Masiva manifestación en Londres para pedir otro referéndum mientras se produce un tenso debate en el Parlamento

Las calles de Londres están viviendo una masiva manifestación para reclamar otro referéndum que determine de nuevo si salir o no de la UE, mientras en la Cámara de los Comunes se está produciendo un tenso debate entre los parlamentarios contra la propuesta de Boris Johnson. Sobre el parlamento planea la aprobación de la Enmienda Letwin que obligaría a Boris Johnson dilatar la votación la votación final sobre el acuerdo que ha aprobado con la UE.

Los organizadores de la campaña “Voto del pueblo” dicen que quieren verificar que el Reino Unido esté feliz de abandonar la UE en los términos negociados por el primer ministro. La marcha, que comenzó a mediodía, comenzó en Park Lane y terminará en Parliament Square mientras los parlamentarios debaten el nuevo acuerdo en la Cámara.

Los partidarios de la permanencia acusan a la campaña a favor del Brexit de haber ocultado efectos negativos sobre la futura situación del país y que, más de 36 meses después, la población puede haber experimentado un cambio de parecer.

“Estoy indignada de que no se nos escuche. Casi todas las encuestas muestran que ahora la gente quiere permanecer en la UE. Sentimos que no tenemos voz”, ha explicado Hannah Barton, de 56 años, una sidrera del centro del país. “Está a punto de ocurrir un desastre nacional”, ha avisado.

Muchos manifestantes portaban pancartas que comparaban el Brexit con la elección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. También había modelos de papel maché que se burlaban de políticos como el primer ministro.

“No me gusta el tipo de lugar en el que se está convirtiendo el país. Nos hemos convertido en un país más enrabietado”, ha lamentado Phil Canney, un ingeniero mecánico de 33 años.

“Si lo que Johnson está presentando hoy ante el Parlamento hubiera sido su argumento en el referéndum, habrían sido arrasados. Han cogido un resultado y han hecho con él lo que les ha dado la gana”, ha añadido.

El primer ministro no contempla un segundo referéndum mientras que la oposición laborista estudia, como última medida, un “voto popular” sobre el acuerdo de Brexit, que podría servir como una especie de segundo plebiscito.

Mientras en el Parlamento británico, el primer ministro se verá obligado a suspender inmediatamente la votación sobre el acuerdo de Brexit si el presidente del Parlamento, John Bercow, aprueba una enmienda previa que obligaría a pronunciarse sobre la legislación vinculante al respecto del pacto de salida, la conocida como “Enmienda Letwin”, según fuentes oficiales han dicho al ‘The Times’ y a la cadena BBC.

La enmienda, que recibe el nombre del diputado Oliver Letwin, retendría la aprobación del acuerdo hasta que se apruebe la legislación para promulgarlo, una medida que automáticamente activaría la “Ley de Benn” y obligaría al primer ministro, Boris Johnson, a solicitar un nuevo aplazamiento del Brexit hasta el 31 de enero.

“Votar por esta enmienda supone votar por la dilación. Supone quitar todo sentido a este día”, según estas fuentes de Downing Street sobre la histórica sesión del Parlamento británico que está a punto de comenzar. “Resume lo rota que está la Cámara de los Comunes”.

“El Gobierno no va a negociar retraso alguno. Seguiremos obligando a que los diputados se pronuncien directamente sobre un acuerdo o no”, han añadido, antes de asegurar que, si la suspensión ocurre finalmente este sábado, tienen previsto entregar el lunes un paquete legislativo para garantizar que el país abandona la UE para el 31 de octubre.

Los laboristas apoyan la Enmienda Letwin

El opositor Partido Laborista ya ha anunciado su intención de respaldar la Enmienda Letwin para intentar paralizar la votación de este sábado sobre el Brexit en el Parlamento británico, según ha anunciado una portavoz.

La enmienda propone la aprobación previa de una legislación vinculante antes de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y es entendida por el primer ministro del país e impulsor del actual acuerdo de salida pactado con Bruselas, Boris Johnson, como un mecanismo de dilación que le obligaría a boicotear la votación final sobre el acuerdo.

El Partido Laborista ha explicado, a través de esta portavoz, que su respaldo está motivado por la decisión de “impedir que Boris Johnson aboque al país a un Brexit sin acuerdo, y para detener el chantaje que está intentando perpetrar al obligar a los diputados a elegir solo entre un Brexit con o sin acuerdo”.

Fuentes de la cadena británica ITV han confirmado que esta enmienda goza ahora mismo de un importante apoyo entre varios grupos parlamentarios y tiene ciertas probabilidades de ser aprobada.

De igual modo, fuentes del Gobierno británico consideran que Johnson se vería obligado a pedir un nuevo aplazamiento de la fecha límite para abandonar la Unión Europea, inicialmente previsto para el 31 de octubre.

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