Sánchez defiende la ‘moderación’ de la Policía, admite que la crisis será larga y sigue evitando ver a Torra

El presidente del Gobierno en funciones ha contestado por carta al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que debe condenar la violencia, amparar a las fuerzas de seguridad y evitar la discordia. Pedro Sánchez sigue sin querer hablar con Torra pese a que este lunes ha tenido la oportunidad de verle durante una visita a Barcelona. Allí, el jefe del Ejecutivo ha mostrado su solidaridad con las Fuerzas de Seguridad que, como él mismo ha constatado en una conversación con agentes heridos, están teniendo que afrontar el “salto de la violencia radical”. Según los presentes, Sánchez ha reconocido que "será necesaria mucha paciencia para que la situación se recupere" en Cataluña después de los altercados, es decir, que la crisis será larga.

Lo primero que ha hecho Pedro Sánchez nada más llegar a Barcelona ha sido visitar la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, en la Via Laietana, donde ha elogiado a la Policía Nacional como “ejemplo de profesionalidad y de vocación de servicio público”, además de hacer un llamamiento a “garantizar la moderación que representan” los cuerpos policiales para “asegurar la convivencia”. Acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de la delegada del Gobierno en Cataluña,  Teresa Cunillera, Sánchez ha salido en defensa de la labor policial y ha enviado un mensaje de apoyo: “No estáis solos, hay muchísima gente detrás vuestro”.

Según el presidente en funciones, resulta “evidente que los radicales y los violentos han decidido que Barcelona sea el teatro de operaciones”, para “trasladar fuera del país y al conjunto de la sociedad española su contestación” y convertirla en “algo mucho más extraordinario de lo que realmente es”. Sánchez ha advertido de que “la crisis no ha acabado”, por lo que “tenemos que persistir”, y ha añadido: “Ellos probablemente quieran persistir, cronificar esta crisis. Nosotros somos mucho más persistentes”.

Después, Sánchez se ha desplazado a los hospitales en los que están ingresados los agentes heridos, el Sagrat Cor y el Sant Pau, en cuyas inmediaciones se han concentrado decenas de personas que han abucheado al presidente en funciones y han lanzado gritos de “Libertad presos políticos”. Moncloa ha difundido las imágenes de la visita a los heridos:

Lo que no se ve en el vídeo de Moncloa es el escrache que parte del personal de uno de los hospitales le ha montado al presidente dentro de las propias instalaciones.

El viaje del presidente se ha producido por sorpresa y sin previo aviso para no dar oportunidad de organizarse a los violentos. Pero el objetivo se ha cumplido solo a medias. Poco después de que Sánchez llegara a la capital catalana, Tsunami Democràtic ha empezado a difundir en redes sociales una convocatoria para ‘escrachear’ al presidente.

Los concentrados han llevado a cabo una sentada en la confluencia de las calles Mallorca y Roger de Llúria gritando consignas como: “Pedro Sánchez da la cara”, “¿Dónde estás, Pedrito, dónde estás?”, “Libertad presos políticos”, “Vamos a contar mentiras” y “Cataluña, antifascista”. Las consignas, pitos y abucheos han subido de decibelios cuando la muchedumbre ha creído que Sánchez se aproximaba a la Delegación del Gobierno. “¡Cógenos el teléfono!”, le han gritado, pero se han quedado con la ganas de verle hacer el ‘paseíllo’ hasta la sede porque el jefe del Ejecutivo ha abandonado Barcelona nada más visitar a los agentes heridos. Tampoco ha llegado a reunirse con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, pese al intenso cruce de cartas y mensajes que se ha producido en las últimas horas.

En una carta en respuesta a la misiva enviada por Torra la semana pasada durante los altercados en Cataluña, Sánchez le ha reiterado a primera hora de este lunes su obligación como presidente autonómico. En el texto, el dirigente socialista le afea que ha “evitado condenar de modo tajante e inequívoco” las conductas “violentas” que se han manifestado en Cataluña. “Ha vuelto la espalda a las fuerzas y cuerpos de seguridad autonómicos y estatales, que protegen el orden público con gran profesionalidad y exponiéndose a graves riesgos”, ha señalado en su carta el presidente del Gobierno. “Ha vuelto la espalda e ignorado a más de la mitad de la población catalana simplemente porque no comparte sus propósitos en vez de comportarse como el presidente de todos los catalanes”, añade, censurando con dureza a la actitud de Torra.

