Puigdemont (JxCAT) acusa a Torrent (ERC) de ‘deslealtad y división intencionada’ que amenaza la unidad soberanista

A ello se añade la negativa de Torra a condenar la violencia y ello empuja a ERC a pedir la convocatoria de nuevas elecciones para desplazar a JxCAT

Los frágiles puentes que hasta ahora habían sostenido la unidad de acción entre ERC y JxCAT, o entre los ‘íntimos enemigos’ Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, están resquebrajados y al borde de la ruptura. Así ve en el tuit lanzado por el prófugo Puigdemont desde Waterloo acusando al presidente del Parlament Roger Torrent, destacado dirigente de ERC, de ‘deslealtad’.

Dice Puigdemont: ‘la deslealtad y la división intencionada son un grave obstáculo difícil de superar. Ningún cálculo partidista lo justifica. Algunos se darán cuenta cuando ya sea demasiado tarde y descubrirán que la unidad que tanto reclamamos habría sido muy eficaz en estos momentos’.

La furia de Puigdemont responde al hecho de que Torrent se ha reunido el sábado con Ada Colau y organizaciones empresariales y sindicales para buscar una salida a la tensa situación de Cataluña, sin que en esa reunión -que Torrent califica de ‘instituciones’- estuvieran presentes representantes de JxCAT o de la ANC, las dos plataformas de Puigdemont.

A la denuncia de Puigdemont se ha unido su vicepresidente del Parlament Josep Costa que también se sintió excluido de ese encuentro. Y a ello se suma la cada vez más enconada discrepancia de ERC con Torra por negarse el presidente de la Generalitat a condenar la violencia y por haber propuesto un nuevo referéndum de independencia sin consultarlo con ERC.

Asimismo, cada vez aflora con más fuerza la discrepancia de fondo y de acción entre Junqueras y Puigdemont porque ERC quiere unas elecciones autonómicas inmediatas, como las que pide Joan Tarda para desplazar a Torra y paraque ERC ocupe la Generalitat (las encuestas le dan la victoria).

Lo que  acabaría con la influencia de Puigdemont en Cataluña. Y también con JxCAT, que concurrirá a esas elecciones dividido en dos mitades una vez que se constituya el nuevo partido ‘País de Demá’ (El País de Mañana).

Puigdemont ve que se le acaba el protagonismo y la influencia y está furioso con ERC. Lo que anuncia que la ruptura entre los partidos soberanistas es imparable y que en los próximos meses se convertirá en una realidad cuando ERC fuerce en el Parlament la marcha de Torra y nuevas elecciones para conquistar la Generalitat.

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