Torra condena la violencia pero cuestiona a los Mossos y no logra que Sánchez le coja el teléfono

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha desvelado que de nuevo ha intentado llamar al presidente en funciones, Pedro Sánchez, pero que no ha conseguido hablar con él y ha considerado que “esto es una irresponsabilidad”. Eso sí, al mismo tiempo ha pedido un "compromiso para una solución política y democrática para Cataluña" y un "diálogo sin condiciones" y ha insistido en que el Govern defenderá "el ejercicio al derecho de autodeterminación". Torra ha tardado más de una semana en condenar la violencia pero lo ha hecho haciendo otra concesión al independentismo radical: ha cuestionado la actuación de los Mossos y ha anunciado que se investigará a la policía autonómica.

Torra ha condenado la violencia de los disturbios que se han producido en los último días en Cataluña como reacción a la sentencia del ‘procés’ en una comparecencia ante la prensa tras la reunión del Consell Executiu. “El Govern reitera la condena contra todos los actos violentos que se han producido a lo largo de la semana”, ha dicho el jefe del Ejecutivo autonómico, pero cuando le han preguntado por qué ha tardado tanto en expresar esa condena se ha marchado sin responder.

La condena ya la había verbalizado el lunes por la noche en una entrevista en la CNN en español. “A mí no me representa la violencia, en absoluto, y la condeno. Es más, esto podría entorpecer nuestro camino hacia la independencia”, dijo aunque insistió en su tesis de que los violentos son elementos extraños al movimiento independentista: “Se está investigando a infiltrados y provocadores… gente que hasta ahora no conocíamos porque esto no había pasado nunca en Cataluña”. A lo que añadió: “Evidentemente, cualquier persona que ha cometido un acto violento debe ser castigada”.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha reconocido que Torra fue “claro y rotundo” en su condena de la violencia, pero Pedro Sánchez sigue sin responder a las llamadas del ‘president’. En la CNN, Torra tildó esta situación de “incomprensible” y consideró que “el presidente Sánchez quiere poner el foco en que hay un problema de convivencia y de violencia en Cataluña. Y no es verdad. Lo que hay aquí es un problema de democracia”.

Este martes, el ‘president’ ha anunciado la creación de una comisión de investigación tanto en el Parlament como dentro de los Mossos d’Esquadra para analizar su actuación. En concreto, ha explicado que en la reunión del Govern ha pedido al conseller de Interior, Miquel Buch, que inicie inmediatamente “todas las investigaciones que sean necesarias” sobre la actuación de los Mossos d’Esquadra durante la última semana para reprimir las protestas contra la sentencia del procés. A su juicio, la policía catalana debe analizar “todas las actuaciones que no se hayan adecuado a los protocolos” y abrir los expedientes internos que sean necesarios para depurar responsabilidades.

La cuestión es que la colaboración entre los Mossos y la Policía Nacional que no deja de alabar el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska -de “inmejorable” la ha llegado a calificar- ha irritado al independentismo que en las concentraciones ha gritado consignas contra ellos como “esa senyera que lleváis, no la merecéis” o incluso “¡pim, pam, pum, que no quede ningú!”. La excelente relación entre independentistas y policía catalana -“connivencia” la llama el Tribunal Supremo en la sentencia del ‘procés’- se ha truncado en una abierta hostilidad, hasta el punto de que la CUP está planteando la disolución de la unidad de antidisturbios de los Mossos así como la dimisión o cese del conseller de Interior, Miquel Buch. Los CDR lanzaron el lunes una lluvia de globos de pintura en la Conselleria d’Interior para pedir también la marcha de su titular.

Buch estuvo la semana pasada muy cuestionado hasta el punto de que el miércoles su cese llegó a considerarse cosa hecha tras los primeros días de violencia en las calles de Cataluña y de actuación conjunta de los distintos cuerpos policiales para frenarla. Finalmente no se produjo tras una reunión en la que el vicepresidente del Govern, Pere Aragonés, le ganó el pulso a Torra después de que a las peticiones de dimisión de los radicales se sumaran diputados de JxCat, un sector de ERC y el entorno del ex president, Carles Puigdemont.  El consejero de Interior, después de posponer tres veces la rueda de prensa, convocó a los medios por la tarde para insistir en que “no hay ninguna excusa para practicar la violencia y cualquier tipo de violencia será perseguida”. “Ni el pueblo catalán ni el independentismo pasan por la violencia. Pasan por el civismo y el pacifismo”, dijo mucho antes de que Torra se decidiera a condenar los altercados y actos vandálicos.

Este martes, en contraste con la desconfianza que Torra ha mostrado hacia su Policía Buch ha asegurado que tiene “plena confianza” en ella, aunque ha admitido que en un colectivo de 17.000 agentes puede haber “errores”, por lo que están recopilando imágenes de sus actuaciones en los disturbios para decidir si abren expedientes. El conseller ha comparecido tras la reunión del gabinete de crisis creado para seguir los disturbios y ha hecho esta declaración: “Todo el país debe saber que los Mossos son unos trabajadores públicos que tienen sus reglamentos. Todo está reglado y es público. Les pido, por favor, confianza en el cuerpo de los Mossos. La misma confianza que transmito yo a los Mossos, la pido (a la ciudadanía): si en algún caso alguna actuación no se ha ajustado a los protocolos, el cuerpo velará para corregirlo”.

Buch ha insistido en que la Consellería de Interior tiene un “interés absoluto” para “corregir” las eventuales intervenciones de los mossos desde el pasado lunes que no se hayan podido ajustar a los protocolos establecidos. A preguntas de los periodistas, el conseller ha indicado que no le consta que por el momento la División de Asuntos Internos (DAI) haya abierto algún expediente por algunas intervenciones de los Mossos en los disturbios, después de que varios sectores del independentismo hayan denunciado que hubo agentes que se han extralimitado con actuaciones desproporcionadas.

El conseller ha evitado poner nota a la actuación de los Mossos, porque considera que no le corresponde a él, pero ha destacado que con sus actuaciones han velado para la seguridad de todos los ciudadanos y ha enfatizado que, como durante los últimos años, han estado “a la altura”.