ERC ofrece a Sánchez su abstención si hay una mesa de diálogo con ‘relator’ y amnistía para los presos

Una vez cerrado y presentado en sociedad el preacuerdo del PSOE y Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición, ha llegado el momento de buscar los apoyos que ambas formaciones necesitan para alcanzar su objetivo. A los 155 votos que suman entre ambas les separan 21 de la mayoría absoluta de 176, por lo que es imprescindible contar con otras siglas. Se da prácticamente por seguro el apoyo de los partidos regionalistas y no se descarta el del PNV. Pero los más deseados desde el punto de vista numérico son Ciudadanos y ERC que están en el ‘no’. Los republicanos ponen condiciones, algunas de ellas inasumibles: mesa de diálogo ‘entre iguales’, autodeterminación en la agenda de las conversaciones y amnistía para los políticos presos.

De momento, tanto ERC como Ciudadanos han criticado el preacuerdo del PSOE y Unidas Podemos y han expresado su rechazo al Gobierno de coalición. Son las primeras reacciones que pueden ser objeto de matización más adelante, aunque en el caso del partido naranja ya van dos días seguidos emitiendo la misma opinión. Su portavoz en el Congreso y previsible relevo de Albert Rivera en el liderazgo, Inés Arrimadas, ha llamado a la responsabilidad del PP y del PSOE para llegar a un acuerdo “moderado y constitucionalista” con la formación naranja “por el bien de España”, y ha dicho que aún hay tiempo para que “Sánchez rectifique”. Es decir, ha reaccionado exactamente con el mismo discurso que ha llevado a la debacle electoral a su partido y que ha forzado que Rivera abandone la política. Por si cabía alguna duda fruto del apresuramiento con el que se produjo la reacción el martes, nada más anunciarse el preacuerdo, el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, ha reiterado un día después los mismos argumentos y ha ofrecido una fórmula de desbloqueo a tres (PSOE, PP y Cs) sobre un decálogo de reformas.

En cuanto a ERC, cuyo apoyo es más interesante para los potenciales socios de Gobierno porque tiene más diputados -13 frente a los 10 de los naranjas- tampoco está por la labor de moverse del ‘no’. El hombre que dirige el partido en ausencia de Oriol Junqueras, el vicepresidente de la Generalitat Pere Aragonés, ha hecho esta valoración del preacuerdo en Catalunya Ràdio: “Hemos tenido la sensación que se nos ha tomado el pelo durante meses, ya que en 48 horas han hecho lo que no pudieron hacer en días. El acuerdo es una frivolidad y una falta de principios”.

Dicho esto, Aragonés ha exigido el “compromiso de crear una mesa de negociación y diálogo entre iguales” a cambio de que los diputados republicanos faciliten la investidura de Pedro Sánchez y la formación del futuro Ejecutivo. “El Gobierno español, sea de coalición o monocolor, debe sentarse en la mesa. Es lo que pide la gente en la calle, sentarse en la mesa y hablar”, ha dicho. Esa mesa de diálogo, ha puntualizado, debe ser ‘entre iguales’. Es decir, ha reclamado una negociación con el Estado, y no en el seno de Cataluña como proponen los socialistas, porque según su tesis existe un “conflicto político” entre Cataluña y el Estado. ‘Sit and talk’ (sentarse y hablar), ha defendido tal y como reza el lema que últimamente ha adoptado el independentismo.

Aragonés ha insistido en que se tiene que poder discutir de todo, también del referéndum de autodeterminación”, y en que el resultado de esa mesa de negociación tiene que estar “avalado por una amplia mayoría de catalanes y tiene que haber una garantía de que se respetará el resultado, una garantía de cumplimiento”.

Cabe recordar que la negociación que emprendió el Gobierno del PSOE con el independentismo se frustró cuando Sánchez aceptó la figura de un ‘relator’ o mediador y atrajo sobre sí un aluvión de críticas de la derecha. Ese relator habría sido el encargado de supervisar el “diálogo efectivo para alcanzar una respuesta política sobre el conflicto catalán”, que es el acuerdo al que llegaron Sánchez y Quim Torra en la cumbre de Pedralbes. En cambio, la fórmula con la que se plasma la cuestión catalana en el preacuerdo del PSOE y Podemos es un jarro de agua fría para ERC y para el resto de los independentistas catalanes. En el texto se habla de “un problema de convivencia” y no de un problema político, que es lo que según ellos existe entre Cataluña y el Estado y se establece un límite para el diálogo que excluye totalmente que se pueda abordar la celebración de un referéndum de autodeterminación: el respeto a la Constitución.

Dos almas en ERC y una que va ganando: la más independentista y radical

En el caso de Esquerra, se dice que hay dos almas que pugnan entre facilitar la gobernabilidad y no alinearse en ningún caso con la derecha en la que ahora hay que incluir a los franquistas de Vox -es la postura predominante entre los diputados nacionales con Gabriel Rufián a la cabeza- o rechazar cualquier fórmula de Gobierno que no pase por aceptar sus reivindicaciones soberanistas como sería la aceptación del referéndum. Esta última opción es la favorita de los dirigentes del partido en Cataluña que sufren fuertes presiones para mantener el órdago al Estado y que en breve tendrán que embarcarse en la campaña de unas elecciones autonómicas.  Pero, además, es la alternativa que va ganando por goleada sobre todo tras la sentencia del ‘procés’ y el endurecimiento del discurso de Sánchez hacia el independentismo durante la campaña del 10-N.

