ERC dinamita la investidura de Sánchez

‘Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible’ la frase que se atribuye al torero Rafael Guerra es pertinente para calificar el temerario intento de Pedro Sánchez de negociar su investidura con Oriol Junqueras, el jefe del golpe catalán de octubre de 2917.

Un delincuente, Junqueras, hoy en prisión al ser condenado en el Tribunal Supremo por los delitos de sedición y de malversación de fondos públicos. Pero nada de eso le ha importado a Pedro Sánchez para continuar con su camino suicida poniéndose en manos de ERC para ver si finalmente lograba la abstención del partido de Junqueras en la investidura y sacaba adelante su no menos temerario gobierno de coalición con Pablo Iglesias.

Pero ayer ocurrieron dos hechos que han puesto a Sánchez a los pies de los caballos soberanistas. Primero el nuevo cúmulo de exigencias de ERC para hacer imposible la mesa de negociación que planteaban ‘de Gobierno a Gobierno’ con objetivos precisos y calendario de cumplimiento. Y luego, y lo más grave, la aprobación en el Parlament de Cataluña de una resolución en contra de la Monarquía y a favor del derecho de autodeterminación.

Lo que estaba expresamente prohibido al Parlament, a su presidente Roger Torrent (de ERC) y a la Mesa de la Cámara por el Tribunal Constitucional, y lo que se ha llevando a cabo incurriendo Torrent y sus aliados en la Mesa de ese Parlamento en delito de desobediencia, premeditado y a sabiendas de las consecuencias penales que ello tendría.

Y después de estos graves acontecimientos a Pedro Sánchez no le queda más remedio que romper las negociaciones del PSOE con ERC y pensar en otra alternativa. Y solo le quedan la abstención de Cs, que se niega a apoyar un Gobierno del PSOE con Podemos, y la gran coalición PSOE, PP, Cs.

Lo que dejaría por segunda vez a Pablo Iglesias a las puertas del cielo del poder y Pedro Sánchez en una pésima situación y ante el riesgo de unas terceras elecciones generales por causa de un nuevo bloqueo político que, a todas luces y con toda intención, han provocado Junqueras y Puigdemont para conseguir el mayor daño posible e institucional para España.

Y de paso revelando que para ellos la prioridad no es el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sino las elecciones autonómicas catalanas de la próxima primavera que ambos quieren convertir ‘de facto’ en un simulacro de referéndum de autodeterminación.

Vamos a ver que hace y dice Pedro Sánchez en las próximas horas pero todo apunta a que su escapada contra natura democrática y legal hacia un pacto con ERC y Junqueras acaba de fracasar.

¿Qué salida tiene esta imposible situación? Sin duda la gran coalición y un gobierno tripartito de PSOE, PP y Cs, y constituyente que: lleve a cabo una reforma express de la Ley Electoral (para acabar con el bloqueo político y los tarifas de 12 partidos regionales en el Congreso de los Diputados); apruebe los Presupuestos Generales de 2020 y aborde con ellos la crisis económica; y que actúe con la mayor firmeza en contra el desafío catalán.