Batet dice que el Rey quiere un Gobierno y Sánchez insta a Cs a no ser ‘un apéndice de la derecha’

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha aprovechado la rueda de prensa en Londres tras su participación en la cumbre de la OTAN para urgir a la formación de Gobierno lo que, según ha subrayado una vez más, no depende solo de una fuerza política. “Nadie debería desentenderse”, ha dicho. A lo largo del día se han producido varias declaraciones urgiendo al desbloqueo como la que, según la presidenta del Congreso, ha realizado el propio jefe del Estado durante el encuentro que ambos han mantenido en Zarzuela. Meritxell Batet ha entregado al Rey la lista de las 19 formaciones con las que debe contar en la ronda de consultas previa a la investidura y Felipe VI ha considerado que sería bueno tener un Gobierno cuanto antes.

Al término de la audiencia, Batet ha comparecido en el Congreso y ha desvelado que el Rey ha expresado el deseo de que la legislatura “empiece a andar” para que haya “normalidad institucional, que es lo que los ciudadanos están esperando”. La tercera autoridad del Estado, que debe fijar la fecha de la investidura tras hablar con el eventual candidato, ha subrayado que después de una repetición de elecciones y de “muchos meses” en funciones “urge” que el próximo Ejecutivo empiece a trabajar “lo antes posible”. Sobre si eso significa que Sánchez se someta a la investidura antes de Navidad, ha explicado que será “complicado”, pero ha recalcado que “no es imposible”. Eso sí, ha dejado claro que lo que toca es que la investidura, se celebre cuando se celebre, sea “existosa” y que “fructifique”.

Para que la investidura no acabe en un nuevo fracaso, la opción más factible del líder socialista sigue siendo el pacto con Unidas Podemos para una coalición con el apoyo, entre otras formaciones, de ERC. Sánchez no ha desvelado detalles sobre la negociación con los republicanos pero se ha comprometido a que el acuerdo sea “legal y público”. No obstante, ha vuelto a instar a PP y a Cs a que colaboren en el desbloqueo. A los naranjas, en concreto, les ha invitado a que reflexionen sobre si quieren seguir siendo un “apéndice de la derecha” y a los populares les ha reprochado que sean “un partido amarrado a la ultraderecha”.

“El marco es la Constitución y el Estatut”, ha dicho el jefe del Ejecutivo sobre las conversaciones con ERC y ha añadido: “Aún no hemos llegado a ningún acuerdo, pero le puedo garantizar dos cosas: va a estar dentro de la legalidad democrática y será público”. Sánchez ha evitado entrar en detalles sobre la fórmula que se baraja para encauzar la resolución política del conflicto, para la que Esquerra pide una mesa de negociación entre gobiernos, con compromisos y sin líneas rojas y en la que se pueda abordar el derecho de autodeterminación. “Las conversaciones van bien y van bien porque son discretas. Este es un principio esencial. Nosotros defendemos la Constitución y cualquier acuerdo estará bajo ese paraguas”, ha insistido.

Ábalos: “Si ha de producirse, que sea sin demora”

La comparecencia de Sánchez se ha producido después de que el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, haya señalado que es necesario asumir que el “conflicto político” no afecta solo a Cataluña, sino también al “conjunto de España”. Ha explicado que, ahora, la clave está en encontrar “cauces de expresión” para que los independentistas no tengan que “recurrir a situarse fuera del ordenamiento jurídico”. Ábalos, por otra parte, también ha alertado sobre la necesidad de tener Gobierno cuanto antes. “A día de hoy la intención es que la investidura se celebre antes de la Nochebuena”, ha asegurado y ha lanzado un mensaje a ERC para que no alargue en exceso la negociación: “Si ha de producirse, que sea sin demora”.

El también secretario de Organización del PSOE y miembro del equipo socialista que negocia con ERC, ha insistido en que el diálogo con los republicanos no implica “cesiones ni concesiones”, sino que el centro de la cuestión es “encontrar un cauce” para avanzar en la resolución del conflicto. No ha concretado cuál es ese formato, esa fórmula. “¿Cuál es el instrumento para ello? De eso estamos hablando”, ha zanjado.

En la reunión que ambas partes mantuvieron el martes, la segunda para hablar de la investidura de Pedro Sánchez, se pactó un comunicado conjunto en el que se afirma el compromiso de avanzar en la “vía política” para resolver el “conflicto” catalán. Es decir, ambas formaciones se han reafirmado en que hay un conflicto político, que se debe resolver “políticamente”, y se han comprometido a “avanzar en la reflexión para activar la vía política” y buscar los instrumentos necesarios para encauzar la situación con Cataluña.

Tanto lo que se decía en el comunicado como el hecho de que fuera conjunto se recibió como una señal de que las negociaciones van por buen camino y de que no debería haber grandes obstáculos para alcanzar un acuerdo. “Vamos avanzando”, dijo al término de la reunión del martes el propio Ábalos, de cuyas declaraciones, un día después, se desprende que no se está discutiendo sobre grandes cuestiones de fondo en las que los socialistas no pueden en ningún caso traspasar los límites de la Constitución como es la autodeterminación. Sobre la mesa, por lo que se ve, está un debate más formal para decidir qué instrumento se utiliza para discutir soluciones al conflicto catalán.

Lo dicho por el dirigente socialista sobre un acortamiento de los plazos podría ser más un deseo que una realidad. Y es que, si complejo es sumar todos los apoyos que se necesitan para no repetir una investidura fallida, también lo es resistir a las presiones que desde distintos ámbitos están tratando de que fracase la fórmula del Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. La última ha procedido en las últimas horas del Círculo de Empresarios, que emplaza a Pedro Sánchez así como a los líderes del PP y Ciudadanos a iniciar conversaciones para alcanzar un pacto de gobierno “entre partidos que defienden la Constitución y los consensos del 78” y sacar a España del bloqueo político. “Ello permitiría aliviar la preocupación de un gran número de ciudadanos y empresas ante un programa de gobierno que consideran perjudicial tanto para la economía como para la estabilidad institucional”, asegura el Círculo en una carta que ha difundido este miércoles.

Sobre las manifestaciones del mundo empresarial y sobre la visita que recientemente realizaron los líderes de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, al líder de ERC, Oriol Junqueras, en la cárcel para pedirle que apoye un Gobierno progresista, Sánchez no ha querido pronunciarse. “A mí no me corresponde opinar sobre declaraciones de organizaciones autónomas. En todo caso, todas comparten un mismo anhelo: que haya Gobierno”, ha insistido.

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