Cataluña: fin de semana de movilizaciones a favor y en contra del 'procés'

Cataluña se prepara para un nuevo fin de semana de movilizaciones de distinto signo político. El sábado, están previstas dos concentraciones: una a las doce del mediodía en la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, promovida por la plataforma Parlem, Hablemos, para pedir "diálogo y una solución al conflicto de fondo". A las 17 horas, la ANC llama a manifestarse en el carrer de la Marina. En este caso se trata de protestar contra la sentencia del 'procés' y de movilizarse para "avanzar hacia la independencia". En contra de la independencia y de los disturbios de la semana pasada se celebrará otra manifestación el domingo convocada por la Societat Civil Catalana.

Societat Civil Catalana (SCC) prevé ceder el protagonismo a las entidades de la sociedad civil y a personalidades del mundo de la cultura en su manifestación, en la que no habrá intervenciones de políticos y en la que "centenares de voluntarios" intentarán que no acudan ultras. El presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa, ha hecho un llamamiento a que acudan a la manifestación todos aquellos catalanes "que estén por la democracia" y ha agregado que "no es bienvenido nadie que quiera alterar el orden público, no es bienvenido ningún radical".

Para evitar la presencia de grupos de extrema derecha, SCC habilitará un operativo con "centenares de voluntarios" y pedirá ayuda a las fuerzas de seguridad. "Además de decirlo, estamos ocupados en que no pase. Haremos todo lo posible que esté en nuestra mano, con centenares de voluntarios para controlar esta situación y pediremos a las fuerzas de seguridad que nos ayuden. Que nadie quiera colarse a montar su 'performance' de ningún tipo", ha asegurado el vicepresidente de SCC, Álex Ramos, en rueda de prensa.

La manifestación está convocada para las 12.00 horas del domingo en el cruce entre paseo de Gràcia y la calle Provença, en el centro de Barcelona, con la intención de que la cabecera -formada por entidades de la sociedad civil- baje hasta la calle Aragó, donde estará instalado el escenario. En él no habrá ningún parlamento de políticos, según Ramos, porque "la sociedad civil se puede manifestar no de manera imperativa con los partidos", si bien ha puntualizado que harán un llamamiento a las bases para que acudan.

SCC ha justificado la ausencia de políticos en la cabecera por la cercanía de la campaña electoral de las elecciones del 10N, un momento en el que "los políticos tendrán el protagonismo". Además, los dirigentes de SCC han dicho que no buscaban que la manifestación coincidiese con el segundo aniversario de la declaración unilateral de independencia de 2017, sino que el 27 "era el día" para no interferir en la campaña electoral y que no la convocaron el día 20 para no acercar la fecha de la manifestación a los "enfrentamientos" en las calles.

SCC ha instado a los manifestantes a acudir con camisetas blancas para representar una "gran marea de concordia", así como con simbología constitucional y democrática. Por su parte, tanto Sánchez Costa como Ramos han pedido al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que abandone el "chantaje" para conseguir una reunión con su homólogo en el Gobierno, Pedro Sánchez: "No puedes decir que si no te sientas continuará la confrontación", según ha dicho Sánchez Costa. "El chantaje hay que recalcarlo: hizo esta petición (de reunión) tras una semana de violencia, como si la hubiese hecho un activo suyo para presionar. No nos han parecido bien las formas públicas ni querer negociar tras los acontecimientos violentos como si formase parte de esta escenografía", ha agregado Ramos.

Además de pedir la dimisión de Torra, Sánchez Costa ha tachado al presidente catalán de "infiltrado populista en las instituciones", y ha considerado que ha sido "lento y tibio" en la condena de la violencia. Para el mismo domingo por la mañana hay convocada otra movilización, del colectivo "Los de Artós", que partirá desde la plaza Artós y se dirigirá a la manifestación organizada por SCC.

La movilización de SCC se ha visto envuelta en la polémica después de que Vox denunciara este viernes su exclusión. "No es una manifestación contra el separatismo y por la unidad de España sino un acto de rendición", ha censurado el eurodiputado Jorge Buxadé, mientras que el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha acusado a SCC de emular "las prácticas de exclusión de los separatistas".

Previamente, el presidente de SCC, había asegurado este viernes que no cuentan con Vox en su movilización. Sánchez Costa ha dicho no tener interlocución con el partido y, por tanto, no están invitados: "Hemos invitado a todos los que defienden la democracia, la Constitución y el autogobierno de Cataluña", ha defendido. Tras las críticas de Vox, SCC ha recordado que la manifestación del próximo domingo no es "política" y que tendrá como protagonistas a "los constitucionslistas y demócratas catalanes y del resto de España que defiendan la democracia y la convivencia en Cataluña". "Por tanto, la entidad no va a excluir a nadie que se sienta representado con esta condición", ha aclarado en un mensaje en su cuenta de Twitter.

Protesta soberanista este sábado

La movilización de SCC del domingo vendrá precedida por otra manifestación, el sábado, de signo opuesto, convocada por la ANC y Òmnium Cultural en la calle Marina de Barcelona, para protestar contra las condenas a los líderes del 'procés'. Partidos y entidades soberanistas se manifestarán para expresar de nuevo su rechazo a la sentencia del 1-O en una marcha que busca ser la movilización más "masiva y transversal" contra las condenas. Bajo el lema 'Llibertat', la manifestación empezará a las 17.00 horas en la calle Marina con Ramon Turró y avanzará hasta el cruce de la primera calle con la avenida Icària, donde se instalará un escenario y se celebrará un acto.

