Emotivo adiós a José Oneto con su música como protagonista 

Innumerables amigos y cientos de compañeros periodistas han participado en el emotivo homenaje a Pepe Oneto que se ha celebrado en la Fundación del Diario Madrid, el diario donde comenzó a ejercer el periodismo. Sin duda una de las cosas que más habrá disfrutado desde donde esté, dada su gran pasión por la música, habrá sido la interpretación en su honor por miembros de la Orquesta Sinfónica de Madrid del movimiento 3º y 4º del Opus 77 de Mozart. Nada podría haberle gustado más. 

En el acto organizado y presentado por Miguel Angel Aguilar han pronunciado palabras de gran afecto y admiración Marcelino Oreja, Julio Feo, Miguel Angel Gozalo, Nativel Preciado, Victoria Prego, Pablo Sebastián y Roman Orozco.

“Estamos emocionados, pero la música nos ha puesto a tono de lo que queremos declarar sobre nuestro queridísimo Pepe Oneto”, comentaba un emocionado Miguel Angel Aguilar en el inicio del acto.

El primero en tomar la palabra ha sido el exministro de Exteriores, exComisario Europeo y ex secretario general del Consejo de Europa, Marcelino Oreja quien ha recordado que trataba a Oneto antes de ser ministro, durante el tiempo que lo fue y después. Y, a pesar de la “impertinencia de Pepe”, y de tantas cosas que vivieron juntos, ha dicho que “no quedó rastro de ninguna erosión por las partes”. Por esta razón siempre siguieron siendo amigos.

“Les confieso que estoy muy emocionado porque fue una amistad muy larga desde finales de los 60 cuando trabajaba en France Press y recuerdo un personaje muy parecido al de ahora”, ha dicho Oreja quien ha recordado que el rey Juan Carlos “siempre pidió que estuviera cerca” ya que “era alguien con grandes ideas y generosidad”.

Además ha recordado una anécdota cuando viajaron al País Vasco siendo él ministro de Exteriores y con el Rey. Oneto les anticipó que habría un escándalo y así ocurrió en la casa de juntas de Guernica. “Tengo un recuerdo memorable de él por su inteligencia y su encanto”, además de mostrar “un gran rigor como periodista”.

Momentos más tarde Julio Feo recordaba los grandes momentos que pasaron cuando Pepe dirigía ‘Cambio 16’ y las risas que se echaron juntos. Cuando le destituyeron de la revista, ha comentado, “empezamos a vernos una vez al mes, contándonos cosas como amigos” y “nunca le contaba nada”. Sin embargo cuando me anunció que le habían ofrecido la dirección de ‘Tiempo’, volvió su vena de periodista. Nada más comentarlo “sacó la libreta y empezó a tomar notas”.  Para mí, “era lo que siempre he entendido como un periodista de raza”.

Un sonriente Miguel Angel Gozalo, ha asegurado que el homenaje “no es un funeral ni una despedida, sino una celebración para compartir su persona” . Para él “la música es la palabra del silencio que cultivaba con maestría”. Su valor, defender “la trinchera de la verdad desde que comenzó en el oficio”.

“Los que le tratamos no podemos hacer otra cosa que evocar su talento profesional y su espíritu independiente”, subrayaba Gozalo, al tiempo que “tenía rigor informativo” también hacía gala de “un humor sarcástico en su  ejercicio dialéctico de la profesión”.

Nativel Preciado que ya le conoció en la escuela de periodismo y trabajó con él en el diario Madrid hace mas de 50 años, ha recordado “su alegría”, confesando que “con pocas personas me he reído tanto como con él” en los viajes con los reyes.

“Pepe era cercano a los presidentes, políticos, financieros y a sus compañeros y era de una discreción que le podía más que el sentido de la profesión” ha señalado. “Nunca hice un periodismo mejor que cuando le tuvo de jefe” confesaba Nativel. “No he visto mejores crónicas que las de él. Luego estuvimos en Antena 3 y fue francamente divertido”, ha asegurado al recordarle.

“Creo que Pepe era el periodista perfecto. Estaba enterado de todo. Tenía información especial, propia” ha dicho la presidenta de la asociación de la prensa de Madrid Victoria Prego. Y ha añadido que “era discretísimo, pero tenía la habilidad de romper los ‘off de récord’ cuando creía que se debía hacer” porque la fuente lo decía subliminalmente.

Prego aseguraba de Pepe que “tenía todos los contactos en todos los niveles”, mientras “disfrutaba constantemente de un oficio que a veces es tan amargo. Era un método para vivir paladeando la vida para ejercer periodismo. No conozco a nadie que no quisiera a Oneto. Se lo había ganado se lo merecía porque era un buen hombre”.

Por su parte, Pablo Sebastián con el que ha trabajado codo con codo en los últimos años ha recordado que Pepe Oneto “estaba en todo, en la actualidad nacional y en la internacional, en la radio, en la televisión, en internet y en las revistas”, así como “en republica.com que fundamos con su estrecha colaboración”.

“Oneto murió con las botas puestas mandando artículos diarios” hasta los últimos días, ha comentado Pablo Sebastián, recordando “el conocimiento muy profundo de la política que evidenciaban sus análisis”.

Como muestra de su nivel de influencia recordaba como “le buscaba el Rey Juan Carlos, pero manteniendo siempre la equidistancia con los centros de poder”. Para Sebastián Pepe era un periodista de “esa estirpe escasa que les gusta separar la opinión de la información”.

Por último Roman Orozco ha destacado como para él, los años en los que trabajaron juntos en el Diario Madrid fue “una de la formas más honradas de ejercer el periodismo”.