Greenpeace ‘prende fuego’ a la sede oficial de la cumbre de la UE en Bruselas

Más de una docena de activistas de Greenpeace han tomado este jueves por la mañana la fachada del edificio de Bruselas que acogerá la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea para colgar una pancarta en la que alertan sobre la "emergencia climática" que vive el planeta.

Fuentes policiales han contado a Europa Press que los activistas se han subido a la fachada del edificio en torno a las 6.00 horas y se han quedado allí colgados con arneses, desplegando varias pancartas que muestran el mismo mensaje en inglés “Emergencia climática”, con imágenes que simulan el inmueble en llamas.

El edificio en cuestión alberga la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en la que se decidirán si se comprometen a eliminar las emisiones de CO2 para el año 2050.

Los activistas han encendido varias bengalas, que se han apagado a los pocos segundos. En torno al edificio se han desplegado unidades de bomberos y agentes de la Policía. Varios transeúntes y ciclistas se han parado al ver a los activistas colgados de la fachada con la pancarta y les han gritado gracias en inglés, francés e italiano.

Fuentes policiales han contado a Europa Press que por el momento no se ha detenido a ninguno de los activistas y que los agentes están analizando la situación para ver las medidas que se adoptan.

Este jueves se han reforzado las medidas de seguridad en el barrio europeo de Bruselas con motivo de la celebración de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, una cita clave en la que los líderes comunitarios podrían comprometerse a acabar con las emisiones de CO2 en el año 2050.

En un comunicado, Greenpeace ha explicado que los activistas que se han colgado de la fechada del edificio de la cumbre exigen a Europa que reduzca las emisiones un 65 por ciento en 2030 para que las temperaturas globales no superen 1,5 grados.

Además, ha señalado que el Gobierno de España “debe revisar” sus compromisos climáticos y comprometerse a reducir sus emisiones al menos el 55 por ciento, al tiempo que ha pedido a la Unión Europea unos “objetivos revisados y mejorados” en lucha contra cambio climático para 2030. “Solo la neutralidad climática en 2050 no será suficiente para cumplir el Acuerdo de París”, ha concluido.