Una demostración de la postura más radical de ERC es lo que se ha visto este miércoles en el Parlament, durante la sesión de control al Govern. El presidente del grupo republicano, Sergi Sabriá, ha lanzado al PSOE y Unidas Podemos el mensaje de que su partido hará todo lo que esté en su mano para “obligarles a sentarse para dar una salida política al país (Cataluña) que pasa por la amnistía y las urnas”. Sabrià se ha mostrado muy crítico con los socialistas con algún que otro toque de atención a los de Pablo Iglesias: “No al PSOE más agrio y más retrógrado, y a un PSC que no se distingue del PP en campaña y que avala el 155. No podemos asimilar el marco represivo del PSOE. No validamos ni nos rendimos a sus mentiras. El problema de Cataluña no es de convivencia aunque lo fije su acuerdo de investidura. Una vicepresidencia no vale tanto”. Y ha añadido esto a la parrafada: “Nuestro mensaje es muy claro: les ganaremos hasta obligarlos a sentarse. Y les volvemos a decir, alto y claro, que sin ‘sit and talk’ nuestra respuesta es no”.

El caso es que la investidura de Sánchez se ha complicado un poco más en las últimas horas después de que el PNV haya perdido uno de sus siete escaños que ha ido a para al PP por obra del recuento del voto exterior.

El presidente del partido, Andoni Ortuzar, desveló la noche del martes que el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, le había telefoneado por la tarde para proponerle una reunión en la que pueda tratarse la investidura del socialista. En una entrevista en la Cadena Ser, el dirigente jeltzale explicó que el secretario general del PSOE “ha tenido la deferencia” de explicarle cuáles serían “las líneas generales” del hipotético Gobierno de coalición con Unidas Podemos. “Hemos quedado en vernos en un futuro e ir buscando las complicidades entre todos para que esta vez sea la buena”, apuntó Ortuzar, que se mostró “favorable a la estabilidad y a que las cosas funcionen bien”.

En este sentido, el líder del PNV dejó claro que su partido no va a votar ‘no’ “a ninguna investidura salvo que haya un planteamiento flagrantemente contrario” a sus principios. Eso sí, Ortuzar recordó cual es “el ABC” de la formación. “La agenda vasca, el respeto al autogobierno y la preocupación porque el modelo de Estado territorial está en crisis, como hemos visto en Cataluña”, remachó.

Primeros contactos y un pactómetro que no acerca la investidura

Por otra parte, la reunión que este miércoles han mantenido los negociadores socialistas con Íñigo Errejón (Más País) y Joan Baldoví (Compromís) ha servido para “encontrar la coincidencia en las prioridades para España”, según fuentes de Más País. Estas coincidencias son la reconstrucción del “contrato social” con políticas que hagan frente a la desigualdad y precariedad y garanticen la plena igualdad entre mujeres y hombres, y establecer medidas contra la violencia de género. “Nosotros hacemos un énfasis decisivo en la transición ecológica para ganar la próxima década y generar empleos verdes”, han señalado las mismas fuentes tras el encuentro.

También Baldoví se ha mostrado confiado en el acuerdo. Ha pedido retomar la negociación para la investidura donde Compromís y el PSOE la dejaron el pasado mes de julio y ha dado por hecho que “no habrá problema” para sellar un acuerdo que le permita apoyar a Pedro Sánchez, aunque ha avisado que su voto a favor no puede darse todavía por descontado. La vicepresidenta de la Generalitat valenciana, Mónica Oltra, ha asegurado en Estrasburgo (Francia) que el preacuerdo de Gobierno hecho público por el PSOE y Podemos “es un alivio para la mayoría de ciudadanos y ciudadanas”. El acuerdo es “una muy buena noticia”, ha dicho.

Lo que no es una buena noticia para los firmantes es el estado actual del recuento de votos de unos y otro signo de cara a la investidura. Suponiendo que el PNV apoyara el Gobierno de coalición, estos son los síes que tendría garantizados Pedro Sánchez:

PSOE……………………………………..120

Unidas Podemos………………………….35

PNV…………………………………………6

Más País……………………………………3

PRC…………………………………………1

Teruel Existe………………………………..1

BNG…………………………………………1

TOTAL……………………………………167

En el ‘no’ a la investidura del candidato socialista permanecen instalados los siguientes partidos:

PP…………………………………………..89

Vox………………………………………….52

Cs…………………………………………..10

ERC………………………………………..13

JxCat………………………………………..8

CUP…………………………………………2

EH Bildu…………………………………….5

Navarra Suma……………………………..2

TOTAL……………………………………181

Coalición Canaria esperará a la ronda de contactos para fijar su posición y decidir el voto de sus dos diputados.

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