ERC no comparte las prisas del PSOE y UP por cerrar el pacto y prevé un proceso ‘complejo’

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, que formó parte de la delegación de su partido que se reunió este jueves con tres negociadores del PSOE, se ha mostrado satisfecha con los términos en los que se desarrolló el encuentro pero no por eso cree que el acuerdo para investir a Pedro Sánchez pueda cerrarse en breve. Tanto al PSOE como a Unidas Podemos les gustaría tener un nuevo Gobierno antes de Nochebuena. Pablo Iglesias, líder de los morados, es quien tiene más prisa no vaya a ser que el preacuerdo para la coalición que con tanto empeño ha perseguido se desbarate en el último momento. Los republicanos, en cambio, se lo toman con más tranquilidad.

Vilalta ha asegurado que ERC va a intentar llegar a un acuerdo pero ha advertido que será “complejo” porque las posiciones siguen “alejadas”, al tiempo de que ha recalcado que ERC no tiene “prisa” para cerrar un pacto. “Esto no va de días”, ha pronosticado. La portavoz republicana ha admitido en TV3 que vio al PSOE “receptivo” y dispuesto a “escuchar”, aunque ha avisado de que queda “muchísimo trabajo” porque las posiciones siguen “muy alejadas”, por lo que ha pedido a los socialistas movimientos “explícitos” que demuestren que van “en serio”.

Vilalta ha remarcado que siguen en el ‘no’ a Pedro sánchez y que cualquier replanteamiento hacia la abstención requerirá, por parte del PSOE, de “movimientos suficientemente explícitos y firmes de que van en serio, de que hay voluntad de resolver el conflicto”. En todo caso, ha valorado que el PSOE estuviera “receptivo” ante la propuesta de los independentistas de que haya una mesa de negociación con calendario y garantías de cumplimiento, y ha considerado que, en la reunión, se “constató que hay un conflicto político, y esto es un paso”.

También ha explicado que los socialistas mostraron “voluntad de escuchar y hablar”, ante un conflicto que ERC cree que se debe abordar por “la vía política y abandonar las vías represivas”, y ha apuntado que durante la reunión “planeó la música de Pedralbes”, en alusión al pacto entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Govern de Quim Torra hace un año.

Vilalta, en definitiva, ha echado el freno a las prisas que no ocultan el PSOE y Unidas Podemos por cerrar su acuerdo y poder negociar en serio con el resto de los grupos parlamentarios para sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez. De las declaraciones que hizo el jueves Pablo Iglesias -“espero que la próxima Nochebuena los españoles puedan cenar con un Gobierno”- se desprende que el acuerdo que negocia con Pedro Sánchez para una coalición está ya muy avanzado. Y es que ese acuerdo con su correspondiente programa es lo que los socios de Gobierno tienen que presentar a las demás fuerzas poíticas para conseguir que invistan al presidente. El PNV, por ejemplo, ha dejado claro que no prestará sus votos si no tiene claro en qué consiste ese programa.

En cuanto a la estructura del futuro Ejecutivo, el preacuerdo firmado hace dos semanas entre Sánchez e Iglesias contemplaba que los morados ocuparían una vicepresidencia social bajo la batuta del líder de Podemos y tres carteras dependientes de este cargo, con compartimentos estancos para cada formación. Ahora se estaría negociando un cuarto ministerio para Unidas Podemos. Esta opción gana fuerza a medida que pasan los días, máxime cuando los de Iglesias habrían renunciado a carteras como las de Vivienda, habida cuenta de que no quieren ministerios en los que no puedan llevar a cabo políticas propias, y hay diferencias con el PSOE respecto a intervenir el mercado del alquiler. En caso de que se materializara ese cuarto ministerio, quien tiene muchas opciones de dirigirlo es el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, quien ya esta semana señaló en una entrevista con Europa Press que si su partido le pedía que diera un paso al frente, él estaba dispuesto a entrar en el Gobiern