Sánchez retoma el estilo de Pedralbes: los ‘conflictos políticos’ requieren diálogo con ‘seguridad jurídica’

Pedro Sánchez se muestra confiado en superar la investidura como presidente del Gobierno pese a la complejidad del proceso para conseguir los apoyos que necesita. A medida que pasan los días, se enredan las negociaciones y asoman nuevos riesgos de que acaben en un nuevo fracaso. Es lo que ha ocurrido con la entrevista que el líder de ERC, Oriol Junqueras, ha concedido desde la cárcel, esta vez a un medio nacional, para dejar claro que su partido “votará no si no hay una mesa de negociación entre gobiernos”. La clave es, pues, la bilateralidad que también reclama Torra cuando exige un trato diferenciado del resto de presidentes autonómicos. Al líder socialista le han preguntado por esa mesa entre iguales este viernes en Bruselas, donde ha asistido a la cumbre europea, y ha eludido responder.

En una entrevista que le ha realizado el diario ‘La Razón’, Junqueras explica desde prisión, donde cumple 13 años de cárcel por un delito de sedición, la postura de ERC de cara a la investidura de Sánchez, que necesita la abstención de los 13 diputados de esta formación para salir elegido presidente. La advertencia llega tras la tercera reunión de los equipos negociadores de PSOE y ERC, que han constatado avances para encauzar “el conflicto político” en Cataluña. En este marco, el líder de los republicanos incide en que la situación en Cataluña es el tema central: “No estamos negociando una investidura, sino para buscar una solución democrática al conflicto. La pelota está en el tejado del PSOE y las terceras elecciones, también”. La condición para que la amenaza de una nueva convocatoria a las urnas no se haga realidad es que se negocie la solución al ‘conflicto político’ catalán en una mesa ‘entre iguales’, ‘entre gobiernos’ o ‘de Govierno a Govern’. El nombre es lo de menos pero lo importante es la fórmula que escenifique esa bilateralidad a la que aspira el independentismo.

Preguntado al respecto en la comparecencia con la que ha puesto punto final a su participación en la cumbre europea, Sánchez ha evitado una respuesta directa pero ha insistido en el respeto a la ley por encima de todo. “El diálogo debe ser el método para resolver los conflictos políticos y el marco debe ser la seguridad jurídica que emana de las leyes democráticas”, ha señalado. La expresión ‘seguridad jurídica” es la misma que se incluyó en la declaración de Pedralbes que acordó con el presidente catalán, Quim Torra, en diciembre de 2018. En esa ocasión, el Gobierno hizo hincapié en que la seguridad jurídica implicaba respeto a la Constitución. Más directo ha sido, a primera hora de la mañana, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, quien ha avalado que un eventual acuerdo entre PSOE y ERC para la investidura de Pedro Sánchez incluya una mesa de diálogo entre gobiernos porque, a su juicio, lo importante es que haya “diálogo” entre ambas partes.

“Una reunión entre gobiernos es una reunión bilateral, se encuentren donde se encuentren. Si fuese en el Congreso, en el Parlament o en el Senado también me parecería bien. Yo lo que quiero es el diálogo”, ha dicho Iceta en declaraciones a Catalunya Ràdio. Con todo, el líder de los socialistas catalanes no ha descartado la opción de la mesa de diálogo entre partidos. “también me parecería bien si fuera entre partidos. Yo quiero diálogo, y creo que muchos ciudadanos no entenderían que las dos partes que dicen querer dialogar no se pusieran de acuerdo en cómo hacerlo”, ha advertido. Los socialistas catalanes son optimistas respecto al desenlace de la negociaciones entre el PSOE y ERC que ven como una oportunidad única para reconducir el conflicto.

Sánchez, por su parte, ha subrayado que “no puede ni debe haber terceras elecciones. El PSOE no quiere ni asume que los españoles que han hablado ya cinco veces en el año de 2019 tengan que ir de nuevo a unas elecciones”. En este punto, ha criticado a los partidos que se niegan a facilitar la investidura aunque eso suponga mantener el bloqueo. Se ha referido a la derecha y la ultraderecha pero muy especialmente al PP, del que ha comentado que le sorprende que siga en el ‘no mientras les dice a Cs y a Navarra Suma que se abstengan. “Se han opuesto a que gobierne el PSOE en solitario antes del 10-N y se han opuesto a que gobierne con Podemos. Es decir, hay un denominador común: lo que no quieren es que gobierne el Partido Socialista”, ha destacado.

Sánchez también ha aprovechado para criticar el desdén con el que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha recibido su anuncio de que le llamará en el marco de una ronda de contactos con todos los presidentes autonómicos. “Me llama la atención que quien reclama diálogo critique el diálogo. La vocación de diálogo del Gobierno es inclusiva no excluyente. Necesitamos salir de este bloqueo y, en consecuencia, necesitamos un Gobierno”. No ha aclarado si en esa conversación que se producirá, en principio, el próximo martes, va a plantear un incremento de la financiación para Cataluña hasta alcanzar el 18% del total, que es lo que se contempla en el Estatut y lo que introdujo el Gobierno en su proyecto de Presupuestos que fueron tumbados por el rechazo, entre otros, de los independentistas. Sería una subida de cinco puntos porcentuales respecto a lo que se contempla en los presupuestos del PP de 2017, que son los que continúan vigentes tras haber sido prorrogados.

Lo que sí ha asegurado Pedro Sánchez es que se propone llevar a cabo la reforma de la financiación autonómica. “Lo diré en el discurso de investidura”, ha afirmado y ha añadido: “Eso lo trabajaremos durante la legislatura y será más pronto que tarde en función de que haya Gobierno o no”. Ha sido al hablar de este asunto como cuando ha confirmado que su intención es subir el salario mínimo hasta llegar al 60% del salario medio, tal y como recomienda la Unión Europea y como ha pactado con sus futuros socios de coalición, Unidad Podemos, cuando Sánchez ha dejado entrever que está convencido de que superará la investidura.

Es lo mismo que han dado a entender otros dirigentes socialistas como la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, quien considera que los plazos para que se convoque el debate de investidura de Pedro Sánchez antes de fin de año son “ajustados”, aunque “materialmente” no sería “imposible” hacerlo. Eso sí, ha insistido en que “lo importante no es sólo que haya un debate de investidura, sino sobre todo que sea una investidura exitosa”. La ministra portavoz, Isabel Celáa, ha insistido en pedir a los grupos parlamentarios mayoritarios, en este caso se entiende que sobre todo al PP s, que faciliten la investidura España necesita ya un Gobierno, un presidente y unos presupuestos generales y, por ende, “fuerzas y brazos que sumen, no que la asfixien”. Celaá ha insistido en la implicación de todos para la gobernabilidad y ha reiterado que “no puede ser estéril ni vacía”, en una clara alusión a la reacción de Presidencia de la Generalitat al anuncio de la llamada que Sánchez piensa hacer a Torra.

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