Buch pide protestas pacíficas y aislar a los “violentos” para no poner en riesgo las competencias de los Mossos

El conseller catalán de Interior, Miquel Buch, ha apelado a que las protestas contra la sentencia del 'procés' se hagan de forma "cívica y pacífica" y aislando a los violentos, para no poner en riesgo las "competencias plenas" de la Generalitat en seguridad pública. En rueda de prensa tras los disturbios ocurridos el martes en Cataluña al término de las manifestaciones contra la condena a los líderes del "procés", Buch ha insistido en que disponer de un cuerpo policial propio es "indicador del grado de responsabilidad de un país", y ha llamado a preservar esas competencias. 

Buch ha asegurado que “no hay ningún motivo” para que se aplique la Ley de Seguridad Nacional, después de los disturbios generados en diversas manifestaciones. “El Cuerpo de Mossos está garantizando los derechos de todos los ciudadanos y el orden público evidentemente en una situación compleja”, ha dicho para insistir en que no ve motivo para que Cataluña pierda la competencia de seguridad.

El conseller ha mantenido una reunión la mañana de este miércoles con la cúpula del Govern: con el presidente, Quim Torra, con el vicepresidente, Pere Aragonès, y con la consellera de Presidencia y Portavoz del Govern, Meritxell Budó, tras los altercados del martes en varias ciudades de Cataluña que se saldaron con 125 heridos. Interior había convocado una rueda de prensa del conseller a las 10.30 de este martes; a las 11.00 miembros del departamento han explicado que la reunión se estaba alargando y a las 12.00 han informado de que la aplazaban hasta las 17 horas.

Torra abandonó la reunión antes que Buch para asistir a una de las cinco ‘Marchas por la Libertad’ convocadas por la ANC y Òmnium CulturalEl encuentro, que ha empezado a las 9.00 horas, ha tenido lugar después de los altercados y disturbios registrados en diversos municipios catalanes tras la sentencia del Tribunal Supremo (TS) a los líderes independentistas y el hecho de que la comparecencia haya sido retrasada podría estar relacionada con las críticas que ha recibido Buch en las últimas horas por su gestión durante las protestas y disturbios en Cataluña.

Por ahora solo un miembro del Govern, Pere Aragonès, ha reaccionado a los disturbios en Cataluña de las últimas horas pidiendo calma a los manifestanes: “No les regalemos aquello que buscan. No les regalemos un 155 encubierto“. “Alejémonos de todas las actitudes violentas y depuremos las acciones no justificadas”, ha dicho en un tuit, en el que el también coordinador nacional de ERC ha destacado que “hemos de defender a nuestros ciudadanos y a nuestras instituciones”.

La que sí ha hablado es la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha pedido al Govern una línea clara ante las protestas y ha criticado la gestión de Buch: “Creo que todos lo hemos echado de menos en los últimos días”. “Pido a la Generalitat que esté a la altura y tenga las ideas claras y responda a las preguntas”, ha dicho en una entrevista en Rac1 después de que convocarse la comparecencia de Buch, quien cree que debería dar explicaciones tras protestas.

Colau ha explicado que no tuvo contacto con el Govern hasta la pasada medianoche, cuando Aragonès le mandó un mensaje para buscar coordinación este miércoles, y ha explicado que ella envió uno a Buch que él respondió de forma breve: “Creo que debería haber una comunicación más fluida de la que está habiendo”.

Por su parte, Demòcrates ha exigido la dimisión de Buch o su destitución por parte de Torra por la actuación “absolutamente desproporcionada” de los Mossos d’Esquadra en las movilizaciones de este lunes y martes.

En un comunicado, el partido integrado en el grupo de ERC en el Parlament ha criticado la “indigna y terrible actuación de la policía, apalizando literalmente y gratuitamente a centenares de ciudadanos pacíficos, y dejando heridos de gravedad”.

En esa misma línea se han expresado las juventudes de ERC, que han retirado el “apoyo político y parlamentario” a Buch, hasta que asuma responsabilidades y haya un cambio de rumbo político tras los disturbios.