Un grupo de ultraderecha alemán forma a civiles para el combate en secreto

La formación militar, que data de junio del año pasado, para civiles está prohibida en Alemania

Un grupo de ultraderecha vinculado a militares en activo y retirados denominado Uniter estaría formando a civiles en tácticas de combate en secreto, según ha revelado un programa de investigación de la televisión pública alemana, ARD. La formación militar está prohibida en Alemania para civiles.

El programa ha mostrado una grabación realizada con un dron sobre unas antiguas instalaciones militares en Mosbach, en el suroeste de Alemania, en la que se puede ver a individuos moviéndose en formación apuntando con fusiles y vestidos con uniformes de camuflaje. La grabación data de junio de 2018.

Expertos consultados por ARD consideran que se trata de “entrenamiento de combate”, lo cual está prohibido en Alemania a no ser que lo hagan miembros en activo de las Fuerzas Armadas o empresas privadas con supervisión.

El fundador del grupo, André Schmitt, es el creador y administrador de un chat de Telegram a nivel nacional con subgrupos regionales en los que se abordan planes para construir infraestructuras paralelas para prepararse para el colapso del orden social actual. Además se habla de cómo responder a los atentados terroristas o sobre tácticas de almacenamiento de armas, munición o alimentos. Tras trascender parte de estas conversaciones han salido al paso alegando que eran “experimentos”.

Schmitt, antiguo miembro del Comando de Fuerzas Especiales (KSK), se autodenomina en estos chats Aníbal. Para él los ejercicios de Mosbach no son más que un curso de formación médica con armamento de airsoft. “El trabajo de rescatistas y agencias de ayuda en situaciones de crisis y conflicto se ve acompañado por elementos de seguridad”, ha argumentado.

En un mensaje anterior el propio Schmitt asegura que el ejercicio buscaba forman “una buena infantería que pueda ser desplegada de forma fácil en toda Alemania o en otros lugares”.

Documentos internos obtenidos por ARD revelan que estos ejercicios formaban parte de la formación Tubería de Comando, que en su última fase pretende contar con combatientes “listos para el combate” con formación para utilizar fusiles y pistolas en contextos de combate cuerpo a cuerpo y en ciudades.

Uniter está implicado en casos de robo de armamento militar e incluso uno de sus simpatizantes, Franco A., está siendo juzgado por preparar un atentado haciéndose pasar por un refugiado sirio. Otra investigación señala a un policía y a un abogado que estarían preparando asesinatos de “representantes de la izquierda política”.