El presidente de la Generalitat ha presidido a primera hora de la mañana una reunión de su Govern para hacer el seguimiento de los acontecimientos en Cataluña y de la violencia que se ha desatado tras la publicación de la sentencia del ‘procés’. Encima de la mesa ha estado esa carta de Sánchez y, según ha trascendido, el análisis que se hace desde el Ejecutivo autonómico es que la misiva “demuestra la nula voluntad de diálogo” del Gobierno central. En definitiva, la relación bilateral sigue empantanada y el conflicto catalán en un callejón sin salida, como lo demuestra la ‘teatralización’ que ha protagonizado Torra sobre cómo sus esfuerzos para hablar con Sánchez chocan con la negativa del presidente a descolgar el teléfono.

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha protagonizado una comparecencia en la que ha hecho una serie de reflexiones que confirman esa profunda incomprensión entre las dos partes. Buch ha criticado que Sánchez utilice como “excusa” para no reunirse con Torra que este “no condene” la violencia cuando, según ha dicho el conseller, sí lo ha hecho “públicamente” muchas veces el Parlament: El presidente de la Generalitat es un “pacifista”, ha dicho. Torra “ha condenado todo tipo de violencia” en muchas ocasiones, ha insistido el titular de Interior, jugando con el equívoco que rodea a esa apuesta por el pacifismo que sí hace todo el movimiento independentista. Lo que no han hecho sus dirigentes, Torra incluido, es condenar específicamente los disturbios y altercados que han incendiado las calles catalanas desde que se publicó la sentencia del ‘procés’. Fuentes policiales aseguran que desde el lunes de la semana pasada 199 personas han sido detenidas y 289 policías han resultado heridos.

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha cuantificado en 2,7 millones los daños provocados en el patrimonio público de la ciudad debido a los altercados de la semana pasada, y ha avanzado que desde el consistorio estudian si reclamarán por la vía civil. En una rueda de prensa tras reunirse con los agentes económicos para evaluar los efectos de las protestas, Collboni ha admitido que se pidió a comercios que cerraran sus puertas ante las movilizaciones para “evitar riesgos innecesarios”, y ha constatado la “gran preocupación” del sector económico de la ciudad por los altercados en respuesta a la sentencia del procés.

Sánchez sí llama a la alcaldesa Colau

Mientras los partidos del Govern lamentan que Sánchez no les llame y difunden su malestar -la candidata de JxCat al Congreso, Laura Borràs, le ha acusado de “menospreciar” a Torra y la portavoz de ERC, Marta Vilalta, le ha llamado “irresponsable”-, quien sí ha hablado con el jefe del Ejecutivo es la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que lo ha contado en declaraciones a Catalunya Ràdio. Según ha contado, le ha pedido a su interlocutor que se ponga al habla cuando le llame Torra porque “el teléfono se debe coger siempre” y se puede utilizar también para discrepar. Colau ha dicho que “el diálogo institucional” es “más necesario que nunca” y ha pedido a ambos presidentes que “encuentren la manera” de hablar y de “desescalar el desencuentro”, si es preciso recurriendo a terceras personas “de confianza” que ejerzan una labor de “mediación” para que puedan ponerse en contacto aunque sea de forma indirecta.

Colau ha insistido en que “se debe hablar siempre” y ha visto “terrible” que las polémicas de estas semanas se incrementen, a su juicio, porque nos encontramos “en un contexto electoral” que “también tiene que ver con estas escenificaciones”. Ha criticado asimismo los “errores” de Torra, en concreto su discurso en el Parlament en el que propuso votar la autodeterminación en esta legislatura, y ha señalado que ha hablado “solo a una minoría de catalanes”, en vez de dirigirse al conjunto de la sociedad.

El presidente, por otra parte, ha explicado a través de Twitter que ha hablado con la presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín, para “transmitirle el apoyo y la solidaridad del Gobierno de España con Barcelona”. “Trabajamos para restablecer la convivencia y garantizar los derechos y la seguridad de toda la ciudadanía en Cataluña”, ha afirmado.

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