Nueva York gasta millones de dólares en expulsar a los sin techo a otras ciudades de EEUU

El alcalde de la ciudad ha tratado de combatir la desigualdad con un polémico programa mediante el cual ha reubicado a miles de sin techo en 370 localidades

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, se alzó hace casi seis años con la vara de mando prometiendo luchar contra la desigualdad social en una ciudad dividida por la pobreza, con un 45% de la población viviendo o rozando el nivel de pobreza. Tras alcanzar un número récord de personas sin hogar en las calles de la mayor urbe de Estados Unidos, De Blasio ha tratado de erradicar esta problemática aplicando el programa de asistencia especial única, un polémico plan que ha sido criticado por los alcaldes de otras ciudades del país.

El plan de De Blasio, considerado como el abanderado del nuevo progresismo de la izquierda estadounidense, le ha permitido exportar a miles de sin techo a más de 370 localidades de Estados Unidos. Según recoge el diario El País tras hacerse eco de informaciones de la prensa local, la ciudad ha destinado 89 millones de dólares para cubrir el transporte, el alquiler de un año y los muebles de las personas que cambiaron de ciudad. Sin embargo, las autoridades de Nueva York nunca informaron a las ciudades receptoras sobre el estado financiero de los nuevos residentes que acogían y sin que éstos tuvieran que demostrar un vínculo con la comunidad de destino.

Según el informe anual de la Coalition for the Homeless (Coalición par los sin techo), en Nueva York hay una media de 63.839 hombres, mujeres y niños durmiendo cada noche desde el pasado mes de enero en un albergue de la ciudad, el mayor número de sin techo registrado hasta el momento según las estadísticas de la ONG.

El informe señala que mientras el número de familias sin techo disminuyó, se registró una importante alza del 9% en los adultos solteros en los albergues, un perfil que ha estado creciendo en un promedio del 10% desde que De Blasio llegó a la alcaldía, en el año 2013. Esta cifra se ha más que duplicado en la última década y ha superado los 18.000 individuos por primera vez, en enero de este año, mientras que el número de familias durmiendo en un albergue para esa fecha se redujo de 1.500 a 9.600.

Durante 2018, un récord de 133.284 individuos durmieron al menos una noche en un albergue, y de ellos 45.657 eran menores de edad, 67,6 % en edad escolar.

Pese al controvertido plan de De Blasio, Coalition for the Homeless, “la situación de los sin techo” demuestra que esa cifra está en vías de aumentar por 5.000 personas para el 2022 a menos que el alcalde cambie “de inmediato” el curso y aumente el número de apartamentos reservados para esta población y tome otras acciones.

“La crisis de los sin techo en la ciudad de Nueva York no mejorará hasta que el alcalde use cada herramienta a su disposición. Eso significa dedicar al menos 30.000 apartamentos en su programa de vivienda para los sin techo, con la construcción de al menos de 24.000 de estos hogares”, indica el informe. “Con este simple cambio, la ciudad puede proveer de hogares seguros, limpios y estables a miles de hombres, mujeres y niños”, afirma la Coalición.

Por su parte, el Senado del Estado de Nueva York está investigando el programa del alcalde tras las numerosas protestas de los alcaldes de las ciudades que han acogido a los sin techo. El propio Ayuntamiento también lo está investigando tras detectar “vulnerabilidades severas” en su ejecución y las responsabilidades que asumen los propietarios de las viviendas de acogida.

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