El emplazamiento de la manifestación --la calle Marina-- es simbólico, ya que es el mismo de la movilización que ANC y Òmnium convocaron el 11 de noviembre de 2017, días después del encarcelamiento de los exconsellers del Govern que impulsaron el 1-O, que se sumaron a los del presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, y expresidente de la ANC Jordi Sànchez, que ya estaban en prisión desde el 16 de octubre. Así, las entidades independentistas buscan repetir una manifestación como la de hace dos años, en este caso días después de que los presos soberanistas hayan sido condenados por el Tribunal Supremo a penas de entre nueve y trece años de cárcel.

Más de un centenar de entidades se han adherido a la marcha, a la que se desplazarán más de 400 autocares desplazados desde diferentes puntos del territorio para trasladar a personas contra la "represión del Estado español en las calles" y en defensa de los derechos fundamentales.

Los convocantes prevén que la manifestación reúna a una amplia representación de entidades sociales, culturales, políticas y sindicales, y aseguran que se trata de una marcha transversal y plural contra la sentencia y a favor de los derechos y libertades individuales y colectivos. Así, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, y el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, han llamado a participar en la manifestación, porque consideran que la libertad interpela a todos los ciudadanos, a los que anima a defender de forma unitaria y transversal los derechos y libertades.

La manifestación tendrá lugar casi dos semanas después de la sentencia, durante las que se han producido diversas acciones de protestas, algunas de las cuales han concluido con disturbios con heridos tanto entre los manifestantes como en cuerpos policiales. Por el momento, la movilización más masiva, con 525.000 personas según la Guardia Urbana, fue la del viernes de la semana pasada en la que se unieron la huelga general convocada por los sindicatos Intersindical-CSC y la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), y la llegada de las Marchas por la Libertad que recorrieron durante tres días 100 kilómetros desde cinco puntos diferentes de Cataluña para protestar contra el fallo del Supremo.

La cabecera de la manifestación estará formada por representantes de las entidades y familiares de los encarcelados, mientras que los partidos políticos estarán presentes en otro espacio pero no en la cabecera, ha explicado este viernes Mauri. Entre los asistentes, estarán el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el vicepresidente, Pere Aragonès, el presidente del Parlament, Roger Torrent, y diputados y dirigentes de ERC, JxCat y la CUP.

La marcha coincide con el día en que estaba previsto que se celebrara el partido entre el FC Barcelona y el Real Madrid en la capital catalana, que se ha aplazado, y Tsunami Democràtic --que ha anunciado acciones para la nueva fecha, el 18 de diciembre-- ha avanzado que en la manifestación habrá personas con códigos para poder acceder a su aplicación.

Una manifestación por el "diálogo"

Por su parte, la plataforma ciudadana Hablamos-Parlemn ha convocado una concentración para este sábado a las 12 horas en la plaza Sant Jaume de Barcelona, por "la restitución del diálogo y la convivencia" en Cataluña, en la que instan a ir de blanco en señal de "desacuerdo" con lo que está pasando. Dos años después de la primera de estas concentraciones, vuelven a convocar a la ciudadanía a través de las redes sociales para llenar de blanco las calles, al igual que el 7 de octubre de 2017 durante los "momentos más álgidos de crispación" entre el Gobierno y el movimiento independentista.

Según ha explicado en declaraciones a Efe Alan Barroso, portavoz de esta plataforma ciudadana, la movilización es para que haya un nuevo diálogo entre las partes, "se tranquilicen" y se deje de "incendiar" la situación que se vive tras la sentencia del "procés". Para esta plataforma, una reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra debería producirse "con normalidad" porque es una cuestión de "desarrollo democrático", aunque entienden que tampoco se va a solucionar todo con este encuentro.

En su convocatoria, el movimiento Hablamos? o Parlem? -como se denominan en catalán- recrimina que Sánchez "no descuelga el teléfono a Torra" y este, por su parte, "mantiene una actitud indigna de un president", al tiempo que el contexto preelectoral supone aún más dificultades para este entendimiento. Añaden que "ante aquellos que insisten en incendiar la convivencia, se hace necesario volver a inundar las calles" y se vuelve a convocar a la ciudadanía a colgar banderas, ropas o pancartas blancas en balcones y ventanas. Todo para mostrar que "Somos un país mejor que nuestros gobernantes", como vuelve a decir su lema para esta nueva concentración en la plaza de Sant Jaume, agregan.

"Tenemos que alzar la voz antes de que pase algo", advierten, porque hay que dejar claro a los que gobiernan que "esto no puede seguir así", cuando en la calle se mezclan sentimientos de "indignación por la sentencia, hartazgo por los episodios de violencia, desasosiego por el uso de material antidisturbios y, sobre todo mucha preocupación".

Desde este movimiento critican "la pasividad de los años de gobierno del PP, favoreciendo únicamente la judicialización de la política", y que el Govern de Torra haya "roto por completo con el principio de realidad". Además de que con la moción de censura parecía que "cambiaba el talante" y que había esperanza , pero "todo parece haberse ido al traste", lamentan.

Ante esta situación, reclaman "políticos que restauren la fraternidad y alcancen acuerdos sólidos y duraderos, que resuelvan los problemas, desde el respeto a quien piensa diferente".

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