El derribo del avión de Malaysia Airlines MH17

Nuevas grabaciones telefónicas implican a Moscú en el derribo del avión malasio

Los separatistas prorrusos del este de Ucrania y funcionarios rusos de alto nivel mantuvieron contacto diario durante las semanas previas al derribo del avión de Malaysia Airlines en julio de 2014, y su apoyo a los rebeldes fue administrativo, financiero y militar, según el Equipo de Investigación Conjunta (JIT).

En un llamamiento del JIT a nuevos testigos del derribo del avión MH17, que se cobró la vida de 298 personas, los investigadores publican conversaciones telefónicas entre miembros rebeldes y del Kremlin, de las que se deducen que el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) habló a diario con los separatistas, no solo sobre asuntos militares.

Además de los teléfonos móviles, los rebeldes usaban formas de comunicación bloqueadas, entregadas por Rusia para garantizar la privacidad en las conversaciones, advierte el JIT, que pide a los testigos informar sobre quién usó esos números.

La Policía holandesa y la australiana actúan como portavoces del llamamiento a cooperar con las investigaciones, que ya revelaron el pasado junio, con ayuda de un testigo, que la autoproclamada República Popular de Donetsk (DPR) tuvo conversaciones frecuentes con funcionarios del Gobierno de Moscú sobre apoyo militar en el este de Ucrania.

En una de las comunicaciones en manos del JIT, un comandante de DPR aseguró que “los hombres vienen con un mandato de (el ministro de Defensa ruso, Sergey Shoigú) Sjojgoe”, y subrayó que planeaban “echar a los señores de la guerra locales de sus unidades” para que “la gente de Moscú” pueda tomar el mando. “Cumplo órdenes y protejo los intereses de un solo estado: la Federación de Rusia. De eso se trata”, añade el entonces líder de los separatistas, Alexander Borodai, a una persona desconocida.

En otra conversación entre dos rebeldes ucranianos el día después del derribo del avión, se hace referencia a dos servicios de inteligencia rusos, el FSB y el Departamento Central de Inteligencia ruso (GRU), y uno de ellos dice que “nuestras ordenes viene directamente de Moscú”.

Entre otras cosas, lo que el JIT busca ahora son testigos que puedan confirmar qué papel exacto desempeñó el alto funcionario ruso Vladislav Surkov, el líder de Crimea por Rusia Sergey Aksjonov, el director del FSB, Aleksandr Bortnikov, y Sjojgoe, porque sus nombres se mencionan en las conversaciones telefónicas en manos del JIT.

Esta investigación criminal se centra en la jerarquía en la línea de mando entre los separatistas ucranianos de la DPR y Rusia, y es independiente al juicio por asesinato que comenzará el próximo 9 de marzo en Holanda contra cuatro sospechosos de participar en el desastre del MH17, que hacía el trayecto de Ámsterdam a Kuala Lampur aquel 17 de julio de 2014.