Sánchez apela a la Constitución y al “pacto entre diferentes” y Casado le acusa de “blanquear” las negociaciones con ERC

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha subrayado este viernes que el marco constitucional actual cuenta con las herramientas para solucionar los "conflictos sociales y políticos" del país y para afrontar también la "crisis política y territorial" de Cataluña. En su intervención ante los medios de comunicación antes de la celebración del aniversario de la Constitución, Sánchez ha señalado también que hoy es un buen momento para reivindicar y defender el "pacto entre diferentes" que se necesita para garantizar la gobernabilidad.

El líder socialista ha hecho estas declaraciones poco antes de que él mismo confirmase en una conversación informal con periodistas que PSOE, PSC y ERC celebrarán su tercera reunión prevista para el martes en busca de un acuerdo de investidura en Barcelona.

Sánchez no ha podido avanzar si este encuentro será el definitivo, por lo que tampoco está en condiciones de aventurar si podrá intentar la investidura este mes de diciembre o habrá que esperar al menos hasta enero.

Antes de eso, ante todos los medios y en público, el presidente ha considerado que el texto constitucional de 1978 es un instrumento “fundamental” para resolver las crisis territoriales y políticas que se pueden tener, y en este sentido ha subrayado que hay “una mancha” que vemos a diario en los medios de comunicación, que es “la de Cataluña”.

El orden constitucional, ha añadido, “creó el marco del Estado de las autonomías” y al mismo tiempo debe servir para “resolver” las citadas crisis.

Y además de aprovechar la Constitución para afrontar esos “conflictos políticos”, Sánchez ha apelado a la Carta Magna para tratar de resolver otras crisis como la demográfica, con la despoblación de numerosas zonas del país. El jefe del Ejecutivo en funciones ha señalado que ésta es una jornada de “reivindicación y fortaleza de todo lo que representa la Constitución”.

En una de las conversaciones, Sánchez ha dicho que las negociaciones con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, van bien, hasta el punto de que la estructura del Ejecutivo ya está definida; falta ultimar los acuerdos programáticos. Y queda pendiente lo más importante: que la investidura reciba los apoyos suficientes en el Congreso cuando se celebre.

Pero también, en este momento de negociaciones para investidura, y cuando los socialistas tratan de llegar a un acuerdo con ERC que la permita, ha considerado necesario hacer una “reflexión”, la de que “el encuentro, el diálogo, el acuerdo, el pacto entre diferentes” es algo que hay que “reivindicar hoy más que nunca” para “dar solución a la crisis de gobernabilidad”. Así, tras dos elecciones generales ha apelado a la “responsabilidad, generosidad y entendimiento” y al “acuerdo entre diferentes”.

Sánchez también ha recalcado que es importante revindicar hoy derechos como el de la igualdad real entre hombres y mujeres y ha insistido en la “lucha sin cuartel contra la violencia que sufre la mitad de la población por el mero hecho de ser mujeres”.

Pero también ha apelado a otros derechos como al trabajo digno, la vivienda digna, la pensión digna o una sanidad y una educación de calidad.

Casado y el “cordón sanitario” del PSOE al PP

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, ha reiterado que su partido no facilitará de ninguna manera la investidura de Sánchez porque este ya ha elegido pactar con los “enemigos de la Constitución”. En esa línea, ha asegurado que su partido es “absolutamente incompatible” con cualquier alternativa que Sánchez pueda plantear con estos socios, en referencia a los independentistas, pero también ha criticado que pacte con Unidas Podemos, que defienden “la abolición de la monarquía”.

El PP “no tiene que ver” con estos socios de Sánchez, según Casado, que ha recriminado que el candidato socialista ni siquiera ha contactado con ellos y ahora intenta “blanquear” ante la opinión pública sus negociaciones con ERC.

“No vamos a contribuir ni a alentarlos”, ha afirmado Casado, sobre esta estrategia que cree que sigue Sánchez, en la que ha incluido también el “mandar” a los sindicatos a hablar con los políticos presos en las cárceles.

Ante esta actitud y después de haber sido excluidos de los contactos “no tenemos que opinar, sino censurar lo que está pasando”, ha abundado, tras resaltar la “gravedad” de lo que sucede, ya que en ningún país del entorno europeo se negocia una investidura con quienes “intentan romper el orden constitucional”.

