Ecologistas avisan de que el plan de ‘vertido cero’ del Mar Menor puede contaminar el Mediterráneo

La ONG Ecologistas en Acción apuesta por eliminar el uso agrario intensivo al sur de la AP-7 hacia la laguna

Ecologistas en Acción ha lamentado este lunes que las medidas incluidas en el plan de “vertido cero” al Mar Menor sean “escasas”, sin actuar en el origen de la contaminación y apostando por infraestructuras que fracasaron en el pasado y que generarán problemas de contaminación en el mar Mediterráneo.

La coordinadora del área de Aguas de la ONG verde en la Región de Murcia, Julia Martínez, ha analizado en rueda de prensa la declaración de impacto ambiental (DIA) del denominado plan de “vertido cero” al Mar Menor.

En su opinión, la Declaración hace un adecuado diagnóstico de la situación y constata que la contaminación en la laguna salada tiene su origen, principalmente, en la actividad agraria, así como que ha habido un incumplimiento generalizado en su control y en la gestión del agua.

Sin embargo hay un “desfase y falta de coherencia” entre ese diagnóstico y las 21 medidas incluidas en el plan, puesto que no permitirán un verdadero cambio de modelo productivo, al no implantar límites legales más estrictos para las explotaciones.

Esa debilidad, ha criticado, se ve reflejada en el presupuesto, ya que de los más de 600 millones que está previsto invertir en las 21 medidas, unos 300 millones se emplearán solo en cuatro de ellas, relacionadas con la construcción de nuevas infraestructuras hidráulicas, mientras que se ha renunciado a las medidas que para los ecologistas son las más eficaces y trascendentales, como la recuperación de los espacios litorales o la mejora de la fertilización.

Martínez ha insistido en que esas actuaciones a las que se destinarán más fondos no son “eficientes” porque confunden la gestión del agua con la de los nutrientes; están orientadas a captar flujos de agua y aportar recursos a los regadíos, cuando su objetivo debería ser el de evitar la entrada de nutrientes a la laguna con medidas “en origen” y basadas en la naturaleza de la cuenca.

Según dijo, esos sistemas hidráulicos previstos generarían unas 2.000 toneladas al año de vertidos de nitratos al Mediterráneo, donde podrían iniciarse también procesos de eutrofización como los que ha sufrido ya la laguna, con lo que las medidas podrán provocar más impactos ambientales.

También ha lamentado que incluso las medidas que ya están actualmente vigentes, por ejemplo, las aprobadas en 2018 en el decreto de medidas urgentes para el Mar Menor no se han cumplido, y el Gobierno regional ha “facilitado” ese incumpliento.

Por eso, ha insistido en la necesidad primordial de revertir y poner “sanciones ejemplares” a todos los regadíos y roturaciones ilegales de la zona y acabar con los regadíos intensivos en toda la franja desde la autovía AP7 hasta el Mar Menor para tener alguna garantía de mejora.