Aumenta la tensión, con la primera barricada junto a la plaza Urquinaona y algunos manifestantes llaman a la calma

Grupos independentistas llaman a Gabriel Rufián "botifler" (traidor) y le piden que se vaya a Madrid

Tras casi cuatro horas y media de tensión contenida, algunos manifestantes han incendiado una barricada en los alrededores de la plaza Urquinaona, donde la Policía Nacional ha advertido de una posible intervención inminente, ante lo que algunos de los concentrados llaman a la calma.

La Policía Nacional ha emitido varios mensajes por megafonía en la Via Laietana para exigir que cese el lanzamiento de objetos por parte de algunos concentrados, con la advertencia de que, si no es así, podría haber una carga inminente, en una jornada en la que hasta el momento no ha habido incidentes.

Algunos manifestantes han levantado e incendiado una barricada en la calle Ausiàs March, lo que ha contribuido a aumentar la tensión en la plaza Urquinaona, donde por la tarde se ha iniciado una manifestación de los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR), con el apoyo y participación de la CUP, para pedir la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch.

Además, algunos de los manifestantes parapetados detrás de la barricada incendiada han arrojado piedras contra la línea policial.

Rufián, traidor

Un grupo de independentistas ha increpado esta tarde al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, a quien han llamado “botifler” ( traidor) y le han pedido que se marche a Madrid cuando asistía en Barcelona a una protesta para pedir la puesta en libertad de los condenados por el procés.

Según se ve en varios videos que el propio diputado ha difundido en su cuenta de Twitter, los manifestantes le reciben con silbidos en la concentración convocada en Arc de Triomf, frente a la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Los convocantes le han llamado “botifler”, el apodo que se daba a los partidarios de Felipe V durante la guerra de sucesión y que ahora se utiliza de forma despectiva con un sentido semejante al de ‘traidor’. “Aquí no te queremos” y “vete a Madrid” son otras de las cosas que le han dicho.

Además de este incidente con el republicano Gabriel Rufián, decenas de personas han respondido con gritos de “ni un paso atrás” al diputado de ERC en el Parlament Jose Rodríguez cuando ha pedido a los concentrados en la plaza de Urquinaona que se marchasen una vez se ha disuelto la cadena humana que se interponía entre ellos y la Policía.

Centenares de personas continúan concentradas en el cruce entre Urquinaona y Via Laietana, que se convirtió ayer en epicentro de los choques entre radicales y la Policía, donde han coreado consignas como “fuera las fuerzas de ocupación”, “ni un paso atrás” o “viva Terra Lliure”.

Los CDR han llamado a través de Twitter a los concentrados a “seguir en las calles” para exigir “que se marchen las fuerzas de ocupación”.

Cadena humana

Una cadena humana formada por decenas de personas, en su mayoría de mediana edad, ha impedido que manifestantes puedan acercarse al cordón policial instalado al comienzo de la Vía Laietana de Barcelona, donde se encuentra la Jefatura Superior de Policía y donde el viernes se produjeron violentos incidentes.

Este “cortafuegos” impide que personas que han asistido a la manifestación convocada por los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) y movimientos de la izquierda independentista para pedir la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch, puedan acercarse a los policías que impiden el tránsito por la Via Laietana.

Parte de los manifestantes permanecen en la plaza Urquinaona, mientras que otra parte se ha desplazado hasta el paseo de Sant Joan y se han concentrado frente a la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) sin que se hayan registrando hasta ahora incidentes.

Un portavoz de las personas que formaban la cadena humana, el diputado de ERC en el Parlament Jose Rodríguez, ha pedido a los concentrados poner fin a la manifestación, pero muchos de los presentes han decidido permanecer en el lugar y gritan eslóganes como “fuera las fuerzas de ocupación”.

Buch pide que no se arriesguen

El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, ha explicado que en la manifestación de este sábado por la noche en Barcelona hay “un cordón de separación entre los manifestantes y los cuerpos policiales” que forman cordón policial –como el viernes ya se hizo en Lleida por iniciativa ciudadana–.

En rueda de prensa en la Conselleria ha dicho que son “ciudadanos que reclaman la no violencia y los no enfrentamientos” para evitar conflictos. Pero les ha pedido que, si empezara algún disturbio, entonces “se aparten para garantizar su integridad física”.

Y ha afirmado que no pretende que sea la gente la que haga lo que debe hacer la policía: “Es un sistema de aislar a los violentos, pero no estamos diciendo a la ciudadanía que hagan el trabajo”.

En cuanto a los disturbios de esta semana, ha reiterado que el perfil es de “colectivos antisistema violentos” y no de una ideología concreta, sino que puede haber varias ideologías entre ellos, además de que son “una absoluta minoría” de la sociedad, por lo ha defendido aislarlos.

Ha vuelto a lamentar que haya heridos en general en los disturbios, y en particular que haya periodistas que han cubierto altercados.

Peticiones de dimisión

Y ha defendido la actuación de los Mossos d’Esquadra, incluida la de este sábado, en que ha constatado que una de las principales consignas ha sido pedir su propia dimisión.

“Hoy más que nunca se debía garantizar la libertad de manifestación y expresión”, ha dicho en referencia a que le pedían dimitir como conseller.

También ha informado de incidencias viarias este sábado por protestas: ha dicho que sobre las 20.00 está cortada la AP-7 en L’Ampolla (Tarragona), y que el corte que había en La Jonquera (Girona) ya no se da.