Y Sánchez, lejos de negar esta negociación, lo que hace es establecer un “cordón sanitario” al PP, ha recriminado Casado, quien ha reafirmado que su partido es “la única alternativa” a un Gobierno de Sánchez, para el momento en el que “falle, que fallará, si es que consigue salir adelante”.

Casado ha constatado que la Constitución “es la solución a los problemas y no es el problema, como algunos pretenden indicar para basar sus debates internos”, tras referirse a las planteamientos de reforma de Ciudadanos o de Vox.

Así, ha asegurado que el PP hará valer su minoría de bloqueo para que no se permita una reforma constitucional, y también hará valer el recurso previo de inconstitucionalidad para no permitir “ninguna reforma estatutaria” ni en Cataluña ni en el País Vasco que pueda romper el orden establecido por la Carta Magna.

Batet habla de un proyecto integrador

Pese a que el acto en el Congreso ha servido para pulsar la opinión de los líderes políticos sobre las negociaciones de cara a la investidura, el protagonismo del acto de conmemoración del Día de la Constitución lo ha acaparado la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que ha defendido el papel que debe desempeñar la política para “mantener un proyecto común de futuro” que “amplíe” “su capacidad integradora” y ha defendido la Constitución como único “marco” en el cual “actuar y ejercer nuestras funciones”.

Batet ha hecho estas reflexiones en el acto central, celebrado en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, en presencia del presidente de Sánchez, de miembros del Ejecutivo, principales autoridades institucionales y líderes políticos.

En su discurso, ha advertido que “si las palabras” de la Constitución de 1978 “no encuentran un soporte en la vida social y política, si nos perdemos el respeto, si entre nosotros crece la desconfianza y traicionamos nuestra solidaridad, estamos dilapidando ese legado”.

Y ha ido más allá cuando ha hecho hincapié en la “eficacia integradora” que se atribuye a las normas fundamentales y ha proclamado que “quien defiende la Constitución debe esforzarse en integrar en ella y sus valores a quienes se puedan sentir alejados o excluidos”.

“Integrar, incluir y cohesionar a la sociedad en torno a unas garantías y a un proyecto de convivencia es lo que da sentido a una Constitución”, ha aseverado.

En la misma línea ha alertado de que “no podemos permitirnos reducir su eficacia integradora y, con ello, perder tantas voluntades y capacidades para el enriquecimiento de nuestra sociedad”.

Siempre mirando hacia el futuro -ha recordado que tras cuarenta años “de éxito” de la Constitución ahora “lo que nos toca” es “construir sus próximos cuarenta años”- Batet ha esgrimido el valor de la política para avanzar.

“Solo mediante la política es posible mantener un proyecto común de futuro que amplíe además su capacidad integradora”, ha manifestado ante un salón abarrotado al que han faltado un año más los dirigentes políticos nacionalistas e independentistas.

Una tarea que ha reconocido “difícil” por “los retos existentes” ante la ausencia de “mayorías claras” y por la “fragmentación de la representación parlamentaria”, pese a lo cual ha apostado por “forjar los acuerdos que la hagan posible”.

“Las exigencias de respeto, diálogo y responsabilidad son claves, son prioritarias”, ha apostillado antes de señalar que, en todo caso, “será la Constitución el marco en el que necesariamente todos debamos actuar y ejercer nuestras funciones”.

“Porque sólo en él, en el trabajo de sus instituciones, está la capacidad de construir una comunidad en plena convivencia y que permita el desarrollo libre de la vida de los ciudadanos y ciudadanas”, ha continuado.

Batet ha aludido además al papel de una Carta Magna que “se dirige al futuro” con su “mandato expreso de promoción de las condiciones de libertad e igualdad reales y efectivas para los ciudadanos”, en particular para los colectivos más vulnerables, como los mayores, las personas con discapacidad o los niños.

El propio Sánchez y varios ministros han subrayado en sus charlas posteriores al acto de aniversario de la Constitución que no importa tanto el cuándo como el qué, pero no han logrado diluir las cábalas sobre las fechas de una investidura.

Pablo Iglesias, de hecho, tras defender la vigencia de los artículos sociales del texto constitucional y abogar por su defensa, ha incluido un plazo hasta ahora no contemplado: “antes de fin de año”. No obstante, acto seguido, ha matizado que si tiene que convocarse la investidura en enero, que sea en enero.

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