Los trabajadores del centro de menores de Hortaleza estallan: “La situación es insostenible”

La investigación sobre la autoría del lanzamiento de la granada sigue abierta, mientras los partidos se culpan de lo ocurrido

Los trabajadores del centro de menores del distrito de Hortaleza (Madrid) piden que la situación “insostenible” del centro, agravada este miércoles por el hallazgo de una granada de entrenamiento militar en el patio del recinto, supuestamente lanzada desde el exterior, no sea utilizada por los grupos políticos “en su interés” ni “demagógicamente” por la prensa. Mientras, la investigación de quién ha podido ser el lanzador del artefacto sigue abierta, pero aún se desconoce la autoría, que podría ser obra de bandas latinas, alguien con vínculos militares, relacionado con grupos ultras, o incluso una persona vinculada al centro. Sobre este asunto, el consejero de Políticas Sociales, Igualdad, Familias y Natalidad, Alberto Reyero, ha confirmado que aún se desconoce la autoría del ataque y ha confirmado que la granada no contenía carga explosiva. 

En un comunicado, el equipo educativo y el resto de profesionales del centro hacen un relato de los hechos y denuncian la “masificación” del centro y el “estrés laboral continuado” que soportan. Tras recalcar que es un centro educativo de intervención psicosocial de atención a personas de entre 15 y 17 años con problemas de riesgo de exclusión social o desamparo, hacen hincapié en que no es un centro específico “de ese concepto deshumanizado llamado mena, en el que conviven en torno a 100 chicos en un espacio concebido “para 35” y con un proyecto educativo para “35 adolescentes” de distinta procedencia geográfica.

Los trabajadores sostienen que el centro lleva soportando la masificación de adolescentes y jóvenes “desde hace 4 años”, critican que la medidas adoptadas “a la vista está que han sido insuficientes” y afirman que, en la actualidad, es imposible hacer este proyecto.

“No podemos observar, valorar y emitir un informe psicosocial educativo por las circunstancias del centro”, apuntan. Opinan asimismo que la aparición de la granada de mano no se puede considerar un hecho aislado de la situación “prolongadada e insostenible” del centro.

Jóvenes con diferentes patologías mentales, con problemas de conducta, de dependencias y otras problemáticas, unido a la presencia de adultos exresidentes que deambulan por los alrededores al cumplir la mayoría de edad y no tener otro medio de acogimiento y ser nuestro centro su única referencia”, añaden.

Por último, relatan su versión de lo ocurrido hoy: ” En torno a las 8.45 nos avisa el personal de seguridad de que la policía está en el patio, hay un objeto sospechoso que se va a investigar. Debemos permanecer dentro del centro. La Policía realiza sus investigaciones y determina que es un artefacto explosivo que proceden a detonar los especialistas”.

Y añaden: “No sabemos quién lo ha introducido. Ha sido observado por el equipo de vigilancia del Centro. En torno a las 6.30 un exresidente, mayor de edad intenta entrar en el centro y se lo impiden los vigilantes. Ese es el único hecho. No hay ninguna información más. La policía hace su trabajo y nosotros solo queremos realizar nuestra actividad educativa y de ayuda a la infancia”.

Por su parte, los residentes han expresado su miedo e indignación tras el desalojo de las instalaciones: “Nos sentimos un poco desprotegidos, estar sin padre, sin madre, en un centro de menores y que pongan una bomba…”, afirma Elena, una joven dominicana que en pocos meses cumplirá la mayoría de edad.

“Hemos tenido mucho miedo. Nos han evacuado y después hemos escuchado la explosión con un sonido muy fuerte”, explica otro de estos residentes de nacionalidad magrebí.

Para los vecinos de la zona esta situación “no es excepcional”, ya que la policía acude frecuentemente en el centro, explica una viandante.

Bronca política

A toda esta polémica se han sumado los políticos, que se han apresurado a opinar de lo ocurrido sin tener datos suficientes del incidente, como hacen con tanta frecuencia.

El primero en comentar lo ocurrido sin pruebas suficientes ha sido el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, que ha achacado este tipo de incidencias a los discursos “de odio y de intolerancia”, una voz a la que se han sumado representantes políticos de otras formaciones como IU, Unidas Podemos o Más Madrid, que ha señalado a la portavoz de Vox en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, que visitó la zona el pasado mes de octubre para denunciar inseguridad.

Rocío Monasterio acudió en octubre al barrio, a cuyos vecinos consideró “atemorizados” por estos menores y por lo que exigió al Gobierno regional que no abriera más centros de este tipo.

Tras conocerse los hechos este miércoles, el ministro del Interior ha achacado a los discursos “de odio y de intolerancia” este ataque y ha advertido a aquellos “que lanzan manifestaciones verbales creyendo que son inanes y no tienen efectos”, pero que son llamadas “a la xenofobia y a la discriminación”.

Los representantes políticos en el Congreso de los Diputados han hecho hincapié en “la violencia del discurso racista de las extremas derechas españolas”, según el líder de IU, Alberto Garzón, y “a la extrema derecha violenta e inhumana” para la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, como la consecuencia del ataque al centro de menores.

Más Madrid ha sido igualmente crítico y su portavoz en la Asamblea de Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, ha pedido responsabilidades a los grupos “que han estado alimentado el odio y el acoso”, como “algunos vinculados a la extrema derecha, como Vox”, “con el discurso cómplice tanto de PP como de Ciudadanos”.

La formación de Santiago Abascal en Madrid ha criticado a través de un comunicado que “algunas formaciones utilicen unos hechos tan graves” para “atacar” a su portavoz en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio

Vox ha insistido en que es “vergonzoso” que se use la violencia, “injustificada en cualquier caso, con fines políticos”.

Ya este jueves, el portavoz del grupo parlamentario de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, ha atribuido, también sin pruebas, como los otros políticos, el lanzamiento de la granada a un “magrebí”.

Un magrebí que tenía un conflicto con un ‘mena’ lo ataca, primero lo amenaza y luego consuma ese ataque, deja esa granada, lo que es más grave, y luego resulta que la culpa es de Vox”, ha explicado Espinosa de los Monteros en una entrevista en Onda Madrid.

Ciudadanos también ha señalado a la formación de Santiago Abascal, ya que su diputado regional César Zafra ha tachado de “irresponsable” la posición de ese partido, que “bloquea la puesta en marcha” de un pacto regional para “solucionar la situación” de los menores no acompañados en la Comunidad de Madrid.

El consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Enrique López, quien ha asegurado que es “muy peligroso” hacer comentarios políticos de un incidente que aún se investiga, y ha pedido “no cavar trincheras”.

La Comunidad de Madrid habilitará en próximos días en el distrito de Carabanchel un nuevo recurso dotado con doce plazas para la acogida de menores, han confirmado fuentes de la Consejería de Políticas Sociales.

El caso es que el asunto ha llegado este jueves al pleno de la Asamblea regional, pues Más Madrid ha propuesto una declaración institucional para condenar el “ataque terrorista” y Unidas Podemos otro documento en el que piden la “condena sin ningún reparo a los discursos de odio”. Sin embargo, PP y Vox se han opuesto a ello, por lo que no ha salido adelante.