación militar, firmado una semana antes durante una visita oficial de Sarraj a Turquía.

El AKP y su aliado, el ultranacionalista MHP, disponen de mayoría en el Parlamento, por lo que la aprobación de un envío militar sería una formalidad, pese a que la oposición ha criticado la política exterior del presidente.

Este miércoles, Erdogan viajó por sorpresa a Túnez, donde se reunió con su homólogo, Kaïs Saied, sobre todo, según declaró en una rueda de prensa posterior, para evaluar una posible cooperación entre los dos países para ayudar a estabilizar Libia.

El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, reaccionó ya el mismo sábado al acuerdo sobre cooperación militar con Libia adoptado por el Parlamento turco, pidiendo que todos los países respeten el embargo de armas impuesto por la ONU.

"Todos los miembros de la comunidad internacional deberían observar y respetar el embargo de armas de la ONU", indicó un portavoz de Borrell en un comunicado.

Pocos días antes, Estados Unidos expresó su preocupación ante el riesgo de una escalada de la violencia tras la solicitud de apoyo militar de Trípoli y advirtió de que "la intervención militar externa amenaza las perspectivas de resolver el conflicto".

Erdogan tiene previsto abordar la situación de Libia con el presidente ruso, Vladímir Putin, en una reunión en Ankara el próximo 8 de enero.

El Kremlin rechaza cualquier injerencia exterior

Rusia rechazó este jueves cualquier injerencia exterior en Libia. "Consideramos que cualquier injerencia de terceros países en la situación (en Libia) difícilmente contribuirá al arreglo", dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, a la prensa local. Al mismo tiempo, Peskov agregó que Moscú saludará cualquier intento exterior de ayudar a las partes en conflicto a encontrar una salida a la crisis. "Los esfuerzos internacionales de arreglo son bienvenidos por la Federación Rusa", subrayó.

Al respecto, el jefe del comité de Asuntos Exteriores del Senado ruso, Konstantín Kosachov, admitió que Ankara tiene una gran influencia en el país norteafricano y recordó el memorándum firmado entre Turquía y el Acuerdo Nacional Libio en noviembre, pero criticó la opción de la intervención militar. "La intervención militar puede ser precisamente la peor de las opciones", advirtió.

En cuanto a la afirmación de Erdogan de que en Libia hay desplegados 2.000 mercenarios rusos, Kosachov la consideró una excusa para justificar sus acciones en ese país. Mientras, Peskov recordó que Libia se ha convertido en refugio de numerosos mercenarios y terroristas, situación provocada por las acciones de algunos países para "destruir" el Estado libio, en clara referencia a Occidente. "Ciudadanos de diferentes países participan en calidad de mercenarios en todos los rincones del planeta. Pero es imposible controlar los desplazamientos de todos los ciudadanos", afirmó.

El portavoz del Kremlin negó que Putin y Erdogan tengan previsto abordar dicho asunto próximamente, aunque el embajador turco en Moscú sí trató este jueves el conflicto libio en la Cancillería rusa con el viceministro de Exteriores, Mijaíl Bogdánov.

Bogdánov también se reunió con el embajador libio para hablar sobre la necesidad de abrir negociaciones de paz bajo la égida de la ONU, proceso que Moscú se ha mostrado dispuesto a acoger.

El pasado 7 de diciembre Putin y Erdogan expresaron en conversación telefónica su disposición a contribuir a un diálogo entre las partes enfrentadas en Libia y manifestaron su apoyo a los esfuerzos de la ONU y de Alemania para poner fin al conflicto armado en ese país.